45. Meses antes de la fecha señalada

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Cuando mi determinación es más grande, mayor los obstáculos. Justo cuando más necesito entrenar es cuando no me lo permiten. Al parecer la aparición de los campos de antimateria es un problema mucho más serio de lo que podía imaginar. Según el limitado conocimiento que puedo obtener debido a mi corta edad, esto se volvió un problema internacional que involucra a todos los países del mundo.

Al parecer en dependencia de la raza de procedencia de los seres que lo provocaron el balance de poder del mundo cambiaría drásticamente. Incluso una guerra mundial era posible. Por eso papá y mamá estaban más ocupados que nunca buscando a los culpables. Y no solo ellos, la movilización de equipos de búsqueda era a escala global.

Sé que mamá y papá son fuertes, pero incluso así este es un trabajo peligroso. Y pues con más razón se nos prohibió salir de casa. Ni con teletransporte ni nada. Encubrirse no funcionaba ya y si nos íbamos enseguida seríamos descubiertas, ya fuera yo o Runa.

Y más que nada siento que debemos respetar la decisión de nuestros padres pues proviene de su preocupación por nuestra seguridad. Claro que no pienso quedarme demasiado tiempo sin salir en la mansión. Es asfixiante.

Digo, ¿qué pasaría si los culpables no son encontrados?  ¿Viviríamos recluidas todo el tiempo? Eso sería terrible. Entiendo que sea peligroso, entiendo también las intenciones de mamá y papá. Por eso por ahora estaré tranquila en casa. Si, por ahora. Pero no me rendiré de mi objetivo de ver el mundo.

Dicho eso no puedo negar que sea aburrido estar todo el tiempo en la mansión. Tres días ya van sin que pasara nada nuevo, una cíclica monotonía, una vida rutinaria que odiaba principalmente por la ausencia de mis padres. Incluso si el número de personas en la mansión aumentó.

Ahora se quedan aquí unos caballeros, o eso me parecen, que visten armaduras y llevan armas completamente negras. Además detecto de vez en cuando algunas presencias más en las paredes y las sombras.

Debo decir que todos ellos estaban más preocupados por nuestra seguridad que por lidiar con nuestro aburrimiento. Y bueno, eso es normal. Solo que hoy algo fue diferente. Después del almuerzo, Rose-san quién no se ha separado de nuestro lado ni por un segundo, hace una proposición inesperada.

—Lily-sama, puedo entender parcialmente su estado de aburrimiento. Por tanto, ¿qué le parece si usted, Runa-sama, Lucy y Tan cazan monstruos en el jardín?

Los dos caballeroa que andaban al lado de la puerta del comedor comienzan a mirar mal a Rose-san. Podía verlos por el rabillo del ojo. Rose-san solo les devuelve la mirada con una sonrisa que hizo que apartará la mirada, y definitivamente puedo decir, que no la apartaron por vergüenza de lo "linda" que era su sonrisa.

Yo hago un gesto como de pensarlo y observó en dirección a Runa. Ella ya habiendo terminado de comer jugaba aburrida con el cubierto en el plato. Tan y Lucy miraban al vacío, casi parecían dos muñecos sin alma. Después vuelvo la mirada a Rose-san.

—¿Por qué no? Me parece una buena idea. Pero, ¿cómo podemos hacer eso posible? —aunque digo esto, el interés en mi voz era cercano a cero.

Runa ni siquiera miraba hacia aquí, eso lo decía todo.

—Aunque deberemos contar con la asistencia de algunos guardaespaldas, solo dos serán suficientes ya que yo las acompañaré. En cuanto a los monstruos, solo usaremos Bestias invocadas.

Pero nuestras expresiones dan un giro de 180° con esas últimas palabras. Esas cara de estar a punto de morir del aburrimiento cambian repentinamente a unas de total expectación. Runa inmediatamente mira hacia Rose-san con ese hermoso brillo en sus ojos que ya echaba de menos.

Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora