Capítulo 33

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"Lo que cuenta no es mañana, sino hoy

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"Lo que cuenta no es mañana, sino hoy. Hoy estamos aquí, mañana tal vez, nos hayamos marchado."

Lope de Vega

RAILANE VICINI.

Una semana después.

Sentada en medio de ambas lápidas, saqué la cajetilla de cigarros y llevé uno a mi boca, lo encendí y rápidamente le di una calada. Miré a mi alrededor mientras el aire golpeaba mi cabello y después volví a mirar las lápidas, primero la de mamá y luego la de René.

—Estamos muy cerca de capturar a Quintanilla, no veo la hora de tenerlo de rodillas frente a mí —susurré, —Primero le cortaré los 10 dedos de las manos, luego voy a darle una buena paliza y por último dejaré que Akon y Akira jueguen con él hasta agotarse —dije y estallé en risas—. ¿Divertido no? Divertidísimo.

Le di otra calada a mi cigarro y media hora más tarde me fui de allí. En el camino a casa le marqué a Marcella la cual estaba en la universidad tomando una clase:

—¿Sí? —contestó en voz alta por el bullicio de la clase.

—Hoy es que harán la entrega de mercancía —dije buscando una goma de mascar en los bolsillos de mi chamarra. —Llega temprano.

—De acuerdo —respondió.

—Perfecto, hablamos luego.

—Oye espera, Ezra quiere decirte algo —dijo y sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo.

—No, no, dile que no —susurré rápido, pero ya era muy tarde.

—¡Bombón! —exclamó.

Hace una semana que no hablábamos, no porque no quería, aunque también esa era una diminuta razón, pero realmente era porque había estado muy ocupada, tanto que ni siquiera había podido asistir a la universidad esta semana porque había estado transportando mercancía a República Dominicana, Argentina y parte de Francia. Cabe destacar los cientos de mensajes que tenía de parte de él y llamadas también, eso sin mencionar los constantes recados que me dejaba con Marcella la cual se comportaba como una completa infantil cuando hablaba de él.

—Ezra —dije en forma de saludo.

—¿Qué te hice cariñito para que me evites así? Yo pensé que te iba a terminar de enamorar con el te quiero que te dije —bromeó.

—Idiota, he estado ocupada, no he tenido tiempo para responderte.

—¿Qué tal si nos vemos? —ofreció.

Aparte de los trabajos y todo lo que me ha mantenido ocupada en estos días me di cuenta de lo que verdaderamente siento por él y por más que intente ocultarlo o no pensar en ello, estoy comenzando a sentir los mismos sentimientos que cuando estaba con Castor y yo realmente no tengo cabeza para pensar en tener una relación ahorita y tampoco estoy preparada para eso, no sé cómo tener un verdadero noviazgo —si es lo que realmente puedo tener con Ezra—, mi prioridad ahora es acabar con Quintanilla y luego ver qué puedo hacer con mi vida.

NarcotraficantesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora