Habían pasado 4 días, y ambos, Adrien y Luka, se mantenían fuera del foco y a la espera que los rumores cesaran. Lo cual no sucedía, solo empeoraban. Luka no había hecho comentarios públicos sobre el asunto, y Gabriel mismo había negado estrictamente los rumores pero sin dar más información. Adrien había visto el asunto de la revista, y empuñó las manos al ver que las fotos de Marinette y Félix también estaban ahí, aunque ninguna tenía tontas suposiciones al respecto. Pero Adrien estaba muy ocupado con lo de su hija, que no había podido llamar o enviarle un mensaje a Marinette durante días, y estaba sintiéndose solo por las noches en casa, con una distante y estresada Kagami y Emma quien no tenía ni idea de qué estaba pasando.
Cuando le pidieron ir a ver a Gabriel, sabía que no esperaría nada bueno.
—Adrien,— El hombre suspiró cuando su hijo se sentó frente a él. El mayor de los dos lucía cansado y agotado como para lidiar con esto. —Hemos esperado algunos días y la prensa no se ha calmado.—
Adrien asintió con seriedad, con los días todo había empeorado. Ahora Gabriel estaba siendo acusado de esconder cosas y algunas revistas de chismes se habían atrevido a comparar la borrosa foto de Emma con aquellas niñas que habían sido reportadas como desaparecidas.
—Si las cosas no mejoran pronto, tendremos que decirle a la prensa quien es la niña y arreglar una conferencia de prensa contigo y con Luka.—
—No,— Adrien dijo con firmeza, inmediatamente sintiéndose mal al pensar en revelar el rostro de Emma al público. Su hija estaba ya teniendo dificultades, tener a la prensa tras ella era mucho para una niña de 6 años.
—A este ritmo Luka se hundirá, no tenemos opción.— Gabriel suspiró. —Con el asunto de la señorita Cheng y ese extranjero puedo hacerme cargo yo mismo, incluso puede ser una ventaja, pero esto...esto es muy serio, no podemos solo sentarnos y dejar que Luka Couffaine sea etiquetado como algo así. Le daré dos días más antes de arreglar una conferencia de prensa. Lo siento, hijo, pero no podemos dejar que esto se haga más grande.—
El rostro de Adrien se oscureció ante la mención de Marinette y Félix, pero su preocupación por su hija lo eclipsó y antes de saberlo, estaba fúrico. No con su padre sino con Luka por causar todo esto. Cuando Adrien salió de la oficina de Gabriel fue directo al vestidor de Luka. Esto era ridículo, Luka debió haber sido más cuidadoso cuando estuvo en público con su hija, debió disfrazarse mejor, evitar las áreas concurridas.
Adrien entró sin molestarse en tocar y cerró con fuerza la puerta.
—Maldito bastardo!— siseó cuando encontró la mirada azul de Luka.
El chico no estaba teniendo su mejor semana. Había pasado la mayor parte de ella manteniendo el perfil bajo e incluso dormía en Gabriel's porque no podía ir a casa. Era acorralado cada que dejaba la agencia y eventualmente se puso tan negro el asunto, que ya no podía irse. Gabriel lo tenía bajo un paraguas y era más seguro estar ahí hasta que Luka supiera qué hacer.
Se sentía perdido, culpable y de todas las cosas por las que pudo ser acusado, esto era lo peor. No estaba durmiendo bien, no estaba comiendo bien.
Estaba a mitad de enviarle un mensaje a su manager cuando Adrien entró.
El rostro de Luka se ensombreció, por lo que sabía, nada había cambiado y Adrien mismo había estado muy ocupado como para confrontarlo. Así que parecía que hora tenía tiempo.
Cerrando su celular, Luka lo miró.
—Qué, Agreste?— dijo, preguntándose qué había cambiado y por qué Adrien escogía ahora – no antes – confrontarlo sobre esto.
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Coeur de Cender (Corazón de Ceniza) (Adrinette) AU +20
Hayran KurguSummary: A veces en la vida, nos encontramos a nosotros mismos perdiendo la guerra contra el sentido común. Y tal como en la guerra, cuando eso sucede no hay ganadores y la inmoralidad se convierte en nuestra vida diaria. Eso, desde luego, se llama...