Ya ha pasado un tiempo desde que continúo mis arduos (o quizás no tan arduos) entrenamientos diarios ya sea tanto mágico como físico. Aunque diga esto solo hacen unas dos semanas de que tuve mi recorrido por la casa.
Hoy finalmente obtuve un gran logro. Era una mañana como cualquier otra, o eso parecería para el resto de las personas, pero para mí era un día importante puesto que debía lograr algo a toda costa: ¡Hoy definitivamente voy a pararme por mí misma!
Con este objetivo en mente decidí esforzarme hoy. Hoy como siempre nada más despertar vino mamá junto con Rose-San. Ya era hora de tomar mi leche.
Una vez acabé de tomar mi alimento Rose-san comenzó la limpieza del cuarto, siempre se me hizo sospechoso porque no limpian con magia sino manualmente. Sin esperar mucho le preguntó a Wise si sabía la razón.
[Si, Master. Esto se debe a que los bebés no deben ser expuestos innecesariamente a partículas mágicas puesto que no presenten una resistencia desarrollada contra esto.]
(Uhmm~ y no sería más fácil sacarme de la habitación un momento)
[Esto no es posible debido a que la limpieza de la habitación sería una magia de área de efecto y quedarían remanentes de partículas que durarían todo el día]
(Ya entiendo, gracias por la información Wise)
[Estoy siempre a su servicio, Master]
Como se esperaba de mi chico lindo, al menos sabe de estas cosas. Ahora mamá se sentó a mi lado a leer un libro de la estantería, era el momento perfecto.
Concentré todo mi fuerza en las piernas, puse hasta la última gota de mi energía en agarrar la baranda de la cuna. Ya estaba en una posición como de cuclillas. Un poco más, solo un poquito más.
Mis manos y piernas temblaban, apenas podía moverme. Sentía todo el cuerpo pesado. Aún así de alguna forma lo logré con fuerza de voluntad. Si, al fin lo hice, ¡me puse de pie por mi cuenta!
Mamá fue la primera en notarlo y sorprendida se pone de pie dejando caer el libro en el suelo, lágrimas se asomaban en sus ojos.
—Lily...Lily se puso de pie —dijo conmovida— ¡Rose llama a papá rápido!
—¡Si! —incluso Rose-san estaba emocionada.
Rose-san enseguida salió corriendo a buscar a papá. Momentos después llega a la habitación y tanta fue su sorpresa que lloro como un niño pequeño. Aunque me daba vergüenza me alegraba haber podido sostenerme en pie hasta su llegada.
—Aww~ mi pequeña Lily como ha crecido~ —dice como puede entre sollozos. Su alegría era muy visible y contagiosa.
Me acaricia suavemente la cabeza. Yo alzaba mi pecho muy orgullosa de esto aunque mis manos y pies me temblaban. Realmente en esta familia arman un alboroto por cada pequeña cosa... pero esa es una de las cosas que me gustan de ellos.
Después de esto me tomo un mes entero maniobrar mi cuerpo. En cuanto a mi lenguaje, este había mejorado un poco pero aún me costaba mucho pronunciar bien. Ya podía pararme sin tanto esfuerzo e incluso caminar hasta saltarme la baranda de la cuna.
El primer día que decidí utilizar esta última maniobra fue algo extraño ya que no había visto a mamá ni a papá desde la mañana. Al parecer afuera era un día lluvioso, había escuchado ayer a Rose-san que se avecinaba una tormenta.
Por esto no pensé que mamá y papá estuvieran fuera, además que era de noche. De seguro están en alguna parte de la casa.
Con esto en mente aproveche que Rose-san no se encontraba y salí de la cuna, dio un poco de miedo pero ya había practicado bajarme y subirme sola. Una vez abajo abrí la puerta a la que alcanzaba apenas en puntitas.
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Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados
FantasyUna chica japonesa vive una vida muy miserable y decide suicidarse. Sin embargo un caprichoso Dios le da una nueva oportunidad. Ella reencarna en un mundo de magia, guerras y espadas. Años después, en ese primer mundo un grupo de amigos son invocado...
