Mentira

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Hacía ya unos cuantos días desde su plática con Natasha

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Hacía ya unos cuantos días desde su plática con Natasha. Había estado planeando cómo jugar su as de la mejor forma. Sabía perfectamente que tenía una ventaja de su lado.

Se incorporó de la cama y salió de su habitación. Entró al baño para hacer lo propio durante las mañanas: orinar, lavarse los dientes y la cara, peinarse, prepararse para otro día y demás. Una vez concluidas las tareas mañaneras, salió de su casa y caminó hacia su destino de ese día.

Llegó a la cafetería en OsTown poco después. Se sentó en una mesa no muy seguro de que lo que hacía era lo correcto, pero no tenía otra opción. O al menos eso pensaba. El mesero se acercó y tomó su orden. Pidió un capuchino sencillo y un sándwich de igual forma sencillo. El mesero se retiró y él observó a su alrededor, buscaba con la mirada a su "víctima". La encontró poco después: era una mujer alta, delgada, cuerpo de infarto, cabello largo y rubio como el de él. Debía tener unos veinticinco años. Perfecto.

Se levantó de su asiento y caminó hacia ella. La mujer estaba sola. Tomó asiento en la mesa, justo frente a ella. Le sonrió. La mujer regresó el gesto algo confundida, pero sin disgustarle la repentina compañía. Estaba acostumbrada a que los hombres se le acercaran y le coquetearan. Ella siempre solía rechazarlos, pero esta vez era diferente. Aquel chico rubio, claramente menor que ella, había llamado su atención. No sólo porque era físicamente atractivo (tenía unos músculos bien trabajados y marcados), sino también porque era jodidamente guapo: tenía unos hermosos ojos azules y una sonrisa de infarto capaz de derretir a cualquier mujer.

—¿Puedo hacerle compañía? —le preguntó Steve con un tono coqueto y sexi, muy poco común en él.

La mujer aceptó gustosa.

Sonrió de medio lado, consciente de que lo que hacía estaba mal, muy mal. Pero poco le importó.

—Oye, ¿podemos vernos? Necesito hablar contigo

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—Oye, ¿podemos vernos? Necesito hablar contigo.

¿Sobre qué?

—Prefiero decírtelo en persona. ¿Puedes?

Estoy un poco ocupado... Pero si quieres venir, te atiendo con gusto.

—¿En dónde estás?

Mi Amanecer (Stony - Winterwidow)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora