Capítulo 22

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"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas"

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"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas".

—Pablo Neruda.

RAILANE VICINI

—Este es el inmenso patio, aquí estarán 8 de nuestros hombres que Marcella irá filtrando poco a poco, cerca de ahí está el área de piscina donde si habrá hombres de Quintanilla, pero intentaremos comprarlos. Estos gigantes tubos son ductos de aires acondicionados, dos personas estarán por cada tubo que guían a diferentes partes de la casa, Marcella debe estar pendiente de que los aires estén en el menor grado posible para que nuestros hombres, cuales niñitas —dijo papá con sarcasmo, —No mueran de frio hasta que reciban la orden de comenzar a ejecutar el plan, no habrán hombres por los pasadizos porque la casa estará completamente rodeada evitando cualquier escape de cualquier persona, y, por último, la habitación de Quintanilla donde estará contigo —aseguró mirando a Marcella—. Tú entrarás —me señaló. —Él estará armado, pero se hará lo posible para que Marcella saque las balas del cargador y aun así será peligroso porque tiene armas escondidas hasta en los dientes, así que cuatro ojos.

—Yo intentaré sacar a la mujer de Quintanilla de ahí para que no sufra ningún daño, es una pobre mujer infelizmente casada —comentó mi tía.

—¿Tiene mujer? —cuestionó Marcella con el ceño fruncido.

—La tiene, pero él la tiene a la fuerza ¿Por qué? No se sabe —contesté cruzando mis brazos. —Ella no se mete en sus asuntos ni él con ella, incluso él ha tenido mujeres viviendo en su casa con ella ahí.

—¿Y por qué ella no se va? —preguntó Marcella y la miré fijamente llevando mi mano izquierda en forma de pistola a mi cabeza y fingí disparar a lo que ella asintió luego de entender.

—Tendrás que hacerte su amiga —intervino mi tía.

—Es peligroso, no sabemos si ella esta locamente enamorada de él y nos echa a perder el plan —inquirió papá.

—Te aseguro que no lo está, él la ha hecho sufrir demasiado —negó mirándolo. —Te harás su amiga, sino me equivoco tiene una hija o un hijo, no sé exactamente bien, el fin es que no vive ahí, no sé mucho sobre eso, pero voy a investigar para darte detalles ya sea que en caso de que le hables de nuestro plan y ella no quiere acceder la tortures hablándole de la quizás mala vida que le dio a su hijo o hija y ella acceda.

Reí y todos me miraron. —Eres cruel tía.

—Claro que no, solo que me da coraje que ella esté aguantado tanto y no haga nada por su vida, teniendo dinero, porque siempre ha trabajo por su lado, podría irse al otro lado del mundo a esos países o islas que casi nadie conoce: Guinea Ecuatorial, Polinesia, Oahu.

NarcotraficantesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora