24. Representantes.

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Ayer después de asegurarnos que Amy estaba bien, jugamos un rato hasta el atardecer. Luego yo y Runa regresamos a Amy a su habitación, y finalmente volvimos a casa. Leaf y Fih debían quedarse en casa de los gemelos, en el pueblo de los hombres bestia. Nadie esperaría las consecuencias que esto traería consigo.

Al día siguiente, en la mañana, tuvimos una visita inesperada. Thia-chan había venido a visitarnos, y como siempre, a Runa no le gusta mantener secretos, por eso quedamos en contarle todo.

Así mientras comíamos unos aperitivos terminamos contándole lo que hemos hecho anteriormente. Más bien, los eventos recientes de estos días ya que el resto ya se lo hemos ido contando por cartas.

Como era de esperar nos tomó media mañana explicarle todo. Y aún más de esperarse, Thia-chan viene con nosotros.

Que remedio...

Así nos teletransportamos al lugar usual al otro lado del cadáver del Black Spin. Si lo pienso bien, es absurdo todo lo que nos ha pasado en solo tres días. Digo, quién creería que unas niñas pequeñas acabaron con un monstruo gigante en un primer día y le salvaron la vida al jefe de la aldea de los hombres bestia de paso.

El segundo día rescatan a una princesa elfo de unos secuestradores y le salvan la vida a su autoproclamado caballero. Finalmente al tercer día salvan a la princesa humana que se encontraba encerrada en la torre más alta de una maldición muy difícil de tratar.

Parece salido de un libro de cuentos, realmente que tres días más ocupados. Si yo fuera Cynthia, dudaría de todo. Pero una vez en el lugar, comprobaría que todo es cierto.

Suspiro por dentro.

Al llegar al lugar observo algo inesperado, Leaf y Fih se encontraban cubiertos de moretones por todos lados. Los gemelos Aisha y Aby estaban ambos acurrucados en una esquina. Su posición exacta era sentados mientras sostenían sus rodillas y bajaban la cabeza, parecían muy deprimidos.

Runa nada más llegar los mira con preocupación y corre rápidamente hacia ellos, Thia-chan por otro lado parecía mareada, y no la puedo culpar ya que es su primer teletransporte.

Por ahora sirvo de apoyo a Thia que parece que se va a desplomar en cualquier momento.

—¿Estás bien?

—Ah, si. Sólo es un pequeño mareo, mejor ve a verlos a ellos —dice con una sonrisa algo forzada.

—Bien, por ahora siéntate.

Thia se sienta obedientemente en el suelo. Por ahora me apresuro a donde estaban Fih y Leaf.

—¿Qué paso? ¿Y esas heridas?... —entonces me llega una imagen algo tardía— ¡¿No serán los secuestradores de nuevo?!

—No, no fueron ellos —me responde Fih— no te preocupes, esto es... normal.

Runa la esta curando a ella, así que hago lo mismo con Leaf. Ambos tenían contusiones por toda la cara, los hombros y el resto del cuerpo en general, lo que más resaltaban eran arañazos.

Esto es horrible, no entiendo a que se refiere con normal.

—¿Qué quieres decir? ¿Qué pasó exactamente?

—Eso es... nada raro, solo las usuales diferencias raciales —dice Leaf casi escupiendo sus palabras.

Miro a Fih confundida, sigo sin entender a qué se refieren.

—Fueron descubiertos en nuestra aldea, y los adultos... ellos... —dice Aisha acercándose con la cara llena de lágrimas

Ni siquiera podía hablar bien, su hermano Aby iba justo detrás sosteniéndose del borde de la blusa de ella, encontrándose en el mismo estado lamentable.

Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora