Un final pendiente.

172 16 7
                                        




En una noche en extremo fría, el soplar del viento helado era todo lo que se escuchaba en el exterior. Y aunque dentro de la habitación el único sonido era producido por las respiraciones de Yuzu durmiendo plácidamente, Mei no conseguía conciliar el sueño.

Haber vuelto con su amada rubia la llenaba de dicha, pero el recuerdo de su abuelo la seguía hundiendo en melancolía. Y como cada noche de esa semana, Mei se pondría de pie para usar el teléfono de la sala y llamar a la única persona que sabía cómo se sentía.

— Hola, ¿te desperté?

— "En realidad no, las náuseas están peor que nunca. Así que para no molestar a Matsuri, he estado...—por unos segundos sólo se escuchó como Harumi vomitaba y luego jalaba la palanca del escusado— prácticamente acampando en el baño de abajo."

—Ya me doy cuenta. Si quieres te marco después.

—"No, ya pasó, al menos por un rato estaré bien. Cuéntame Aihara, ¿qué es lo que no te deja cerrar los ojos esta noche?"

—Lo de siempre, pero lo he pensado y creo que ya tengo la solución. Sólo que no sé si sea el mejor momento.

—"Nada es mejor que el ahora, ¿cuál es tu plan?"

—Quiero comenzar a hacerme cargo del puesto que tenía mi abuelo en la academia Aihara. Hay varias ideas que me gustarían desarrollar.

—"Sin duda eso implicara muchos cambios para todos, pero si es lo que quieres yo te apoyo. No obstante, antes de que hagamos nada, habla primero con Yuzu."

—Lo haré, gracias Taniguchi.

Mei permaneció en el sofá unos minutos meditando, incluso estuvo por quedarse dormida cuando Yuzu apareció tallando sus ojos y bostezando.

— ¿Mei?, son las tres de la mañana, ¿por qué no estás en la cama? — preguntó acurrucándose junto a ella mientras temblaba de frio.

—Lo siento cariño, no podía dormir. ¿Pero te parece si te lo cuento mañana? Ahora mismo estoy muy cansada.

—Está bien amor, vamos a meternos entre las cobijas, aquí me estoy congelando.

Una vez en la cama, Yuzu se abrazó a Mei con brazos y piernas, a lo que ella correspondió sujetando su mentón para darle un beso antes de dormir.


Por la mañana, al tomar el desayuno...

—Yuzu, hay algo que necesito decirte.

— ¿En serio?, yo también quiero hablar contigo.

—Si quieres comienza tú, así terminó de organizar mis ideas.

—Bien... Mei, no sé si te he dicho las veces necesarias cuanto te amo y lo feliz que me hace tenerte de vuelta. Creo que nada podría llenarme de tanta dicha... Tal vez con excepción de una sola cosa —Yuzu tomó aire tan profundamente como pudo—, quiero que tengamos un hijo. Sé que criar a un niño es una gran responsabilidad y que será complicado decidir tú sabes... como lo haremos, pero me gustaría que nuestra familia comenzara a crecer. Además ¿te imaginas?, sería muy lindo que nuestro bebé y el de Haru crecieran juntos...

La emoción de Yuzu era tanta que siguió hablando durante algunos minutos más, al menos hasta que Mei se armó de valor para interrumpirla.

—Lo entiendo, en verdad deseas tener un bebé. Pero Yuzu, no creo que sea lo mejor por ahora, vamos a la mitad de nuestra educación universitaria y ambas trabajamos. Además, no es como si Harumi hubiera elegido esto, ¿le has puesto atención a tu amiga? Ella no está por ahí brincando de emoción por su embarazo.

BETWEEN LOVEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora