Capítulo veintidós

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Otro día como cualquiera durante el trabajo, subía y bajaba de piso siguiéndole el ritmo a HyeWoo. Esos últimos días teníamos más trabajo de lo normal, tanto con Bangtan como con la otra banda que estaba debutando.

Estábamos en nuestra oficina, ella permanecía sentada y bebiendo su americano súper caliente sin azúcar mientras yo reposaba sobre mi nuevo acolchonado asiento. Lo disfrutaba desde que convencí a Hye que sustituyera esa incómoda y plana silla de madera que había colocado en mi escritorio recién empecé a trabajar para ella.

Me desparramé en el sitio y utilizaba mis manos como almohada. Mis ojos permanecían cerrados mientras escuchaba música con uno de mis auriculares puestos. Estaba muy relajada después de tanta caminata junto a Bae HyeWoo.

La ''Coffee break and peace'' (pausa de café y paz), como solíamos llamarla, era la oportunidad del día en la que podíamos descansar en nuestra oficina antes de continuar con nuestros atareados labores. Ella podía beber su café sin problemas, y yo podía descansar de sus mandatos mientras escuchaba música. Se había vuelto una especie de costumbre.

— Ahg, mira como terminó mi cabello después de ir de un lado a otro, ¡Lo detesto!— su voz me obligó a mirarla desde mi asiento. Hye intentaba peinarse nuevamente, aunque realmente sólo había algunos mechones sueltos, pero para ella eso era una perdición — Ve a buscar a alguien de peinado y dile que venga de inmediato.

Ella estaba rompiendo nuestra tradición. Eso me hizo remover mi auricular y expresarle mi inconformidad — Estás interrumpiendo mi break, se supone que estamos descansando — me crucé de brazos. Y sí, ya teníamos la suficiente confianza como para que ella me permitiera tutearla.

— Sabes que mi cabello no puede estar despeinado nunca. Además, estoy a punto de terminar mi café, y de loca voy a salir con este desastre— señaló su cabellera.

Rodeé los ojos, no era necesario que la peinaran de nuevo. Como pude me levanté, el dolor en mis muslos no cesaba, por esos días comenzaba a hacer ejercicio para fortalecer mis piernas. No evité soltar un quejido de dolor en cuanto logré estar de pie.

— Si sigues haciendo ejercicio en exceso vas a desaparecer. Ya estás lo suficientemente delgada, déjate de vanidad— reclamó HyeWoo.

La vanidad hablando de vanidad.

— Hago ejercicio porque esa es la única manera en la que puedo seguirte el ritmo sin padecer calambres durante el trabajo— bufé.

— Y por eso ya te dije que mejor te conviertas en modelo, hasta la cara de gruñona la tienes— Hye le dió un sorbo a su café y me sonrió con astucia.

— Já, já, já— reí con sarcasmo— y yo ya te dije que no quiero estudiar modelaje.

— Como quieras, Victoria Secret.— Mi nombre, aunado a su idea de que podía ser modelo, le sirvieron de inspiración para llamarme como la reconocida marca de lencería.

Y definitivamente no me quedaría con los brazos cruzados. Sacaría mi arma secreta.

— Está bien, no tardaré MIRANDA PRIESTLYle devolví la sonrisa de triunfo. Ella realmente odiaba que la llamara así, entonces estábamos a mano.

— ¡Te detesto!— dijo mientras me asesinaba con su mirada.

— Me amas— respondí orgullosa.

— Largo, antes de que te despida— amenazó.

— A sus órdenes, patrona— imité a un soldado y salí marchando, no sin antes notar como negaba con su cabeza y sonreía ligeramente. Después de todo, no siempre era el bloque de hielo que todos conocían.

EUPHORIA [JJK]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora