🤎; 34.

502 65 13
                                    

—Está muerto...—dijo en un hilo de voz.

—S-soobin...—se acercó a él, tomándolo del hombro—. Él me estaba haciendo daño.

—¿No lo entiendes? —lo miró—, ¡lo maté Hueningkai! ¡maté a mi propio padre!

—Creí que era normal en ti ma-

—¡Ve por mi teléfono! —dijo molesto, acercándose más a su padre.

Como le había dicho, salió del sótano yendo hacia el garaje, encontrando la puerta abierta. Se detuvo en seco, tomando bocanadas de aire, pensando seriamente en si salir corriendo o llevarle el celular a Soobin. Podía irse corriendo e ir a su casa, total, no estaba tan lejos, podía regresar con su madre, podría volver a verla, todo volvería a ser normal.

—¡Rápido Hueningkai!

Pero Soobin lo necesitaba. Aún con la puerta del garaje abierta, salió, yendo hacia el auto para quitarle las llaves y tomar el celular de Soobin, en el llavero presionó el botón para que la puerta del garaje se cerrará, una vez esta comenzó a cerrarse regresó al sótano, entregándole el celular a Soobin.

—¿S-

—¡Ven rápido a mi casa!

—¿Qué pasó? —preguntó preocupado.

—Es mi padre...e-el...y-yo...lo siento tanto...—dijo con la voz rota, comenzando a llorar.

—¿Lo sientes?...¿Soobin?...¡Soobin!

—T-taehyun... —dijo Huening alejándose de Soobin— el papá de Soobin está muerto.

—¿Qué?!...¿qué pasó?

—Te lo cuento cuando llegues pero...por favor apresúrate, me duele ver a Soobin aferrado al cuerpo de su padre, sus manos...sus manos se están llenando de sangre al igual que su ropa y el...no deja de llorar.

—Llegaré lo más rápido que pueda, tu deja a Soobin llorar todo lo que quiera, solo no te alejes de el, ¿de acuerdo?

—Si —colgó.

—Papá...lo siento tanto, pero fue tu culpa, tu...tu tocaste a mi chocolate, prometiste no tocarlo, no hacer nada y mírate... estas muerto por mi culpa, y lo siento mucho.

—Ay Soobin...

Otra oportunidad más para irse, el celular de Soobin. Podía llamar a la policía, a su madre o incluso a Yeonjun pero no, no quería dejar a Soobin solo, sabía que lo necesitaba y quería quedarse con el un poco más hasta que estuviera bien.

❝ ❞

Soobin tenía la vista perdida sentado en medio del sofá con las manos aún llenas de la sangre de su padre, el cual estaba dentro de una bolsa negra en la cajuela del auto de Taehyun quien junto a dos de sus hombres limpiaban la sangre de la pared mientras Hueningkai, estaba recostado en la pared, mirando a Soobin, preocupado por su estado, pues pareciera como si su alma hubiera abandonado su cuerpo.

—Kamal —lo llamó Taehyun detrás de este, llamando su atención—, estará bien.

—No lo estará...—dijo preocupado, volteando de nuevo a Soobin.

—Lo estará, créeme, su padre no era ta...padre —se paró junto a él, cruzado de brazos mirando a Soobin al igual que Hueningkai—. Antes de venir, investigue un poco sobre él ¿sabías que tiene una orden de restricción con su hija? —ambos se miraron.

—¿Con la hermana pequeña de Soobin?

—Así es, su padre era alcohólico, un día la fue a ver estando ebrio, su madre apenas se había metido a la regadera y ella lo dejó entrar, comenzaron a jugar pero él comenzó a tocarla, hasta que abusó de ella.

—¿Lo hizo?...—dijo sorprendido.

—Bueno...lo iba a hacer, pero la niña gritó, su madre salió del baño semidesnuda y lo golpeó, alejó a la pequeña quien lloraba aterrada, luego los vecinos llamaron a la policía porque su padre comenzó a estrujar del cuello a su madre enfrente de la pequeña —miró de nuevo a Soobin—. En el juicio...su padre salió inocente con solamente dos meses en la cárcel, pero no podía acercarse de nuevo a su hija, ni a la madre de Soobin.

—Y...¿él lo sabe?

—Lo que hizo, no, que es alcohólico, tal vez.

—Creo que deberías decirle, será lo mejor.

—Le diré —dijo para acercarse a Soobin, sentándose junto a él en silencio sin que este lo mirase—. Soobin, lo que hiciste estuvo bien...él estaba lastimando a-

—Lo maté Taehyun...—lo miró— maté a mi padre.

—Yo igual.

—P-pero...tú tenías tú razón, yo no, yo no lo odiaba ni le tenía rencor, no tenía porqué hacerlo.

—Pero estaba lastimando a tu chocolate, ¿viste sus pómulos?, están rojos.

—suspiró levemente—Si...

—Bueno piensa en eso, verás que lo olvidarás también por algo más que le hizo a tu hermana.

—¿Qué le hizo? —preguntó esta vez un poco más serio frunciendo el ceño por unos segundos.

—Hueningkai —lo tomó del hombro, haciendo que volteara— ¿te ayudo a subir las cosas? —preguntó uno de los hombres de Taehyun.

—S-si por favor.

Miró por unos segundos a Soobin quien miraba atentamente a Taehyun escuchando lo que le contaba, para luego irse de ahí e ir al sótano para subir sus cosas. Al pasar por la puerta, percibió el fuerte olor del cloro el cual se hacía más fuerte entre más bajaba y se acercaba a la esquina donde estaba su colchón el cual tenía pequeñas manchas de sangre lo cual lo hizo asquearse un poco, pero lo soportó, con tal de poder subir sus cosas a su habitación de nuevo.

Al tener todo acomodado igual que antes, se sentó en la orilla de su cama tomando del traje que Soobin le había comprado observándolo con odio y ganas de romperlo en mil pedazos, pues sabía que eso solo le iba a traer cosas malas aún así no podía tirarlo pues todavía no había seducido a Soobin y que este se contuviera.

—Hueningkai —lo llamó el chico. Alzó la vista limpiando las lágrimas que querían salir—. Ese tipo era un idiota y está donde debe de estar.

—Claro...gracias —dijo para regresar su vista al traje.

—¿Estás bien? —preguntó, sentándose junto a él—. En un tiempo olvidarás lo que pasó con ayuda de tu novio.

—No es mi novio...es mi secuestrador —dijo aún cabizbajo.

—Oh...bueno ahora somos dos, o algo así.

—lo miró, frunciendo el ceño levemente—¿Taehyun te secuestró?

—Sí pero puedo estar en las calles como si fuera libre, solo no puedo regresar con mi familia.

—Lo siento.

—Está bien, de cierto modo fue culpa mía por haber salido de casa sin permiso.

—¿Pero por qué lo hizo? ¿eres bueno en clases?

—Era, en química era uno de los mejores —suspiró—. Mi sueño era ser uno de los mejores científicos en Tokio.

—¿Tokio? ¿eres de Japón?

—Si, mi nombre es Nishimura Riku, pero Taehyun me puso Niki así que cuando te vayas a Japón no te sorprenda que haya muchas fotos mías por las calles.

—¿Niki? —dijo Taehyun entrando a la habitación—. Recuerda las reglas.

—Si Kang —dijo para ponerse en pie y luego irse.

—¿Qué te dijo? —le preguntó Taehyun.

—Nada importante. ¿Cómo está Soobin?

—Mejor, ahora le tiene odio a su padre por tocar a su hermana y haber golpeado a su madre —suspiró levemente, recostándose en el marco de la puerta—. Creo que el síndrome de Estocolmo te está consumiendo poco a poco.

—Lo sé, y eso no me tiene muy feliz. ¿Crees que si lo acepte Soobin me deje ver a mi madre una vez al año?

—No lo sé, tendrías que hablar con él seriamente.

—De acuerdo, eso haré.

—suspiró por segunda vez—Bueno Kamal, tengo que deshacerme del cuerpo.

—Te acompaño.

Ambos bajaron dándose cuenta que Soobin ya no estaba en la sala, un poco confundidos y preocupados escucharon ruidos provenientes del garaje, cuando fueron encontrón a Soobin en el garaje golpeando con el mismo martillo la bolsa que contenía el cuerpo de su padre haciéndole pequeños golpes.

—Soobin suficiente —le dijo Taehyun acercándose a él pero no le hacía caso.

—¡Espero y te pudras en el maldito infierno! —decía molesto sin dejar de golpearlo.

—Soobin basta vas a terminar de romper la bol-

Niki se paró frente a Taehyun sosteniendo con fuerza la muñeca de Soobin pues este estaba a nada de golpearlo con el martillo. Huening se quedó sorprendido y algo asustado pues la expresión de Soobin le causaba terror, su mirada era diferente a todas las que conocía, apretaba con fuerza sus dientes los cuales podían verse ligeramente, estaba realmente furioso y ahora Hueningkai tenía miedo a que le hiciera algo.

—Hora de irnos —dijo Taehyun entrando al auto.

—soltó su muñeca para luego cerrar la cajuela—Si te metes con Taehyun te metes con todos.

—Cierra la boca estúpido niño —dijo molesto yendo hacia Hueningkai—. Gracias por venir Taehyun.

—No hay de que amigo —dijo sin verlo poniendo en marcha el auto.

Soobin abrió el garaje para que pudieran irse parándose frente a Hueningkai para que no pudieran verlo, al estar lejos la cerró poniendo el martillo en su lugar el cual seguía con un poco de sangre pero no le importó. Huening veía a Soobin quien tenía la vista perdida en aquel martillo con su cara salpicada ligeramente de su sangre al igual que una de sus manos.

—Soobin...—lo llamó tenuemente, haciendo que este volteara hacia él—. Gracias por ayudarme.

Lo tomó de la mano sin importarle que esta estuviera manchada de sangre entrelazando sus dedos, formando una pequeña sonrisa con sus labios. Soobin hizo lo mismo para luego abrazarlo, Huening correspondió recostándose en su hombro.

—Prometo que te cuidaré de cualquiera que quiera hacerte daño, no me importa quien sea...te cuidaré.

Chocolate - SooKaiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora