Fue sorprendente para Soobin, nadie pudo reconocer a Huening, pasó cerca de varios de sus viejos amigos y ninguno se enteró de que era él incluso pudo presentarlo con su madre con otro nombre obviamente y ella nunca se percató de que era Hueningkai el chico desaparecido y que su hijo lo había secuestrado. Mientras Soobin le explicaba a su madre que se iría a vivir con su nuevo amigo slash novio a Tokio, Huening miró alrededor viendo a Yeonjun a lejos sintiendo un fuerte dolor en su pecho.
Lo miró por un buen rato con la esperanza de que volteara igual hacia él pero parecía que se encontraba emocionado hablando con sus amigos, como si hubiera olvidado su existencia. Tomó de la mano de Taehyun para caminar lentamente hacia Yeonjun, Taehyun vio sus intenciones y lo detuvo.
—Kamal no podemos ir, podría reconocerte.
—Solo...—lo miró— quiero verlo más de cerca.
—No Kamal, vamos.
Lo jaló hacia él para que se regresara, Huening volvió a voltear hacia Yeonjun quien reía junto a sus amigos y por un momento, las personas frente a él se quitaron dejando ver como abrazaba a Heesung, le dieron celos por unos segundos y esos celos se convirtieron en tristeza al ver como dejaba un beso sobre su mejilla.
—¿Son novios?
—¿Ah?
—¡Yeonjun tiene novio! —se quejó.
—Es libre de hacer lo que quiera.
—P-pero...—lo miró— ¿me olvido ya?
—Al parecer si. Si quieres puedo matarlo.
—Por favor, y a Heeseung también.
—Lo que sea por ti Kamal.
❝ ❞
Al llegar a casa vieron al camión de mudanza el cual tenía sus muebles y cajas con sus cosas, aún quedaban algunas cajas pero esas las pusieron en la cajuela de la camioneta de Soobin. Para celebrar su graduación fueron a un restaurante a cenar, restaurante en el cual no lograron reconocer a Huening incluso pareciera como si jamás hubiera sido secuestrado.
Reía y charlaban entre los otros contando sus anécdotas en la preparatoria, aunque Huening no pudo terminará si tuvo muchos recuerdos los cuales los contó entre risas y sonrisas, en la mayoría de sus recuerdos estaba su pequeño grupo de amigos en el cual estaba Yeonjun, sabía que era mejor callarse y olvidarlo pero le dolía hacerlo, le dolía el tener que superarlo, el tener que saber que Taehyun lo mataría al igual que Heeseung.
—Yo no tengo recuerdos lindos de la preparatoria ya que no estuve en una —dijo Taehyun.
—¿Que estudiabas cuando te secuestraron? —preguntó Huening.
—Último grado de primaria, desde entonces he sido jefe de la mafia —dijo sonriente.
—La mafia más grande en todo Seúl —dijo Soobin—. Hay que hacer un brindis —dijo mientras tomaba su tarro con cerveza—, por mi que termine la preparatoria, por nosotros que nos iremos a Tokio y por Taehyun, quien nos ayudó a hacerlo posible.
—¡Salud! —dijeron los tres al unísono chocando sus tarros para luego beberlo a fondo.
—Hay que irnos ya —dijo Taehyun—, si bebo más me pondré ebrio y no podré conducir.
—Está bien, vayamos ya —dijo Soobin.
Al día siguiente...
Huening tenía sus esposas puestas y los pies atados, solo que no llevaba la cinta en su boca. Ese día había despertado sin ánimos pues era el cumpleaños de su mamá, y era el día en que se iría. Sabía que ya no tendría tiempo para despedirse, que ni siquiera podría verla a lo lejos así que comenzó a llorar, triste y desesperado con su celular en la mano y el chat con su madre en la pantalla.
Era una gran decisión, en sí enviarle su ubicación para que lo salvara y así no se fuera a Tokio pues los sentimientos hacia Soobin comenzaban a irse, si lo amaba, estaba enamorado de él por como lo había tratado y las dulces palabras que siempre le decía, pero no podía enviar ese mensaje, por más tentación que tuviera no podía hacerlo, no podía enviar su ubicación en tiempo real, pero si podía iniciar una conversación
Huening:
Hola mamá
Se que sonará imposible
Pero soy tu hijo, HueningkaiEsperó a que contestara quedándose con la conversación abierta esperando a que leyera sus mensajes, conociendo a su madre siempre estaba en el celular haciendo cualquier cosa así que no tardaría en contestar pero en ese momento, pareciera como si no lo llevara consigo, o lo tuviera en silencio lo cual era muy raro sin tener respuesta alguna.
Soltó un suspiró dejando su celular de lado para hacerse bolita escondiendo su cara entre sus brazos los cuales abrazaban sus piernas, intentaba no sollozar para no llamar la atención de Soobin pues si venía estaba seguro que le daría una cogida peor que la última vez por haber mandando esos mensajes.
Antes de que su esperanza se esfumara sintió como su celular vibraba, volteó hacia él limpiando sus lágrimas. Cuando logró ver la pantalla con claridad su corazón casi se detenía sintiendo un fuerte dolor en este. Tomó su celular con ambas manos las cuales temblaban débilmente viendo el nombre de su mamá en su pantalla con la opción de colgar o contestar la llamada y sin pensarlo dos veces contestó.
—¿Hueningkai?!
—M-mamá...
—¡Hueningkai! ¿dónde estás? —preguntó alterada.
—Mamá tranquila.
—¿Como quieres que esté tranquila al saber que puedo salvarte?!, ¡Huening dime donde estás!
—En casa de mi secuestrador pero...
—¿Dónde queda?, envíame tu ubicación, iré por ti junto a la policía.
—No mamá, está bien.
—¿Está bien?, ¿te volviste loco?
—Se llama síndrome de Estocolmo.
—¿Q-que?...Hu-uening...
—suspiró—Me trata mejor que de cómo me trató Yeonjun mamá...incluso su confesión fue más hermosa, lo hubieras escuchado.
—Me importa un carajo lo que te haya dicho y como te haya tratado, ¡te secuestró!.
—También me compró ropa, me dio mi propia habitación, me compró pintura, lienzos, una libreta de dibujo, muchos lápices y colores, también una tableta de dibujo digital.
—Eso me parece un soborno.
—No, hicimos un trato en donde yo dije que no escaparía con tal de que él me comprara esas cosas, y que me dejara andar libre por la casa y él puso la condición de no asomarse por las ventanas, aunque eso se fue hace unos meses.
—¿Cómo se llama tu secuestrador?
—Tu yerno mamá —dijo sonriente.
—¡Estas enfermo!, jamás lo veré como mi yerno y te prohíbo estar con él, te despojo de tu libertad, ya va casi un año Hueningkai.
—Pero...él me hace feliz mamá.
—Estás enfermo.
—Si, estoy enfermo, tengo el estúpido síndrome de Estocolmo, pero él me hizo ver las cosas de diferente manera. Él me hizo entender que Yeonjun era tóxico conmigo.
—Prefiero mil veces que sigas saliendo con el idiota de Yeonjun que con tu estúpido secuestrador.
—suspiró—Cambiando de tema, me iré a Tokio.
—¿Que!?
—Pero...podrías salvarme.
—¿Cómo?
—Tienes que prometer que no le dirás a nadie que hablamos, solo hasta que estemos en el lugar de nuestra última cita aquí en Seúl, ahí irás con la policía y me salvarás porque si vienes ahora él me matará.
—¿Cómo sé que no te matará cuando vaya a ese lugar?
—Porque lo dormiré...
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Chocolate - SooKai
Fanfiction-¿Porque...haces esto? -preguntó entre lágrimas. -Porque eres mi chocolate favorito. -Yo no soy un chocolate! -exclamó entre lágrimas. -Hueles como uno -tomó de su quijada pasando su cálida lengua por su cachete-. Y sabes cómo uno...-le murmuró al o...