Capítulo 17

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"Tendrás un pedazo de mi corazón, todo, en realidad

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"Tendrás un pedazo de mi corazón, todo, en realidad. Siempre. Incluso si tu corazón pertenece a alguien más."

— Gio Evan


RAILANE VICINI

Bonitas mañana mi querida iceberg.

Leí mientras desayunaba. Esbocé una sonrisa y me preparé para responder, pero en ese momento mi tía entró a la cocina:

—¿Quién te hace reír tan temprano, mi amor?

Levanté la cabeza para verla a lo que ella se servía de su acostumbrado café de por las mañanas, traía una falda ajustada a su cuerpo color rojo vino con una chaqueta del mismo color y un abrigo negro:

—Nadie —contesté encogiendo los hombros.

Tomé mi celular y luego de desbloquearlo le respondí a Ezra:

Ni siquiera me dejas dormir, payaso Krusty.

Continué con mi desayuno, al finalizar dejé el plato en el fregadero y volví a sentarme a esperar que se haga más tarde para irme para la universidad.

—Estás diferente, mi niña —dijo mi tía dándole un sorbo a su café.

—¿Cómo así? —pregunté confundida.

—Luego de que entraste a la universidad siento que has cambiado, a ti no te gustan los amigos y ya tienes 2 —explicó.

—No tengo amigos.

—Ya no te mientas —atacó—, Marcella es tu amiga y ese chico del que hablaban anoche también.

—¿Estuviste de metiche? —cuestioné rodando los ojos.

Ella rió. —Sí, Marcella es muy buena chica, tu papá y yo estuvimos hablando de ella hace unos días y por su comportamiento hemos deducido que está muy interesada por ganarse tu confianza. No te imaginas lo feliz que estuve anoche al verlas platicar, le estás brindando tu amistad poco a poco y ni siquiera te estás dando cuenta o no lo quieres aceptar —detalló y sacó su pistola para desarmarla y limpiarla. —No es malo tener amigos Rai, te lo he dicho cientos de veces. Estoy segura de que los más profundos deseos de tu mamá y Rene son que hagas tu vida como una persona normal, que te parezcas a ellas llena de alegría y amor. Date una oportunidad Rai, estamos trabajando para matar a Quintanilla y lo vamos a lograr, tú también trabaja en tu vida personal; amistades, proyectos, amor.

Suspiré y me quedé mirándola. No quería darle la razón, pero realmente la tenía.

—Entiéndeme tía, es muy difícil para mí brindar confianza —inquirí.

—Lo sé tesoro, pero tampoco estás haciendo algo para hacerlo más fácil y sabes perfectamente que el tiempo no soluciona nada —comentó sacando las balas del cargador.

NarcotraficantesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora