Ahora sería la mañana después de mi quinto cumpleaños. Sin importar que, pienso solucionar las cosas con nuestros padres. No permitiré que hagan nada de eso que tienen planeado.
Aunque estaba preparada y quería levantarme lo más rápido posible, él me detiene. Si, ese mocoso. Esta vez se me apareció en mis sueños, un sueño muy particular de una habitación oscura donde hay una esfera de luz brillante. Muy parecido a cuando reencarné.
Solo espero y no me haga perder el tiempo.
—¡Hola! ¿Cómo estás? —habló desde la esfera que funciona como altavoz al parecer.
—Apurada, ¿podrías ir al punto?
Se echa a reír a carcajadas, es más irritante que nunca en estos momentos. Incluso esas vibraciones que hace la esfera de luz cada vez que habla me resultan molestas.
—Vamos, vamos. No te enojes. Solo quiero ayudarte, ahora estás teniendo problemas con tu hermanita ¿verdad?
—¿Qué quieres decir?
—Te daré una forma de arreglarlo, en caso de que todo salga mal. ¿A qué soy un Dios generoso?
—Si, si. Muy generoso. —trate de evitar el sarcasmo, en serio que si, pero con este mocoso es imposible— ¿Podrías acabar de ir al punto?
—Vale, vale. Se trata de una localización, unas ruinas donde encontrarás un libro que puede ayudarte.
Esa costumbre de repetir las palabras, es tan molesta.
—¿Es todo lo que dirás? Que Dios más inútil.
—Oye, oye. Eso si es algo horrible para decir. Déjame terminar. En ese libro encontrarás magia prohibida, una que te permitirá cambiar toda la situación.
—Ya veo. ¿Y cuál es la pega?
—Pues, pues. Como dije es magia prohibida, así que claro que conlleva riesgos. Deben aguantar un dolor muy intenso, y aún así sus posibilidades de éxito son del 50%. Y claro, podrían morir. Pero no es la gran cosa. ¿Lo harás verdad?
—¿Eres idiota? —lo miro con los ojos entrecerrados mientras contengo un suspiro— No tomaré ese riesgo. Solucionaré las cosas yo misma. Ya ves que si eres un Dios inútil. Ahora déjame salir de a...
Y entonces la expansión repentina de la luz me cegó provocando que cerrara mis ojos. Al abrirlos de golpe me encuentro en casa, en mi habitación.
Miro a Runa a mi lado, está durmiendo plácidamente. Me sentí mal pensando en despertarla. Yo tengo que encargarme de esto por mi cuenta de todos modos.
Primero debo asearme y cambiarme de ropa. Voy al baño, lavo mi cara y cepillo mis dientes.
¡Cloth Change!
Dado que nos dormimos con la ropa de la fiesta y ahora amanecimos con pijama, significa que mamá, papá o Rose-san nos cambió anoche.
Cambio el cómodo pijama por un vestido casual de los tanto que tengo. Nunca lo había pensado pero, esta es una magia de teletransporte técnicamente.
Terminando esto en menos de 5 minutos salgo de la habitación sin hacer ruido. Rose-san no estaba afuera, lo que es obvio pues es casi de madrugada. Apuesto a que aún no sale el sol. Pero papá ayer se tomó el día libre para preparar mi fiesta, así que hoy de seguro está ocupado desde temprano.
Me dirijo a su oficina con la esperanza de que esté allí. Ya cerca de la habitación uso Deep Sight y veo que efectivamente, esta en su oficina con unos documentos. Por los pasillos me encuentro algunos sirvientes que me saludan extrañados, pero no les presto mucha atención.
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Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados
FantasíaUna chica japonesa vive una vida muy miserable y decide suicidarse. Sin embargo un caprichoso Dios le da una nueva oportunidad. Ella reencarna en un mundo de magia, guerras y espadas. Años después, en ese primer mundo un grupo de amigos son invocado...
