53. Un Fragmento de la Verdad.

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Ahora todo está en su lugar, solo queda esperar por la obvia confirmación del lazo del bastardo que tomó la vida de madre y esa niña plebeya.

De ser posible habría evitado la participación de Liliana en este asunto, pero dada su implicación es más seguro que esté conmigo. Aún es una niña, con el tiempo podrá olvidar sobre todo esto.

Y de no ser así siempre hay métodos para lograrlo. Incluso ahora no puedo entender en que estaba pensando mi hermana para dejar entrar a esa sucia plebeya de origen desconocido a nuestra familia.

Por más que investigue no he alcanzado ni una sola pista de su origen, y su relación con el asesino es clara. Mi instinto me dice eso.

Puede que Marcus y el Rey Demonio-sama lo relacionen con la aparición de los campos de antimateria. Sin embargo, una prueba tan descomunal de poder solo sirve para amedrentar a los cobardes.

Lo extraño es que no hagan uso de ese hecho, hasta ahora todos los que se han declarado culpables de ese incidente han sido eliminados sin falta, pero dudo que los verdaderos perpetradores estuvieran entre ellos.

Tengo mucho que pensar, pero ahora mismo la prioridad es la seguridad de Liliana y de Lilith, en cuanto a ese tipo, él sabe cuidarse solo. Me mantengo alerta, no sé sabe por donde el enemigo podría atacar.

Aunque a este lugar debería ser imposible de acceder, son magos con capacidades desconocidas y fuera de entendimiento, debo ser cauteloso.

Todo el tiempo mantengo un ojo en Liliana y en los alrededores. Ella parece sospechar de mí, pero eso ahora está bien. La mantendrá alerta por si algo pasa.

Ahora empieza la primera prueba. Es obvio que no tengo intención de dejar a esa pequeña basura entrar en la familia.

Temo pueda haber afectado incluso a mi hermana y al idiota de Marcus, y a Liliana ni hace falta decirlo. Tal vez sea una niña, pero no perdonaré a nadie que amenace a nuestra familia.

El destino que le espera tras estas pruebas ya está decidido. Su vida no tiene ningún valor, solo es una amenaza a la paz y seguridad de esta familia.

Ella se mueve adelante en la gran habitación circular hasta chocar con el primer obstáculo, una barrera del tipo física. No pierdo de vista ninguno de sus movimientos, esperando encontrar algo sospechoso o fuera de lugar.

Con un puñetazo cubierto de puro poder mágico ella deshace la barrera, hasta aquí todo estaba previsto. El problema es como lidiará con el resto de las complicadas barreras en la habitación.

La primera prueba, la Prueba de las Barreras, no puede ser superada por una niña que no ha alcanzado la edad necesaria para estudiar incluso los conceptos mágicos más básicos.

Se requiere un conocimiento de magia avanzada para superar esta prueba. Aunque su cantidad total de energía supera por mucho a las niñas de su edad, sin conocimiento no sirve de nada.

La duración de esta prueba es de treinta minutos. Si en ese tiempo no puede acabar con las 1001 barreras de la habitación, habrá fallado.

No parece mostrar signos de progresar en absoluto. Se mantuvo golpeando estúpidamente la barrera durante unos cinco minutos, intercambiando entre el uso de energía mágica, espiritual y una combinación de ambas.

Cinco minutos después pude observar su cara de resignación mientras se sentaba a meditar, supongo que a recuperar parte de la energía perdida.

Vuelvo mi atención a Liliana, se ve afligida. Ella nota mi mirada y me la devuelve.

—Parece que la primera prueba ya ha fracasado… —su expresión decaída es desconcertante, no puede evitar fruncir el ceño.

—Rendirse en este punto y concentrarse en guardar sus energías para la próxima también es una sabia decisión. —sonrío suavemente y ella asiente.

Isekai Yo que Reencarne y Ellos que fueron Invocados Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora