Sakura exhaló lentamente, manteniendo la espalda recta y las palmas apoyadas sobre las rodillas. Estaba sentada en posición de loto sobre un tronco suspendido a varios metros del suelo, uno especialmente inestable, que cedía y oscilaba con cada mínimo error en su flujo de chakra. Si perdía el equilibrio, el colapso contra el suelo sería inevitable.
Cerró los ojos y se concentró, sintiendo cómo el chakra serpenteaba por su interior, buscando estabilizarlo y afianzarlo. Cada latido de su corazón resonaba en su oído como un tambor lejano.
Un grito a la distancia la sacudió.
—¡Oye, Takuma! ¡Eso fue un golpe bajo! —protestó Naruto con voz agraviada.
Sakura abrió un ojo. A unos metros, en el área de entrenamiento, Takuma estaba haciendo trizas a Naruto. El rubio saltaba de un lado a otro, cubriéndose como podía, mientras Takuma esquivaba sus ataques con una facilidad insultante, propinándole toques, zancadillas y empujones cada vez que Naruto bajaba mínimamente la guardia. Y lo peor era que Takuma disfrutaba cada segundo de ello.
—¡Vas a tener que hacerlo mejor que eso, Uzumaki! —se burló Takuma, lanzándole una piedra diminuta que Naruto apenas logró esquivar.
Sakura cerró el ojo nuevamente, intentando ignorarlos, enfocándose en su respiración... pero el sonido de los gruñidos de frustración de Naruto, el golpeteo de sus pies sobre la tierra y las carcajadas contenidas de Takuma la golpeaban como piedras.
"Concéntrate", se dijo a sí misma.
Una carcajada particularmente sonora la hizo tambalear, el tronco crujió bajo ella y sus ojos se abrieron de golpe.
—¡Malditas sea, Naruto cállate! —murmuró entre dientes, luchando por no perder el equilibrio.
El tronco se inclinó peligrosamente. Sakura apretó los dientes, ajustó su chakra a la base del tronco y recuperó la estabilidad.
Con un suspiro de resignación, cerró los ojos una vez más. Porque, aunque fuera un desafío, no pensaba bajarse de allí hasta perfeccionar el control que Hideki le había exigido dominar. Aunque Naruto y Takuma parecieran estar compitiendo por romper su concentración a propósito.
Sakura apenas había recuperado el equilibrio cuando sintió un estremecimiento en el aire. No era ruido. No era Naruto quejándose ni Takuma riéndose. Era algo más.
Un pulso de chakra.
Abrió los ojos en una fracción de segundo, justo a tiempo para ver cómo una esfera de viento comprimido, lanzada por Takuma hacia Naruto, se desviaba bruscamente —ya fuera por un mal cálculo o a propósito— y venía directo hacia ella.
No tuvo tiempo de pensar. El tronco crujió bajo sus pies mientras saltaba en el aire, canalizando su chakra de forma inestable para impulsarse a un lado.
La esfera impactó el tronco y lo partió en dos con un rugido sordo.
Sakura cayó de pie en el suelo, flexionando las rodillas para absorber el impacto. Un fino hilo de sudor le recorría la sien.
—¡¿Takuma?! —gruñó, girándose hacia él.
—¡Fue accidente! —exclamó el aludido, alzando las manos como disculpa, aunque la sonrisa traviesa en su rostro decía todo lo contrario.
Naruto, jadeando y con el cabello despeinado, se dejó caer de espaldas en la hierba.
—¡Tú estás loco! ¡Iba dirigida a mí, no a Sakura! —se quejó.
Takuma encogió los hombros.
—Debes mejorar tus reflejos. Si no fuera porque Sakura tiene los suyos bien afilados, ahora estaríamos recogiendo pedacitos.
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Destinados (NejiSaku)
Fiksi PenggemarDespués de terminar herida en una misión para traer a Sasuke de regreso, el destino de Sakura Haruno se ve mezclado con el de Neji Huyga. Ninguno imagino que su corazón fuera débil ante el otro ni mucho menos de los sentimientos que rodeaban sus acc...
