Subiendo dicha torre fue una gran odisea, el camino aunque fue relativamente tranquilo este terminó siendo bastante largo; al igual que fue de gran pánico ya que al la torre ser de cristal se podía ver el suelo incluso a la gran altura en la que estaba lo que causaba que Wisteria estuviera aterrorizada, mientras que Fukai parecía estar bien, pues después de todo era una dragón.
- Ahhhhh... p-podemos avanzar! -se quejaba Wisteria agarrada de mi mano mientras temblaba
- Ya estamos casi ahí... -dije en respuesta mientras miraba hacia arriba, viendo que estábamos en los últimos escalones para llegar al tope.
Aunque se dificultaba por las quejas de Wisteria, eventualmente llegamos al tope, cuál parecía ser una especie de habitación debido a que había mueblería del mismo material que la torre. Viendo el estado y la limpieza que tenía esta, podía suponer que el lugar ha estado vacío por años.
Viendo por mis alrededores, el lugar estaba bastante vacío, sin mucho de interés a demás de la interesante forma de construir los objetos. Aunque entre toda la basura, lo más que había de interés eran siete tronos que habían de frente apuntando hacia la entrada de esta habitación. Sin embargo, entre todo lo que había, lo más que llegó a llamar la atención sobre todo fue un cristal negro cuál tenía gran contraste sobre todo lo demás. Al verlo, podía sentir como este me llamaba, era algo extraño de explicar, no sabía cómo explicarlo.
"¿Caelestia, sabes que es eso...?"
Más, no obtuve ninguna información de su parte, solo silencio era lo que quedaba. No teniendo respuesta y estando curioso de lo que tenía de frente, lentamente me acerqué al cristal.
- ¿Hoshi, todo bien? -preguntó Wisteria
Estaba por responder, pero cuando me acerqué a la esfera, sentí como mi cuerpo se subía en temperatura mientras caía al suelo perdiendo la movilidad. Rápidamente entonces ví como Wisteria y Fukai corrían a mi lado pareciendo ser infectadas por el cristal. El sentimiento que podía sentir ahora mismo era similar a aquel que sentí para cuando Caelestia me habló por primera vez. Intenté mantenerme conciente en todo momento, pero el dolor de apoderó y sentí como mis ojos lentamente.
Una vez que los volví a abrir mis ojos, me sentí como esas veces que entraba al Valkoinen Palatsi de Caelestia. El sentimiento era el mismo, solo que esta vez el lugar era diferente. El área era similar a como una especie de habitación oscura, tan solo iluminada por pequeñas lámparas de velas dando un ambiente único con la poca iluminación. Las paredes y el suelo parecían estar hechas de un material similar a la madera mientras que dentro de la habitación solo habían objetos que uno vería dentro de una habitación.
- ¿Dónde estoy...? ¿Wisteria...? ¿Fukai...?
Pero no había respuesta alguna, estaba totalmente solo en este lugar oscuro sin señal alguna de como poder escapar. Tratando de calmarme y analizar la situación me fui a sentarme al borde de una cama con doseles negros que había cerca de una de las paredes de la habitación. Sin embargo, al sentarme al borde, sentí como la cobija de la cama se movía lo que hizo que de inmediato me diese la vuelta para ver de dónde provenía el movimiento.
- Uhng...
Del centro de la cama podía escuchar los bostezos de un ser vivo. ¿Acaso había alguien durmiendo? Estando alerta estaba por levantarme de la cama y alejarme rápidamente, pero incluso antes de que pudiera mover un músculo ya sentía como habían agarrado mi brazo.
- ¿Quien... eres? -preguntó la voz
La apariencia de la persona era difícil de distinguir pues estaba entre las cobijas y la oscuridad de la habitación lo complicaba aún más. Pero dejándome llevar por la silueta y la figura de esta, podía imaginar que no era más que una niña.
- Soy Ho-
Intenté presentarme, pero antes de que incluso pudiera hablar, la figura desapareció y terminó detrás de mí, colocando lo que se sentía como un objeto filoso directamente sobre mi cuello. Podía sentir como me comenzaba a contar lentamente; con tan solo un poco de presión sabía que mi cabeza rodaría.
"Quien es esta niña, esa velocidad, esa fuerza y esa aura que emite... no es normal" pensé mientras gotas de sudor corrían por mi frente.
- ¿Por qué tienes SU olor en tí? ¡Eres tan solo un despreciable, vil y asqueroso humano! ¿¡Y como entraste a mi palacio primero de nada!? Habla rápido si no quieres que tu cabeza ruede por estos suelos.
La ira que la niña sentía era alta, un movimiento en falso y de seguro no iba a dudar en aniquilarme. Quería salir de esta situación, pero sabía que no podría por lo que debía mantener la calma y seguirle el juego por el momento. Tragando hondo y manteniendo la calma, comencé a explicar.
- No sé cómo he llegado aquí, solamente estaba explorando en un lugar llamado Weltdertiefe, escalé una torre y me acerqué a lo que parecía ser un cristal negro -respondí tratando de aún mantenerme calmado
- ¿¡Un humano en W-Weldertiefe!? Crees que me voy a creer una men- no... no es una mentira -dijo esta mientras removía el objeto filoso - Un humano no podría saber de Weltdertiefe -agregó mientras apareció sentada frente a mi sobre la cama
Esta vez no estaba cubierta por las cobijas, por lo que podía ver la apariencia de esta. Parecía ser una niña de estatura baja en un traje sencillo de color blanco, similar a un vestido de verano. Sus ojos eran de un color negro profundo con ojeras. Su cabello era de un color totalmente negro, siendo casi invisible en esta oscuridad, mientras que su tez era pálida, combinando con su vestido que llevaba.
- Dime tú nombre humano -dijo de forma imperativa
La personalidad de esta niña me estaba sacando de nervios, pero sabía que no podía hacer nada. La velocidad que tenía, y la simplemente la cantidad de mana que emitía me causaba un tanto de temor.
- Hoshitsu Akari y pue-
Nuevamente esta me interrumpió al aparecer directamente frente a mí a solo unos centímetros de mi rostro. Esta se quedó unos segundos mirándome fijamente sin reacción alguna por varios segundos. Luego de, se alejo y se volvio a sentar.
- Realmente tienes el mismo olor que Caelestia... -dijo esta sorprendida
- ¿Ah, conoces a Caelestia? -pregunté curioso de haber escuchado dicho nombre de ella
Esta asintió lentamente para luego esta comenzar a hablar nuevamente.
- Si realmente es Caelestia, debes de saber mi nombre entonces... -dijo mientras una pequeña sonrisa se forma en su rostro mientras que la aura que esta tenía comenzó a crecer - Soy Anima, la diosa de las almas
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Caelestiabellum
FantasiHoshitsu Akari tenía una vida bastante sencilla. Buenas calificaciones, un futuro prometedor y una amiga de la infancia que, para bien o para mal, siempre estaba a su lado. Sin embargo, todo terminó en cuestión de segundos. Después de morir intenta...
