¿Por qué en un momento como este no hay nadie para ayudarme? No está mamá, no está papá, no está Wise-chan. Ni los sirvientes, ni el sensei, ni el tío, ni ella.
Nadie va a decirme la respuesta correcta. Solo quiero liberarme de este agobiante sentimiento. Huir y encerrarme en mí misma siempre había sido la solución, pero esta vez no está funcionando.
Seguir la corriente y no hacer nada tampoco me está ayudando. En serio, ya no quiero más esto. La lógica, el razonamiento y el análisis, que eran mis mejores armas, se vieron inmovilizadas ante la posibilidad de estar siendo controlada.
Eso significaría que la yo de ahora, no soy yo misma. No puedo razonar correctamente, no puedo solo confiar en esas emociones desconocidas y en una explicación tan ambigua como la de esa niña.
No puedo confiar en ella. Aunque las razones son varias, como el hecho de tal vez ser controlada por ella, como el hecho de que el tío es quien le hizo algo a ella.
Eso no puedo saberlo, así que solo queda el hecho de que ella no pudo decirme nada. Rose-san, Lucy y Tan no fueron de ayuda, solo empeoraron mis sospechas.
La razón me dice que la conversación con el tío es la que más sentido tiene, pero también es sospechoso. Podría estar mintiendo, no lo conozco lo suficiente para afirmar que no.
Y aún si lo conociera, sumando a la ecuación el hecho de ser manipulada todo se viene abajo. Esa es la raíz del problema que me impide escoger si creerle a ella o a él.
En realidad después de venir aquí ya había tomado una decisión, pero el verdadero problema me impide ponerla en ejecución.
No se trata de el tío, no se trata de ella, independientemente de quien tenga la razón, mi mayor problema ahora, mi mayor enemigo, soy yo. No puedo confiar en mí misma y en que lo que decida sea lo correcto.
No puedo. Incluso sin ser manipulada, nunca he sido una persona tan confiable en primer lugar. Temo al fracaso y por ello no hago nada, nunca lo hice aunque podría, y al final termino fracasando igualmente.
¿Qué debería hacer con esta irremediable yo? En serio, ¡qué alguien me diga la respuesta! ¿Por qué debo cargarlo todo sola? ¿Por qué estoy sola otra vez? Pensándolo siempre ha sido así, nadie viene a salvarme por mucho que lo pida.
Los héroes solo existen dentro de los cuentos de hadas, la realidad es diferente.
“Puedo ver que también estás sufriendo mucho” “Lo siento” “Definitivamente te salvaré”
Esas palabras resuenan en mi cabeza. Ella dijo que me salvaría. Aunque habló un montón de cosas que no entiendo, al menos eso tiene sentido para mí ahora.
Es tan extraño, no sé qué es esto. Son solo palabras, no hay acciones que la respalden. Deberían ser solo eso, pero me hacen sentir extraña.
Me dan valor, me hacen pensar que tengo que creer en mí, en mi respuesta. Pero, ¿cómo lo hago? Aunque esta emoción me impulse, sigo sin saber cómo hacerlo. Sigo estando sola. No hay nadie aquí.
Ah, no tiene remedio. Vuelvo a pensar que no puedo, que no tiene solución. No quiero darle más vueltas, no quiero dudar más de lo que decidí.
Pensemos, ¿qué quiero hacer? ¿Qué es lo que más quiero en estos momentos?
No quiero estar sola.
Pero las dudas y sospechas me mantienen alejada de todos, aunque los tenga frente a mí. Es como si mi conexión con el mundo físico se desvaneciera, como si no estuviera ahí.
Es como aquí, en medio de un inmenso árbol que es solitario a pesar de estar en medio de un bosque. Porque es diferente, porque el mundo lo hace diferente.
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Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados
FantasíaUna chica japonesa vive una vida muy miserable y decide suicidarse. Sin embargo un caprichoso Dios le da una nueva oportunidad. Ella reencarna en un mundo de magia, guerras y espadas. Años después, en ese primer mundo un grupo de amigos son invocado...
