En una ciudad apartada, el sábado tampoco había sido muy grato para Mei. Ver a su abuelo en una cama de hospital, incapaz si quiera de hablar, le provocaba una sensación de impotencia devastadora.
A pesar de su obstinación en no querer dejarlo solo, Sho la obligo a ir con él al departamento de Ume para que pudiera asearse, comer algo y descansar. Y cuando menos hizo las primeras dos, ya que no fue capaz de conciliar el sueño ni siquiera por unos minutos.
Las horas avanzaron mientras Mei veía el techo y la luz de la ventana cambiaba de a poco. Aunque no como se esperaría, esto debido a las nubles que bloqueaban la salida del sol.
Durante unos segundos el sueño estuvo por vencerla, no obstante escuchar a sus padres levantarse interfirió en ello.
La pelinegra estuvo a punto de abrir la puerta e ir a acompañarlos en la sala cuando escuchó que comenzaban a discutir.
̶ Comprende que son los deseos de mi padre, desde un principio no quiso que Mei lo viera así. No debiste decirle que viniera.
̶ Sho no pueden hacerle esto, ese hombre fue la única familia que tuvo gran parte de su infancia. Si algo le llegase a suceder y no la dejan estar aquí para despedirse estoy segura que no podrá perdonar a ninguno. Ella es una excelente estudiante, no le hará daño faltar una semana o dos a la escuela.
̶ No, ¿entiendes?, simplemente no. Si es necesario yo mismo la llevaré de vuelta a casa y le encargaré a algunos de los empleados que la escolten a todos lados.
̶ ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Hemos pasado por tantas cosas para que ella pueda tomar sus propias decisiones y, ¿ahora quieres negarle esto?
La voz de Sho temblaba un poco ̶ Es sólo que... si él muere... yo no estoy preparado para verla sufrir por eso amor.
̶ Lo sé, pero entiende que hay cosas de las que no puedes protegerla. En situaciones como esta lo mejor que puedes hacer es mostrarle que no está sola y aprender a su lado como superar los momentos duros de la vida. Además, es mejor que no esperemos lo peor.
A través de la puerta entre abierta Mei alcanzó a ver como su padre comenzaba a llorar en silencio mientras Ume lo abrazaba en un intento de confortarlo. La cual sería una imagen difícil de procesar, después de todo cuando Mei pensaba en su padre siempre venía a su mente aquella figura de un hombre fuerte y seguro de sí mismo al quien nada ni nadie doblegaría.
A pesar del viento frio y la ligera llovizna, Mei quiso dar una vuelta antes de ir al hospital con su abuelo.
Mientras en su caminata esperaba que sus lágrimas se confundieran con el agua cayendo del cielo. Frente a ella caminaba una pareja abrazándose debajo de una sombrilla.
Y por la mente de la pelinegra cruzaba; ̶ "Yuzu, me haces tanta falta ahora..."
Mei se dispuso a volver al departamento con sus padres para cambiarse de ropa y después ir al hospital, pero en el camino...
̶ Mei, conque aquí estás. Llevo casi media hora buscándote. Tus padres me dijeron que quizá no estarías muy lejos.
̶ ¿Mizusawa?, ¿qué haces aquí?
Antes responder, Matsuri se acercó con su sombrilla para cubrir a la pelinegra ̶ vayamos a ese café de ahí enfrente, el clima está empeorando.
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BETWEEN LOVE
FanfictionAlgo agitada, con la mente nublada, ella se preguntaba; « ¿Cuándo comenzó todo?, ¿qué demonios me pasa?, ¿cómo es que...? ». Unas manos más hábiles de lo que esperaba la hacían respirar con mayor premura, sacándola de su monólogo interno. Sin log...
