Nada me hubiera hecho más feliz que regresar y encontrarme a mi dulce hermanita, pero por alguna razón, muchas cosas parecían ir mal hoy. Mamá y Runa aún no habían regresado.
Me dirijo a la oficina de papá, no tardo más de 5 minutos en llegar. La cara de papá no era visible por las torres de papeles frente a él que amenazaban con alcanzar el techo. Realmente estaba ocupado.
Aún así, al verme entrar se pone inmediatamente de pie y se acerca a mí.
—Mi pequeña Lily, ¿qué tal tu día? ¿Te divertirte jugando fuera? —asiento con la cabeza. Él me toma entre sus brazos y besa mi frente. —¡Cuánto me alegro, cariño! —su jocosidad era la misma de siempre
—Te contaré con detalles en la cena, para que mamá y Runa escuchen también. —le devuelvo el beso en su mejilla— Por cierto papi, ¿por qué aún no regresan?
—Sobre eso... siento decepcionarte cariño, pero fueron invitadas a comer al castillo.
—Ay. —eso sí que me desanimo.
Papá llama alguien para traer la comida aquí, ambos comemos en silencio pero al menos, en compañía. Veo que papá está realmente ocupado, viendo como aún comiendo su vista seguía concentrada en los documentos.
Terminando de comer me dirijo a mi habitacion, y me lanzo a la cama a contemplar el techo. Abro mis brazos y piernas como quien hace un ángel de nieve o arena y me mantengo en esa posición. Un suspiro se me escapa.
Inesperadamente, siento un fluctuación mágica justo encima de mí e instantes después una figura cae del techo.
—¡Onee-chan! —dice mi ángel mientras cae encima de mi. Me abraza fuertemente, como koala.
Incluso así siendo asfixiada hasta la muerte, puedo decir que es el momento más feliz del día
—¡Runa! —le beso su cabeza finde alcanzó y correspondo a su abrazo.— Si que tardaron hoy. —ella se mueve encima de mí, la siento olfateando en mi cuello lo que me da cosquillas.— Pequeña traviesa, eso hace cosquillas.
—Jeje, perdón Onee-chan. Es que estoy muy feliz de verte.
—Y yo a ti Runa, y yo a ti. —nos quedamos abrazadas un rato más, disfrutando la presencia de la otra. Hasta que reacciono.— ¿Te teletransportaste aquí? —recuerdo que nos tenían prohibido hacerlo dentro de la mansión, a menos que fuera una emergencia.
—Tengo permiso de mamá, no te preocupes. —ella se levanta quedando encima de mí, nos miramos unos segundos y luego junta su frente con la mía.
—Te estuve extrañando todo el día. —se escuchaba triste lo que hace que se me apriete el corazón.
—Runa... —la atraigo a mi y la abrazo tan fuerte como puedo.
Entre abrazos y vueltas que comenzamos a dar en el cama, ambas caímos dormidas. Tenía un sueño realmente apasible, se sentía genial.
Pero mi viaje al mundo de los sueños intenta ser interrumpido por una voz molesta.
—Despierta.... —se escuchaba como un susurro.
Frunzo el ceño y me volteo buscando a Runa, todo en un estado de inconsciencia. Al encontrarla me acurruco.
—Despierta. —nuevamente esa voz infantil tan molesta.
Ruedo en la cama, sentía como calor, imágenes desagradables pasaban por mi mente. Estaba teniendo una pesadilla.
—¡Despierta! —me levanto de un salto, ante ese grito directo en mi oído.
ESTÁS LEYENDO
Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados
FantasiUna chica japonesa vive una vida muy miserable y decide suicidarse. Sin embargo un caprichoso Dios le da una nueva oportunidad. Ella reencarna en un mundo de magia, guerras y espadas. Años después, en ese primer mundo un grupo de amigos son invocado...
