Neji corría, ignorando el dolor que le quemaba las manos y la sangre que manchaba su ropa. Su respiración era un rugido constante en sus oídos, el pulso bombeandole como un tambor de guerra.
Entre el caos de la aldea, los techos destruidos y el fuego que iluminaba el cielo nocturno, distinguió a Tenten. Ella estaba cubriendo a un grupo de gennin heridos, lanzando armas con precisión mortal.
—¡Tenten! —gritó Neji, deteniéndose apenas un segundo.
Ella giró de inmediato, el sudor mezclado con hollín en su rostro.
—¡Neji! ¡Estás sangrando! ¿Qué demonios pasó?
Neji la sujetó del brazo con fuerza.
—Escúchame bien. Ve con Shikamaru. Dile que abra el pergamino rojo. Ahora.
Tenten abrió la boca para protestar, mirándolo horrorizada.
—¡¿Qué está pasando?! ¡Estás herido, no puedes seguir así!
Neji apretó más su agarre, con el byakugan aún activo y los ojos encendidos de determinación.
—¡No hay tiempo, Tenten! ¡Ve ahora!
Ella tragó saliva, maldijo entre dientes y finalmente asintió, saliendo corriendo sin volver a mirar atrás.
Neji giró sobre sus talones, continuando su avance. El chakra fluía por sus venas como fuego, la adrenalina empujándolo más allá de sus límites. Cada enemigo que se interponía caía ante sus puños y golpes precisos. La villa estaba sumida en un rugido de gritos, explosiones y el canto metálico de las armas.
Finalmente, localizó el chakra inconfundible de Tsunade. Se abrió paso a través de un grupo de enemigos que la rodeaban, derribándolos en segundos.
—¡Tsunade-sama! —gritó, su voz rasgada.
Tsunade se giró, jadeante y con la mirada feroz.
—¡Neji! ¡Orochimaru está aquí! Tenemos que...
—¡Sakura abrió la caja! —rugió él, interrumpiéndola.
El silencio cayó como un manto pesado. Tsunade lo miró, los ojos abiertos de par en par. Por un instante, el estruendo de la guerra se sintió lejano, casi inexistente. Solo el fuego crepitando y el latido furioso de la sangre en sus cabezas llenaban el aire.
Tsunade dio un paso hacia él, el sudor bajándole por la sien.
—¿Qué... dijiste?
Neji respiró hondo, el cuerpo temblándole.
—La caja... Sakura la abrió.
El puño de Tsunade se cerró con tanta fuerza que la piel de sus nudillos se volvió blanca. Su expresión se quebró entre furia y un terror que pocas veces había mostrado.
En ese momento, un grito distante y el retumbar de un edificio cayendo los devolvió a la realidad. Neji apenas pudo mantenerse en pie, pero sus ojos no se apartaron de Tsunade.
Tsunade se quedó inmóvil por un segundo, el horror pintado en cada línea de su rostro. Luego, su mirada se endureció como el acero.
—Maldición... —susurró, apretando los dientes.
Giró sobre sus talones y alzó la voz con un rugido que atravesó el estruendo de la batalla.
—¡Reorganicen las tropas! ¡Quiero que el escuadrón médico se concentre cerca del hospital y que los refuerzos del este se adelanten al perímetro! ¡Nadie se mueve sin mi orden directa!
ESTÁS LEYENDO
Destinados (NejiSaku)
FanfictionDespués de terminar herida en una misión para traer a Sasuke de regreso, el destino de Sakura Haruno se ve mezclado con el de Neji Huyga. Ninguno imagino que su corazón fuera débil ante el otro ni mucho menos de los sentimientos que rodeaban sus acc...
