Alma [25]

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- Creo que más perdido no podría estar al momento -comenté mirando a esta fijamente - ¿Que rayos eres? -añadí manteniendo un tono serio

Aikali entonces, al escuchar esto giraba su cabello para entonces responder consecutivamente.

- Auuu... Hoshi, no digas cosas como esas; me ponen triste -dijo aún enrroscando su cabello con un dedo - Aunque supongo que debería de explicar, eres el primero que ha llegado tan lejos después de todo -añadió para luego dejar de tocar su propio cabello

"Ah al fin, una eternidad luego y al fin sabré todo" pensé al escuchar su respuesta.

- Siete dioses, esto-

- Ajá, eso lo puedes brincar, ya sé sobre los dioses

- ¿Eh? Com-

- No preguntes, solo lo sé -dije para luego tomar una pequeña pausa - Lophis, la diosa de la vida, Perditio, dios de la destrucción, Luth, dios de la magia, Anima, diosa de las almas, Aotrom, dios de la luz, Nox, dios de la oscuridad y Caelestia, diosa del espacio y tiempo -añadí así habiéndo terminando de nombrar los dioses

Mirando hacía al frente, podía ver a esta con un rostro bastante sorprendido. Un segundo después esta entonces terminó cambiando a una sonrisa rápida.

- Genuinamente me sorprende, aparte de Lophis, la gente han olvidado al resto -dijo con melancolía - El último en saber los nombres fue un anciano, aunque falleció hace siglos -añadió recordado su pasado

- ¿Y bien, que de ellos? Aunque creo que puedo saber por donde vas con esto -dije con un leve suspiro

Esta entonces estiró su mano hacia mi dirección. De esta apareció lo que parecía ser un reloj hecho de cristal, poseía unos diseños bastante elaborados, y al tope de esta tenía unas palabras en un lenguaje extraño.

- Como ya sabes, los dioses fallecieron; sin embargo, estos antes de morir fragmentaron sus almas -dijo mientras hacía girar el reloj en sus manos - El propósito de esto era poder continuar viviendo, incluso si era con unos límites

- ¿Entonces todos los dioses andan con vida parcialmente? A excepción de Lophis que fue la única sin morir -pregunte seguidamente a su comentario

Al escuchar mi respuesta, esta entonces asintió para entonces lanzar el reloj que tenía en sus manos en mi dirección. Este se movió lentamente hasta llegar a mis manos, y antes de que pudiese inspeccionar este, ya Aikali estaba hablando nuevamente.

- Estos fragmentos de las almas de los dioses se esparcieron por el mundo, volviéndose uno con el mana... este entonces a través de los siglos se volvió parte de múltiples humanos -dijo para luego señalar a mi dirección - Aunque muchas veces estos no duran mucho por no poder ser compatibles con el poder; aunque hay casos especiales -continuó hablando para luego mirar al techo

- Entonces... ¿me estás diciendo que eres uno de estos siete? -pregunté rápidamente - Supondría que tu nombre real es Caelestia -añadí luego de unos segundos

Ahí entonces, esta asintió con una sonrisa en su rostro, se le podía ver bastante alegre como si algo que esperaba por tanto tiempo con anticipación había ocurrido.

- Hace tiempo que nadie me llama por ese nombre... -dijo mientras se levantaba de la silla para caminar un poco

- Hah... tremendo. ¿Entonces estás diciendo que tengo parte del alma de una diosa poderosa que falleció hace milenios?

- ¡Yep!

Solo pude soltar un pesado suspiro para luego mirarle una vez más, pensando por unos segundos en que responder.

CaelestiabellumHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora