Capítulo 2 - El dolor de la perdida

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ㅤㅤㅤ    ❛❛ C A P Í T U L O   2 ❜❜

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   • ˏ ˋ  Siempre sonríe por más que el
     resto te apuñale, tu sonrisa es lo más
            bonito que tienes, tu mejor arma.  ˎˊ ˗

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El guardia estaba a mi lado con una bola impregnada de alcohol pegada a mi nariz para que pudiera recobrar la consciencia.
El olor a alcohol ardía, me quemaba las fosas nasales, no se cuánto tiempo estuve inconsciente en el suelo. Poco a poco fui abriendo los ojos, la luz me molestaba los ojos. Cuando el guardia noto que ya había despertado, me tendió la mano para que la tomara y me pudiera reincorporar con suavidad del frío pavimento.
Ni mi novio, ni mis padres, ni mis hermanos se habían acercado hasta donde yo estaba, un pequeño pinchazo de dolor se hizo presente en mi pecho, se me estrujaba el corazón ante lo que yo sentía como su indiferencia.

— Señor, ¿Encontraron a Melissa? Me preocupa mucho que no haya vuelto,  ¿Acaso le pasó algo? ¿Sabe algo de ella? Por favor dígame algo. — pregunté con mucha angustia y desesperación en la voz y mi rostro, el guardia de seguridad me coloco una mano en el hombro como si yo le diera mucha lástima.

— Tranquila señorita, una unidad fue a buscar a la hija del presidente.— asintió con la cabeza con suavidad para tratar de calmarme y evitar que yo cayera desmayada otra vez, el sabia lo nerviosa que estaba y se mostraba comprensivo, lo cual era mucho a diferencia de lo que el resto hacia.

— Muchas gracias, me preocupa mucho Mel...— no termine de hablar  porque un grupo de 5 hombres de seguridad se aproximaron hasta donde estábamos, se veían serios, el alcalde y su esposa se acercaron a prisa detrás del grupo de hombres.

El presidente se detuvo y comenzó a interrogar al grupo, los hombres movían la cabeza en negativa a las preguntas del presidente, estaba tan concentrada tratando de leer los labios de uno de los guardias de seguridad que estaba hablando que casi pego un salto y de paso un grito del susto cuando la esposa del alcalde rompe a gritar de manera desesperada y desconsolada, llorando como una loca llenar de dolor y culpa. 

— ¡Noooo!  ¡Mi hija no! ¡Mi hija no! , ustedes mienten esto no puede ser... No, mi Melissa no...— las piernas de la esposa del presidente parecían como si fuesen de gelatina ya que se doblaron haciendo que está cayera lentamente al suelo, uno de los guardias y su esposo la tomaron del brazo a tiempo antes de que está cayera por completo al suelo, Kevin se acercó hasta donde estaba sus padres, para preguntar a su padre qué era lo que pasaba.

— ¿Qué pasó con Melissa?— pregunto con voz algo curiosa y unas notas de preocupación las cuáles fueron muy bien disimuladas.

— Tu hermana... Tu hermana... Tu hermana murió, uno de los supuestos cañonazos cayó directamente en los baños del palacio.... Ahí estaba tu hermana...— Kevin retrocedió un paso como si alguien lo hubiera golpeado muy fuerte, tenía el rostro desencajado, estaba completamente perplejo.

—¿Mi hermana? ¿Cómo que supuesto cañonazo? — Kevin preguntaba con rabia en la voz, pude ver como paso de afectado a enojado en muy poco tiempo, apretaba los puños a los lados de su cuerpo, su pecho subía y bajaba con furia neta.

— Fue un atentado, el objetivo era amedrentar al presidente, y no eran cañonazos, eran bombas...— Se apresuró en responder uno de los guardias con voz firme.

Yo estaba realmente impactada por lo que había oído, Melissa ya no estaba, había muerto, minutos antes estaba insistiendo que yo fuera con ella, parecía que mis piernas me fallaban, si no fuera por el guardia que me sostenía hubiera caído de nuevo, sentí un vacío en el estómago, como si me hubieran arrancado una parte de mí, emití un pequeño sollozo algo fuerte que  capte la atención de Kevin, este se acerco hasta donde estaba, pensé en esconderme tras el guardia, pero lo volví a pensar y desistí de esa idea, me separé del guardia para ir a darle el encuentro, si yo que no era de su familia me sentía mal por la muerte de Melissa no me imaginaba como se sentiría él por la muerte de su hermana, pese a todo él era mi novio.

Señora BarnesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora