El ambiente en la torre de la Hokage era espeso, casi eléctrico. El cielo aún no terminaba de aclararse, pero en el interior ya se respiraba tensión. Sakura, Neji, Ino y Shikamaru entraron sin decir palabra, y apenas cruzaron el umbral sintieron todas las miradas dirigirse hacia ellos.
Tsunade estaba de pie frente a la gran mesa central, los brazos cruzados y la mandíbula tensa. Shizune se encontraba a su lado con un pergamino enrollado contra el pecho. Kakashi, como de costumbre, parecía tranquilo, aunque sus ojos no se despegaban del mapa extendido sobre la superficie. Naruto estaba sentado, pero se incorporó de inmediato al verlos entrar, con las cejas fruncidas. Sai apenas asintió en su dirección. Lee los saludó con la energía de siempre, aunque esta vez no hubo sonrisa. Tenten los observó en silencio, pero su atención solo se posó por un segundo en Sakura y Neji.
—Solo faltaban ustedes —dijo Tsunade, sin suavizar su voz—. Ahora podemos empezar.
Tsunade señaló el mapa con firmeza.
—Recibimos informes de que grupos aislados con vínculos a Orochimaru han sido vistos movilizándose cerca del límite norte. No sabemos si es una distracción o el inicio de algo mayor, pero no podemos darnos el lujo de esperar.
Sakura sintió cómo la ansiedad volvía a apretar su estómago. Neji, a su lado, se mantuvo firme. Cuando ella lo miró de reojo, él solo asintió con seriedad.
Tsunade prosiguió:
—Voy a dividirlos en grupos. Algunos saldrán en patrullas de reconocimiento. Otros tendrán la tarea de reforzar las defensas de la aldea desde dentro. Esta vez, no se trata de un simple movimiento enemigo. Algo más se está gestando. Y lo sabremos pronto.
Tsunade desenrolló el pergamino que Shizune le entregó y lo sostuvo con ambas manos mientras recorría con la mirada al grupo reunido.
—Escuchen con atención. Esto no es un simulacro ni una misión cualquiera. A partir de hoy, estarán en vigilancia constante por turnos, además de cumplir funciones de patrullaje, defensa y, si es necesario, combate. Los grupos han sido organizados según habilidades y compatibilidad táctica.
Naruto se rascó la cabeza, inquieto. Ino cruzó los brazos. Neji mantuvo la compostura. Y Sakura notó cómo el silencio se volvía más denso.
—Grupo uno —empezó Tsunade—: Kakashi, Shikamaru, Ino. Estarán a cargo de planificar las rutas de vigilancia e interceptar cualquier infiltración con sigilo y estrategia. Usarán la torre de observación este como base.
Shikamaru soltó un suspiro apenas audible.
—Grupo dos: Naruto, Sai y Lee. Refuerzo móvil. Ustedes cubrirán el perímetro sur y mantendrán presencia visible para disuadir cualquier intento de avance enemigo. También responderán en caso de señales de emergencia.
—¡Sí! ¡Nos encargaremos de todo! —exclamó Lee levantando el puño, y Naruto sonrió a su lado con determinación.
Tsunade continuó, su voz firme.
—Grupo tres: Neji, Takuma y Yamato. Ustedes reforzarán el sector norte. Habrá desplazamiento nocturno, así que prepárense para moverse antes del anochecer.
Neji asintió sin decir una palabra, su rostro completamente concentrado. Sakura sintió una punzada en el pecho al saber que él estaría lejos esta vez.
Tsunade bajó un poco el pergamino.
—Grupo cuatro: Sakura y Tenten. Ustedes estarán a cargo de la vigilancia en la zona oeste. Patrullarán desde el amanecer hasta entrada la tarde, manteniendo contacto constante con la base. Es una de las rutas que podrían usar para flanquearnos, así que no se distraigan.
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Destinados (NejiSaku)
FanfictionDespués de terminar herida en una misión para traer a Sasuke de regreso, el destino de Sakura Haruno se ve mezclado con el de Neji Huyga. Ninguno imagino que su corazón fuera débil ante el otro ni mucho menos de los sentimientos que rodeaban sus acc...
