[ 𝙋𝙃𝙊𝘽𝙄𝘼 ] 𝘵𝘦𝘮𝘰𝘳 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘯𝘴𝘰 𝘦 𝘪𝘳𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭, 𝘥𝘦 𝘤𝘢𝘳á𝘤𝘵𝘦𝘳 𝘦𝘯𝘧𝘦𝘳𝘮𝘪𝘻𝘰, 𝘩𝘢𝘤𝘪𝘢 𝘶𝘯𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢, 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘰𝘴𝘢 𝘰 𝘶𝘯𝘢 𝘴𝘪𝘵𝘶𝘢𝘤𝘪ó𝘯.
Tokyo se vació en menos de un minuto tras el apag...
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Se asomó ligeramente cuando el primer jugador cayó, siendo inmediatamente atravesado por unas púas colocadas en el suelo bajo la trampilla. Disfrutó un poco de la posición que estaban tomando las piezas siguiendo sus órdenes como ingenuos, y se encogió de hombros cuando todos la miraron ante la pérdida del peón.
- En ocasiones los pequeños soldados sacrificados sirven para un bien mayor - se excusó, y después señaló a Ann, encargada ahora de indicar el movimiento de la pieza-. Creo que sabes donde tienes que enviar la pieza.
Ann, algo pálida al verse de frente al peligro por un movimiento de la chica para destrozar una torre, alzó lo suficiente la voz para ser escuchada por el juego y mandar la pieza al sitio que ella ordenaba.
Era tan terrorífica como los juegos.
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Siempre había adorado ser las piezas blancas, al mismo tiempo que odiado.
Era simple y sencillo: con un solo movimiento puedes sentenciarte. Un mínimo movimiento tardío o un mal inicio podía llevar al jaque mate contrario con todo tipo de estrategias o astucia, pero como ella siempre había sido más astuta que el resto y mucho más rápida creando al menos tres jugadas diferentes para salir de algún aprieto, no perdía las partidas. Rompecabezas, scape rooms, adivinanzas, acertijos, ecuaciones... Con concentrarse y enfocarse únicamente en eso, podía resolverlos tan rápido como los planteaban. Su método de juego era angustioso para su contrincante, presionando desde el primer movimiento de pieza, y estaba segura que la mente tras esa partida de ajedrez estaba colapsando y odiandola en ese momento.
- Sé jugar al ajedrez, pero no entiendo qué estás haciendo - dijo Chishiya, mientras ella observaba atentamente como un peón negro avanzaba una casilla.
- Estoy jugando - dijo, poniéndose de cuclillas y ladeando la cabeza, cerrando un momento los ojos. Era su turno de mover laa piezas de nuevo-. Siempre que llega este momento, me pregunto si es mejor sacrificar un alfil o una torre.
- ¿Ya has estado en esta jugada antes?
Ella le miró desde abajo, volviendo a elevar una pequeña sonrisa.
- ¿Qué crees tú, Chishiya? - preguntó, con un tono algo burlón. Finalmente aclaró su garganta, y miró al frente de nuevo-. Torre a d5.
En el momento que la torre blanca ocupó el espacio indicado, cayó por la trampilla cuando el caballo negro la comió. Eso solo causó una sonrisa mayor en la chica, la cual movió los pies y se incorporó como si hubiera visto algo que la emocionaba. No se parecía en absoluto a la mujer temblorosa que no quería salir del coche por miedo a morir. En sus manos cargaba la muerte de tres jugadores, y no estaba seguro de cuántos más llegarían a sufrir ese destino tras confiar ciegamente en alguien que les mintió desde la primera palabra que pronunció. Sabía que estaban desesperados, sabía que tenían miedo y sabía que se aferrarían a cualquier rayo de luz por más tenue que fuera. Sabía, por supuesto, que solo necesitaba de ella misma para salir de ahí victoriosa.