-Pero mira a quién tenemos aquí, si es el niño rebelde... - Abro los ojos, alerta al ver como la cara de Dave se transforma. Sus ojos se oscurecen antes de girarse a mirar a quien ha llamado su atención.
Es un hombre de mediana edad. Tiene barba descuidada y los pelos canosos. Viste con una chaqueta vaquera y unos jeans iguales. Tiene un cigarro en la boca y mira con una sonrisa oscura sin apartar la mirada del tatuado.
-¿No vas a venir a saludar? - Abre los brazos elevando una ceja y, aunque sus palabras son amables, el tono en lo que lo dice es brusco. Las manos de Dave se convierten en puños. No aparta la vista del hombre que le ha asaltado verbalmente.
-¿Qué mierda haces aquí? - Siento miedo por el tono que usa. Todo rastro de felicidad, que denotaba antes cuando estábamos en el aparcamiento, ha desaparecido.
-¿Acaso no puedo estar en mi ciudad?
-Te dije que te alejaras y que no te volviera a ver en tu puta vida - Gruñe Dave señalándole y dando un paso hacia él.
-¿O si no qué? - Suelta una carcajada. Intento dar un paso hacia Dave, pero mis piernas están congeladas. Mis manos tiemblan. Debería avisar a los chicos para que vengan.
-Te lo advertí.
-¿Qué tal está Alina?
-¡No vuelvas a mencionar su nombre en tu puta vida! - Grita Dave recortando la distancia entre ellos y agarrando el cuello del hombre.
-¡Dave! - Lo llamo asustada pero no gira la cabeza hacia mí. Ha parecido olvidar todo lo que lo rodea. Sus ojos están negros y su mandíbula apretada mientras agarra el cuello, ahorcándole.
Tengo miedo. Tengo mucho miedo. Las lágrimas recorren mi mejilla y chillo cuando el hombre golpea con su puño la cara de Dave, desatando la pelea. Grito buscando ayuda pero nadie se mete a separarlos. Lloro furiosa. Furiosa porque nadie haga nada. Nadie intenta interponerse en la pelea para que termine. Termino rindiéndome e intento pararlo. Intento acercarme para apartar a Dave de ser el saco de golpes en que se ha convertido pero me llevo un golpe en la cara que provoca que me caiga contra el suelo. Mi cuerpo golpea el suelo bruscamente. Lloro tapando mi cara notando como mi mejilla sangra.
Vuelvo a llamar a Dave, que ahora está sobre el hombre. Golpea su cara como si fuera de plástico. Tapo mi boca intentando levantarme sin éxito hasta que soy levantada como un saco. Soy envuelta entre los brazos de alguien pero no puedo apartar la mirada de Dave.
Como si fuera una película en cámara lenta, Will y Steve apartan a Dave, que grita como si hubiera perdido la cordura.
-¡La próxima vez que menciones siquiera su inicial te juro que no volverás a abrir los ojos! ¡Hijo de la gran puta! - Repite una y otra vez, intentando soltarse. Rob se agacha hacia el hombre y mira si siquiera respira - ¡Alina no existe ni para tí ni para la zorra de tu mujer! ¿Me oyes? - Vuelve a gritar como si una auténtica bestia hubiera tomado el control de su cuerpo. Se intenta soltar para volver a golpearle pero los dos chicos se lo llevan. La gente ahora se acerca a ver todo.
-Dave - Susurro llorando, con mi mirada fija en el cuerpo del hombre, que tose con los ojos cerrados.
-Brooke - Es cuando reacciono y escucho la voz de mi hermano. Mi mirada es apartada por su mano al girar mi mejilla. Lo observo y rompo a llorar.
Me giro a buscar con la mirada la escena. Preocupada. Con miedo. Aterrada. Sé que acaba de comprender mis sentimientos y mi preocupación pero no va a comentar nada. No en este preciso momento.
- ¿Estás bien? - Sus ojos me miran con preocupación. Siento mi cara arder, pero no duele. Niego y busco con la mirada hacia donde se han llevado a Dave.
