"-Esto que estás viendo, este hermoso amanecer, ese sentimiento que invade tu cuerpo al observar tan hermosa escena, es lo mismo que yo siento siempre que estoy contigo, siempre que te veo. Porque tú eres mi sol. Eres mi amanecer... "
El Nuevo Mundo...
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«¡Basta! Ahora sí, lamentarán el día en que todos ustedes me dieron la espalda. El final de sus vidas está por llegar.»
—¿De qué mierda estás hablando? —exigió Natasha, ya algo preocupada por la situación.
—Pregúntale a tu "líder", a ver si es capaz de darte la respuesta —respondió pedante.
—¡Eres un idiota! —gritó Bucky.
Sin pensarlo, lanzó con todas sus fuerzas el generador de electricidad. Éste se adhirió al cuerpo metálico del ingeniero y, acto seguido, propició una fuerte descarga eléctrica al hombre que lo hizo tambalearse y retorcerse hasta caer en el suelo de su nave. El grito de Victor fue desgarrador.
—¡No! ¡Alto! —suplicó Sharon con lágrimas en sus ojos.
Bucky la miró con confusión, pero accedió a la petición. Se acercó al Globo de Nieve para tomar de vuelta su generador, todo mientras Victor trataba de incorporarse del suelo. Cuando el moreno se alejó de la nave, fue Sharon la que se acercó esta vez. Llevó una de sus manos a la cara del ingeniero y sobó el metal caliente debido a la descarga.
—Por favor —le dijo con ternura—, recapacita. Tú no eres así. Sé que el hombre de quien me enamoré está ahí adentro. —Llevó su mano al pecho metálico lleno de cables y luces—. Déjalo salir.
Victor gruñó. Tomó a Sharon del cuello con la suficiente fuerza para despegarla del suelo. La mujer llevó sus manos a esa zona, tratando inútilmente de liberarse del agarre mientras jadeaba y respiraba con dificultad.
—Ese hombre murió hace diez años, cuando decidiste abandonarlo —gruñó con voz robótica—. Ahora soy un Beetleworx. Una increíble pieza de tecnología. Un ser imparable que los verá ser destruidos uno por uno.
Estaba a punto de ahorcar a Sharon, pero un disco cubierto de Disolvente le impactó en el rostro. Natasha y Peter no dudaron en atacar a ese maldito, la primera lanzando el disco de Bruce mientras el segundo lanzaba Disolvente que el objeto recogía durante su trayecto. Sharon cayó al suelo al tiempo que jadeaba y tosía.
—¡Eres un hijo de punta! —chilló Natasha entre lágrimas, sin importarle que el disco con disolvente quemara su piel al tomarlo de vuelta y volver a lanzarlo—. ¡Has acabado con miles de vidas inocentes y destruido tu propio hogar! ¡Mereces el infierno!
El disco no paró de impactar en el rostro mecánico de Victor una y otra vez, provocando que chispas y piezas volaran por todas partes. Bucky aprovechó para acercarse al Globo de Nieve que apenas y se mantenía a flote. Tomó un pequeño tanque de combustible que se encontraba atado a un costado de la nave: la tercera pieza del cohete. Adhirió su generador en la nave y lo accionó. El aparato comenzó a temblar y hacer ruidos extraños.
—He cumplido con mi deber —musitó Victor. Recibió un último impacto del disco.
Bucky tomó de vuelta su generador y se acercó a Sharon, quien aún se encontraba en el suelo.