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Una hora después de tanto tráfico llegaron a la casa en donde se llevaba a cabo la fiesta. Era una casa grande, pareciera que el propietario fuera un gobernador millonario. En las ventanas podía verse el interior de la casa la cual estaba con gente y luces de colores, en excepción a las que tenían cortinas y solo se veían las luces de colores. Se estacionó fuera de la casa, junto a los otros autos.

—¿Estas listo? —le preguntó a Soobin.

—suspiró—Hace mucho que no estoy en una fiesta.

—No te preocupes, puedo estar junto a ti si quieres.

—Como sea solo entremos y seamos "normales" —haciendo comillas con sus dedos.

Ambos salieron del auto para ir a la casa. Soobin se sentía un poco incomodo ya que los pantalones que llevaba eran de cuero, negros, haciendo que sus muslos se resaltaran. También llevaba una camisa negra y una de botones roja desabrochada, podía ser el típico chico guapo que te encuentras en una fiesta y te enamoras de él. La puerta principal de la casa estaba abierta, el pasillo estaba casi lleno de personas. Soobin estaba nervioso pero de todas formas entró junto a Beomgyu para pasar por el pasillo e ir a la cocina por algo de beber.

—¿Te gusta la cerveza? —le preguntó Beomgyu.

—Nunca la he probado.

—lo miró—¿Enserio?...—asintió—. Bueno si quieres ser normal deberás beberla.

—suspiró—Está bien.

Beomgyu tomó dos vasos los cuales contenían cerveza, eran los típicos vasos rojos. Le entregó uno a Soobin, olió el contenido de este asqueándose un poco, pues era muy fuerte y raro.

—Debes beberla —dijo para luego tomar de su vaso.

—Agh...esta bien.

Le dio un trago al vaso, asqueándose aún más mientras hacía una mueca de asco, Beomgyu solamente se reía de él.

—Y debes tomar tres más si quieres ser normal.

—¿Tres más?.

—Si porque-

—Vaya...vaya...—ambos lo miraron— miren lo que trajo el gato —dijo Yeonjun sonriente.

—¿Cuál gato?, somos amigos y los amigos van a fiestas —dijo Beomgyu.

—Ajá —caminó hacia ellos—. ¿Qué haces aquí?, ¿secuestrarás a alguien más? —preguntó cruzado de brazos.

—No lo se, ¿quieres ser el siguiente?

—No digas idioteces o te rompo la cara.

—Si lo haces irás a la cárcel.

—Y estaré feliz porque estarás muerto.

—Ey, chicos, chicos —dijo otro para separarlos, pues estaban frente a frente—. Si vienen aquí es para divertirse, quisiera que por primera vez no pase alguna desgracia en mi casa.

—Deberías de prohibirle la entrada a secuestradores como él Sunoo —dijo Yeonjun.

—suspiró—No secuestró a nadie, ya supéralo —dijo Beomgyu.

—Tu cállate enano.

—Yeonjun tú tampoco empieces, ¿quieres jugar beer pong conmigo? —preguntó Sunoo.

—Me encantaría, ¿quieres jugar tú también Soobin, ¿o tienes miedo?

—No tengo miedo.

—Entonces ven y juguemos.

Le quitó el vaso a Soobin para tomarse de uno la cerveza que contenía para regresárselo e irse. Soobin estaba realmente molesto, quería golpearlo, pero no podía. Solo tenía que soportarlo, soportar sus burlas y molestas acusaciones.

—¿Como mierda se juega al beer pong? —le preguntó a Beomgyu.

—Tienes que tirar una pelota a unos vasos, el total de que atines son los vasos que tiene que beber el oponente.

—suspiró—Perfecto, piensa ponerme ebrio.

—Es solamente puntería, cualquiera puede.

—Ajá, mejor vayamos antes de que piensen que soy una marica.

Caminaron entre la gente para llegar a la mesa en donde jugaban beer pong, la cual tenía gente alrededor. Yeonjun estaba en una punta y del otro lado estaba vacía, era el espacio para Soobin. Cuando lo vieron llegar y pararse ahí la sonrisa de todos se borraron retrocediendo un poco.

—¿Quieres apostar algo? —le preguntó Yeonjun.

—Como sea.

—De acuerdo, si yo gano, saliendo de la fiesta me llevarás a tu casa para ver el sótano.

—¿Necesidad?

—Y si pierdo, dejaré de molestarte, ¿trato?

—¿Para que quie-

—¿Trato?

—suspiró ya fastidiado—Está bien.

—Que gane el mejor —dijo Yeonjun sonriente.

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Era algo raro para los demás, pero algo normal para Soobin. Estaba sobrio totalmente, solamente había perdido dos veces, mientras Yeonjun había perdido diez, comenzando a embriagarse. Los demás, quienes miraban el juego, le habían perdido el pequeño miedo a Soobin, pues pareciera ser un chico "normal".

—¡Otro trago para Yeonjun! —dijo Sunoo al lado de él.

—Agh...—se quejó Yeonjun.

—Creo que dejarás de molestarme —dijo Soobin burlón, con una sonrisa de oreja a oreja.

—se tomó la cerveza de uno—Está bien...Soobin tu ganas, vete al infierno maldito secuestrador.

Los que estaban alrededor gritaban de alegría por la victoria de Soobin, quien se aplaudía a sí mismo con una sonrisa de oreja a oreja.

—Oigan, pero saben las reglas del juego, quien toma menos tragos deberá...

—¡Teñirse el cabello! —dijeron los demás emocionados.

—¿Q-que?...no me dijeron nada sobre eso!

—Pues lo siento cariño pero así son las reglas.

Ahora le estaban enjuagando el cabello a Soobin en el lavabo de la cocina, quitándole el colorante negro del cabello. Le dieron una toalla para que se secara el cabello. Se puso en pie y comenzó a secárselo, una chica le ofreció una secadora de cabello.

—Gracias —dijo para secar su cabello con la secadora.

—No hay de que —dijo sonriente—. ¿No vienes tan seguido verdad?

—Si, solo que estoy en el patio.

—No mientas yo siempre estoy ahí y jamás te e visto —ríe.

—Bueno...no no vengo tan seguido.

—Linda, regresa a la fiesta...—dijo otra chica ebria acercándose.

—Soeun prometiste no ponerte ebria.

—Lo siento, ¡pero el alcohol es fascinante! —dijo sonriente para luego ver a Soobin—. ¡No
inventes un ángel caído! —lo señaló.

—reí a carcajadas—No soy un ángel caído.

—Linda, linda!, hay un ángel frente a noso-...o no, es el crush de Beomgyu —dijo sonriente.

—¿Q-que?...

—Creo que tanto alcohol te afectó.

—No, no lo digo, enserio —se acercó a Soobin—. ¿Te cuento un secreto? —preguntó en susurro. Este asintió—. En realidad, Beomgyu te defiende porque le gustas desde hace un año, nunca te habla porque es tímido pero siempre ha querido hacerlo, es por eso que te defiende de Yeonjun.

—¿L-lo...dices enserio?...

—Si.

A lo lejos, pudo divisar a Beomgyu, quien conversaba con unas personas, sonriente, mientras se reía de lo que fuera que estuvieran hablando. Estaba confundido, ¿porque gustaba de él?, no tenía nada de especial.

—¡Ay Soeun, arruinaste su amistad! —se quejó la otra chica.

Cualquier otro chico se molestaría y lo golpearía diciendo que era un marica de mierda entre otras cosas, el problema, es que Soobin lo era también pues gustaba de Hueningkai desde hace años. Caminó hasta él, pasando por las personas. Quería golpearlo, maldecirlo, decirle que jamás se acerque a él.

—lo miró—Soobin, ¿ganaste el juego? —preguntó Beomgyu sonriente.

—E-es...¿cierto?

—¿El que?

—Iré por más pizza —dijo uno de los chicos con los que charlaba para irse.

—Iré contigo —dijo el otro para irse.

Ahora estaba, "solo" con él.

—¿Es cierto?

—¿Qué cosa?

—Te gusto.

Su sonrisa se borró al instante. Del otro lado de la habitación, Yeonjun observaba con odio a Soobin, estaba sentado en el sofá de la casa con una cerveza en mano, queriendo acercarse a él y golpearlo hasta matarlo. Pero...

—¿D-de qué hablas?

—Soeun me lo dijo...¿es cierto?

—Y-yo...

—¿Es cierto?!

Yeonjun se sorprendió un poco. ¿Por qué Soobin parecía molesto con Beomgyu?

—¿Qué tanto miras? —le preguntó Sunoo al lado de él.

—Soobin parece molesto con Beomgyu.

Sunoo miró hacia donde miraba Yeonjun. Dándose cuenta que era cierto.

—Si pero no quiero nada contigo, te lo juro, solo quiero ser tu-

Lo interrumpió, juntando sus labios. Había tomado de su cara con ambas manos para acercarse a él y besarlo. Yeonjun y Sunoo estaban boquiabiertos diciéndole a los demás lo que estaba pasando, comenzaron a murmurar y gritar de emoción haciendo que ambos se separaran.

—S-soobin...

—Vayamos a un lugar más privado...

—¡Arriba hay habitación para eso! —gritó un chico.

Soobin tomó la mano de Beomgyu para pasar entre las personas e ir a la parte de arriba de la casa. Habían personas comiéndose al subir las escaleras y también en el pasillo, la mayoría de puertas estaba cerrada, menos una, en la cual ambos entraron. Soobin cerró la puerta, para ponerle seguro. Un chico "normal", hubiera hecho una cosa, de dos opciones. Acercarse a él y golpearlo, maldecirlo y gritarle que jamás se vuelva a acercar a él, que era una marica, o, podría corresponder a sus sentimientos, simplemente besarlo para ver que pasaba, y eso, iba a hacer Soobin solamente para que dejaran de sospechar de el, actuando "normal".

Chocolate - SooKaiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora