-¿Qué crees que estás haciendo? - Me incorporo lentamente tragando saliva. Parece que el tiempo se ha parado a nuestro alrededor. Me mira y su cara es de bastante cabreo. No se que hay en esa mochila, pero no le gusta nada que haya revisado en ella.
-Yo... no...
-No tienes excusa, ¿qué narices estabas revisando? - Sus pasos resuenan en mi cabeza. Doy pasos hacia atrás hasta que la pared me impide el retroceso. Mi garganta se queda aún más seca de lo que ya estaba. Toso varias veces abrazándome a mi misma.
-Sólo iba al baño y vi la mochila ahí tirada - Mi voz se escapa de mi boca con rapidez, intentando excusarme. Dave me observa en silencio. Su mandíbula está apretada. El cabreo es visible en una de las venas de su cuello, bastante marcada. Me da mucho miedo su mirada, parece clavarse en mi persona como cuchillos. No puedo mantener la mirada ni cinco segundos. Miro mis manos sin saber que hacer.
-¿Qué pasa? - Esa voz llama la atención. Levanto la mirada un poco aliviada al descubrir la presencia de la morena en la sala. Miro a Mady, que observa al tatuado. Éste no pierde ni un mínimo detalle de cualquiera de mis movimientos. Me alejo de la posición de la mochila, alejándome a su vez del tatuado. Mis piernas se mueven hasta posicionarse tras la mesa, poniendo espacio entre el chico, que mira a su compañera.
-Esta cría estaba revisando en la mochila - Sus palabras son puñales al mirarme.
-Sólo se había caído... No he hecho nada - Niego varias veces. Parezco una niña pequeña asustada, pero en este momento me da igual. No se que esperar de este grupo y no quiero meterme en problemas con lo que sea que hubiera en el interior.
-Todo está bien - Mady se acerca a mí y agarra mi brazo. Me sonríe levemente antes de mirar a Dave - Tu hermano estaba preguntando por tí, ve con él.
Asiento levemente antes de mirar a Dave. Él me observa en silencio. Trago saliva antes de soltarme del agarre de Mady saliendo de la sala. Respiro un poco más tranquila antes de casi correr al patio. Mi hermano me mira y camino hacia él. Me siento a su lado intentando calmar el temblor de mis manos.
-¿Dónde estabas? - Lo miro tragando saliva ligeramente. Intento sonreír ante su mirada. Sé que nota mi nerviosismo pero no dirá nada aquí delante.
-Estaba en el baño, me he perdido un poco... La casa es enorme - Él asiente y me pasa un vaso de bebida. Doy un sorbo largo intentando relajarme un poco. Escucho a los demás hablar hasta que la puerta de salida a donde nos encontramos se vuelve a abrir.
Los dos entran. Mady me sonríe ligeramente aunque aparto rápido la mirada. Siento una mirada sobre mí, pero no levanto mis ojos del suelo.
-¿Quien se baña? - Al que reconozco como Duncan corre a la piscina y salta de bomba. Río mirando la escena cómica ya que Ashley, que estaba al lado de la piscina, se levanta gritando al mellizo por haberle mojado mientras fumaba.
-La comida está al llegar, chicos... A relajarse - Río leve al escuchar a Will, antes de hacer lo que previamente había hecho su amigo.
-¿Te quieres bañar? - Miro a Mady negando. Ella ríe por mi cara de alarma.
-No tengo bikini - Niega riendo.
-Eso no es problema, Becca ha traído de sobra, ¿verdad pelirroja? - La susodicha asiente levantando su bebida.
-Está dentro, en la habitación de abajo, junto a las escaleras.
-Venga, listo - Mady tira de mi brazo. Niego varias veces pero ella ignora mi súplica y me arrastra allí.
Llegamos a una habitación dónde sólo hay un pequeño banco junto a una cama. El único color presente en la sala es el blanco, incluso en sábanas y muebles. Al mirar bien el banco, hay un pequeño marco, sin foto. Me acerco y veo el nombre de Marc en una de las esquinas.
