Oportunidad

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Después de un pequeño  viaje y un violento despertar por parte de Tony hacia el rubio, se  encontraban llegando a la entrada de Bog Easy

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Después de un pequeño viaje y un violento despertar por parte de Tony hacia el rubio, se encontraban llegando a la entrada de Bog Easy. El pequeño poblado no distaba mucho de Ventureland, si hablamos de flora, puesto que la selva predominaba en el lugar. Pero, a diferencia de Ventureland, el poblado en el que se encontraban estaba rodeado por una ciénega, de ahí el nombre de Bog Easy.

Para llegar al poblado había que atravesar dicha ciénega. Del agua emanaban varias islas pequeñas conectadas por puentes de madera, sólo hacía faltar cruzar unas cuantas para llegar al poblado.

Debían atravesar el poblado si querían llegar a su próximo destino: Lonesome Manor, una mansión gigantesca y supuestamente encantada. Porque claro, la odisea no iba a terminar en Ciudad Mañana, por supuesto que no. Tony aún no quería regresar a sus deberes como líder; quería seguir explorando el Páramo junto a Steve.

Ambos habían decidido caminar aun sabiendo que el ferrocarril podría llevarlos hasta la mansión en poco tiempo. ¿Por qué? Dos razones:

La primera, conocer Bog Easy, ya que el ferrocarril no conecta con los poblados (a excepción de Mean Street), sólo lo hace con las cinco Áreas Recreativas del Páramo, Bella Oscura y la calle antes mencionada. Lonesome Manor claro que era una de esas áreas.

Y segundo, evitar pisar, a toda costa, Mean Street. Si bien no tenían que hacerlo, puesto que podían tomar el ferrocarril desde Plaza Mañana, éste pasaba por Mean Street antes de llegar a Lonesome Manor, y era un riesgo llegar a la calle principal en esos momentos. Tony no quería toparse con Victor, y Steve no quería hacer lo mismo con Sharon. Sabían que, si se encontraban con uno de los dos, su odisea se iba al carajo. Era por eso que Tony había desistido de las miles de llamadas que el ingeniero le hacía, así como Steve hizo lo propio con las llamadas de su "novia de mentiras".

En resume: iban a caminar hasta la mansión porque sí. Además, así podían disfrutar más tiempo de su compañía y prolongar sus vacaciones.

Tras respirar el fresco aire y llenarse del olor de la selva, caminaron de isla en isla hasta llegar al poblado. Era un tanto lúgubre, pero eso no quitaba el hecho de que era un lugar tranquilo y bello, perfecto para olvidar todo y relajarse. Casas pintorescas, farolas en cada esquina, series de foco colgando encima de las calles adoquinadas.

Ambos recorrieron sus calles, visitaron algunas exposiciones y tomaron un tour por bote a través de la ciénega. Cuando la noche cayó, entraron a un restaurante de comida típica del pequeño poblado. Cenaron delicioso, platicaron de cosas triviales y compartieron algunas risas. Realmente, la química entre los dos era notoria. Cualquiera que los viera creería que son una linda pareja. Lástima que Tony parecía no dar cuenta de dicha química, o tal vez simplemente la ignoraba o confundía.

Tony, a diferencia de su cena con Victor, no se sentía del mismo modo cenando con Steve. Con él era diferente. Por alguna razón, no le importaba si las personas malinterpretaban la situación. Disfrutaba mucho estar con el rubio, era una sensación muy reconfortante.

Mi Amanecer (Stony - Winterwidow)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora