Sakura avanzaba por el pasillo con pasos tranquilos, secándose los últimos restos de humedad del cabello con una toalla. Aún sentía el escozor de la herida en su mejilla, aunque lo había atendido con rapidez después del baño. La mañana había sido larga, y el entrenamiento con las flechas había puesto a prueba cada fibra de su cuerpo y de su paciencia.
Cuando llegó a la puerta corrediza de la habitación, deslizó el panel de madera sin mucho pensar, esperando encontrarse sola... pero se detuvo de golpe.
Allí, en el centro de la habitación, Neji estaba de pie. Su torso desnudo brillaba con gotas que aún resbalaban por su piel, y el cabello largo y mojado caía sobre sus hombros mientras se lo secaba con una tela blanca. La luz que entraba por la ventana resaltaba la firmeza de sus músculos y el contraste entre la serenidad de su rostro y la tensión que aún parecía cargar en el cuerpo.
Sakura parpadeó, sorprendida.
—No sabía que estabas aquí —dijo, más para justificarse que por otra cosa, mientras se quedaba quieta, como si su cerebro se rehusara a darle la orden de moverse.
Neji no se sobresaltó. Bajó la toalla con calma y giró el rostro hacia ella, con una ceja ligeramente alzada.
—¿Esperabas encontrarme en otro lado? —su tono era sereno, pero había un destello de picardía en su mirada, apenas perceptible.
Sakura tragó saliva. El aire en la habitación parecía haberse vuelto más denso de repente. Se obligó a apartar la vista, centrándose en cualquier cosa que no fuera el pecho desnudo de Neji.
—Solo... pensé que aún estarías entrenando —respondió mientras caminaba hacia su futón, haciendo lo posible por mantener la compostura. Y parecer normal.
Sakura no respondió de inmediato. Mientras caminaba hacia su futón, lo observó de reojo: el movimiento pausado de sus brazos, las gotas deslizándose por su pecho, el contraste entre el blanco de la tela y el tono de su piel. Una oleada de calor le recorrió la cara.
Apartó la vista con rapidez, nerviosa, sintiendo cómo el corazón le latía con fuerza desmedida. "Estás cansada, es solo eso", se dijo a sí misma, pero no podía ignorar el efecto que Neji provocaba en ella... y lo mucho que había cambiado el ambiente entre ambos.
Él volvió a su tarea de secarse el cabello sin decir nada, como si no notara la incomodidad de ella.
Sakura, aún con la toalla en mano, trató de centrar su atención en algo que no fuera Neji, pero el ambiente a su alrededor parecía pesar más que nunca. El olor a agua de su cabello mojado se mezclaba con el de su piel, creando una atmósfera inconfundible que le hacía pensar en otras cosas, mucho más cercanas a lo que no debía pensar. Sus dedos juguetearon nerviosos con la toalla, buscando alguna distracción.
Finalmente, no pudo más. Necesitaba romper el silencio.
—¿Que tal el entrenamiento? —preguntó, mirando al suelo, como si la respuesta le interesara más de lo que realmente lo hacía.
Neji levantó la vista de su cabello mojado y le dedicó una mirada pensativa antes de contestar.
—Agotador.
Sakura tamborileó los dedos sobre el tatami, intentando distraerse, mientras en su interior rezaba porque Neji se pusiera algo encima de una vez. Si seguía así, no iba a poder soportar ni un segundo más en esa habitación con él.
Neji alzó la mirada, notando el tamborileo constante de los dedos de Sakura sobre el tatami, la rigidez de su espalda y cómo evitaba mirarlo directamente. Frunció apenas el ceño.
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Destinados (NejiSaku)
FanfictionDespués de terminar herida en una misión para traer a Sasuke de regreso, el destino de Sakura Haruno se ve mezclado con el de Neji Huyga. Ninguno imagino que su corazón fuera débil ante el otro ni mucho menos de los sentimientos que rodeaban sus acc...
