29. Búsqueda y persecución

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Runa se ha ido. La verdad tan impactante me impide moverme por unos segundos. Sin embargo, temiendo la importancia de cada segundo abro con mis manos temblorosas el sobre de la carta.

Respiro profundo y tomo asiento en la cama con la esperanza de que los agitados latidos de mi corazón calmen su furia. Incluso así, no sirvió de mucho. Leo la carta para mis adentros.

Onee-chan, puede que estés sorprendida por mi repentina desaparición. Desearía que entendieras que una despedida habría sido imposible para mí. Después de lo de ayer estuve pensando y un sueño que tuve hoy me aclaró todo. No dudo de tu afecto por mí, eso jamás, y quisiera que pudieras hacer lo mismo. Realmente te quiero, onee-chan. Aunque pasara esto, sigo queriendo a mamá y papá, incluso a todos en la mansión. Y por eso lo hago, no quiero que nadie sea infeliz por mi culpa. Entendí que no puedo llamarme su hija, ni tu hermana, nunca más. Soy diferente a ustedes y eso definitivamente les traerá infelicidad. Es lo que menos deseo en este mundo. Por favor onee-chan, no me busques. No quiero ser una carga ni una molestia para nadie, es mi deseo y decisión irme ahora. Entiéndelo por favor, no quiero que vengas. Sé que si es onee-chan definitivamente me encontrará, pero no pienso dejar de huir hasta que entiendas que es lo mejor. No debo volver, no quiero. Ahora definitivamente no podemos estar juntas, aunque espero y no sea egoísta de mi parte desear que en un futuro incierto nos volvamos a encontrar. A partir de ahora somos extrañas, así que debes hacerle a caso a mamá que siempre nos repetía que no debemos hablar con extraños. Hasta siempre, onee-chan.

Una extraña mezcla de impotencia y tristeza me invade, el obvio resultado son mis lágrimas. Si, esas gotas imprudentes que se derraman de mis ojos como buscando consuelo, esperando solucionarlo todo. Pero llorar no traerá a Runa de vuelta.

La furia me invade. Soy tan idiota que no me di cuenta del estado de Runa, debí hablar con ella. De repente, vuelvo a mirar la carta recordando un punto extraño. El objeto de mi ira pasa a ser de mí misma, al maldito responsable de esto.

"...un sueño que tuve hoy me aclaró todo."

De seguro ese mocoso se le apareció a Runa también y le dijo algo innecesario. ¡¿Es que se piensa que esto es un juego?! ¡¿Para él es divertido?!

Sin pensarlo arrugó el papel entre mis manos, me detengo justo antes de romperlo. Cierto, no tengo tiempo para esto. Tengo que buscar a Runa. Lo siento pero yo soy más egoísta que tú. Definitivamente no te dejaré ir.

Como comprobé antes, no hay ni rastro de su energía mágica. Usó un perfecto encubrimiento, no esperaría menos de ella. Pero tiene que haber otra forma. Por ahora lo más probable es que usara teletransporte aleatorio para irse a un lugar desconocido.

Bien, vamos primero a preguntar a sensei. Cuando expandí anteriormente mi energía mágica pude percibir que se encontraba en el despacho de papá. Esto es más conveniente. Si son ellos dos, deben conocer alguna forma.

¡Teleportation!

Aparezco repentinamente en la oficina mas no produzco ningún asombro ni en papá ni en sensei. Debieron intuir que algo pasaba cuando expandí mi energía mágica buscando a Runa.

-Papá, sensei, necesito su ayuda. Runa se ha ido, no hay tiempo para explicaciones. ¿Conocen alguna magia útil para buscarla?

-Espera, espera. ¿Se ha ido? ¿Cómo? -pregunta papá mientras frunce el ceño.

¡¿No le dije que no tenía tiempo para explicaciones?! Bien, respira. No puedo alterarme. Es obvio que pidan algo de información, raro sería que me ayudarán así sin saber nada de las circunstancias.

-Se fue usando teletransportarse aleatorio. Puede estar en cualquier parte del mundo ahora mismo. -explicó lo más breve posible- En serio necesito esa magia, por favor. -inclino mi cabeza ante ambos.

Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora