Negación

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¡¡Gracias por leer y comenten o me deprimo!!


Salado y azul, era lo único que Xiao podía decir del mar frente a él, una vez que se recuperó con ayuda de la medicina extraña de Kazuha. Aun así, no podía retroceder, a su alrededor solo había agua, fría y llena de peces, no podía tan solo arrepentirse y tirarse por la borda para ir de nuevo a Liyue.

Beidou lo ponía a hacer tareas con Kazuha, mantenimiento que tenía que cumplir para que el viaje fuera lo más seguro posible, cuidar de sus compañeros y limpiar la cubierta, Beidou se sorprendía como es que xiao seguia tan pálido, incluso si a veces se quedaba dormido frente al sol, pero Xiao se quedaba despierto todas las noches mirando las estrellas, el viento y el vino lo hacían recordar lo mucho que se odiaba.

las estrellas titilaban cada noche por igual, al igual que su corazon parecia tan frio como el hielo, esa noche marco la mitad del viaje, los marineros, sacaron vino y comida, aprovechando el buen tiempo y la capiana ordeno musica y bailes, las leces iluminaban el barco en medio del mar negro y la luna de una amarillo intenso.

–¿solo te quedaras a beber aquí?- interrogó kazuha a un xiao enredado en algunas piezas de redes

–solo me hace falta alguien que llene mi tarro– había contestando xiao, Kazuha río y lo levantó mientras lo arrastró hasta el barril

–¿regresaras a Liyue con nosotros?-- preguntó Kazuha, Xiao nego

–el viento puede soplar de ida y vuelta– murmuró kazuha

–no para mi– el vino lleno el tarro

–deja de ser tan víctima hombre, solo di de una vez que lo quieres y a quien quieres– Kazuha le refuto, pero xiao fue incapaz de regresar el insulto

–no voy a volver– kazuha torció los ojos

–¿cómo es posible que sigas negándolo?- de nuevo el tarro se llenó

–yo no estoy negando nada– xiao refuto, con las mejillas sonrojadas por el calor del vino

–¿entonces por qué huiste?- Kazuha se atraganto con sus palabras

–hombre somos igual de cobardes– Kazuha se derrumbó al lado de Xiao

–es diferente- xiao se aclaró la garganta

–siempre me pregunte porque siempre fui tan cobarde, pero, solo se que duele saber que no lo volveré a ver, que no podremos ver los cerezos en flor y no quiero que eso te pase a ti- Kazuha soplo con melancolía

–tu, no, lo intentaste matar- kazuha abrió los ojos

–¿qué fue lo que pasó en realidad entre ustedes?-- pregunto y llenar los tarros de nuevo

–el quería morir, pero pude detenerlo y no lo hice, lo vi mientras pensaba que su vida se escapaba de él y yo no podía hacer nada, porque también estaba a un paso de morir, sigo sin saber cómo estamos vivos– kazuha le palmeo el hombro

–no quiero volver a ver lo que vi esa noche, no quiero pensar que estuve a punto de llevarme su vida, como lo hice con qiqi– xiao no dejó salir las lágrimas, pero sus ojos permanecieron húmedos

–¿por qué no regresar y empezar de nuevo?- se interrogó kazuha

–porque tengo miedo de volver a equivocarme, de volver a alentarlo, de lastimarlo, porque estoy tan perdido que me niego siquiera a ver el mapa– el barril se quedó vacío

–me niego a llevarlo por donde quiera que se supone que voy– Xiao suspiro y Kazuha permaneció mirando las estrellas

–es verdad, solo la luna se puede comparar con esos grandes amores, tan efímeros y osados de robarnos y dejarnos sin nada- suspiro melancólico

–quiero que Albedo tenga una buena vida y sé que sus conocidos van a lograr que sane su herida, cambio yo, solo quiero que el me olvide, aunque yo jamás pueda hacerlo- la luna se escondio detras de las nubes

–supongo que hay cosas con las que no podemos- Kazuha bacilo medio dormido

–Albedo, siempre te amare, nunca te lo dije, pero me robaste el corazón y ya no se que hacer, porque creía que ya no tenía uno. Solo espero que tu me odies- fue lo último que Xiao susurro antes de caer dormido al lado de kazuha, cuando Beidou los encontró solo los arrastró hasta su camarote.

Ese par necesitaba un sermón más tarde.

el viaje continuó sin muchas interferencias, era una buena época para navegar y Beidou lo que tenía de hermosa, lo tenía de excelente capitana, sabía bien lo que hacia y siempre cumplia, cuando inazuma se asomo por la borda Kazuha suspiro el aroma de los cerezos, esta vez se quedó en la borda, observado las islas, no se escondería de nuevo, algun dia tendria que volver.

–¿enserio no quieres volver?-- pregunto Beidou por quinta vez

–no, quiero hacer un par de cosas por aquí– se excuso xiao, tomando su mochila

–¿qué cosas?-- kazuha intervino

–no lo se aun– bufo xiao, Beidou río

–bueno, estaremos uno o dos días más en el puerto, por si cambias de opinión– Beidou lo miró con tristeza

–si necesitas ayuda, solo busca a Gorou o a su representante Sangonomiya Kokomi, apuesto a que aún se acuerdan de ti– sonrió kazuha

–bien, los vere despues– se despidio Xiao

–no hagas nada estupido– volvió a repetir kazuha pero xiao solo levantó su mano para despedirse de nuevo.

Beidou mantuvo estancado su barco una semana más de la imprevisto, con la esperanza de que xiao volviera

–el ya no volverá- suspiro la mujer

–creo que es el camino que debe recorrer- kazuha resopló desde el timón

–aun así, pienso que ha sufrido más por su terquedad que por sus acciones– Beidou dio la señal de elevar anclas

–tienes razón, pero no lo entenderá hasta que llegue el día– kazuha seguía la brújula mientras Beidou ponía el mando.

–solo espero que no sea demasiado tarde–

Beautiful MadnessDonde viven las historias. Descúbrelo ahora