You Are Enough

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comenten o me deprimo. Gracias por esperar


Había pasado por lo menos tres días en los que albedo parecía más una marioneta que un ser humano, no había querido que trataran a xiao en inazuma, le basto verlo una vez, colocar su mano en su pecho, para saber dónde se encontraba, él estaba con Qiqi, en el mismo letargo de un sueño que no podía terminar. El cuerpo físico de xiao también había sufrido una severa deshidratación y desnutrición, así como nuevas heridas, incluso algunas infectadas, pero todo eso no era tan grave como había indicado el medico a cargo. Aunque no se explicaban el coma, pero albedo no quiso darles detalles, de igual forma había firmado un contrato sobre aquello.

La única que sabia el panorama era Beidou, con la que había hablado por la mañana, pero albedo no quería que nadie más supiera lo había pasado. En ese tiempo también logro que trasladarán a xiao, aunque era riesgoso, albedo era el único que podía despertarlo, y sabia que, a diferencia de Qiqi, despertar a xiao seria incluso mas fácil. Claro si el mismo quería.

Incluso si su vida se acabara en despertarlos, era todo lo que quería hacer. Por lo que, al quinto día, Sacarosa estaba al corriente de todo, con nuevas notas y pruebas que hacer. Albedo volvía a recuperar aquella mirada del antaño, la que no se detenía por nada hasta lograr sus objetivos, la que lo había mantenido en la cima inalcanzable de la investigación y la ciencia, incluso en medio del caos.

Sacarosa preparo todo para que albedo llegara directo a espina dragón, también contrato a una enfermera muy reconocida, de nombre Colei, quien no dudo viajar de sumeru a espina dragón cuando sacarosa se lo pidió.

Volver a pisar su cabaña en medio de la nieve, con el sutil humo que viajaba desde la chimenea, lo hizo querer sonreír, esta vez no estaba del todo triste, ni se refugiaba por temor. El aire de las montañas gélidas le cosquilleaban en la memoria, por segundos podía escuchar la voz de xiao invitándolo a bailar en medio del prado que tanto le gustaba, podía ver sus huellas sobre la nieve y estaba solo, solo xiao sacaba su lado romántico que permaneció gélido, esperando a una llama ámbar como el sol, pero era de comenzar una nueva historia.

-bienvenido a casa xiao- había afirmado una vez que había instalado el equipo médico, y xiao permanecía tumbado en la cama, monitoreando cada latido y respiración, había cambiado un poco la habitación principal, esta vez abrió un poco las ventanas, la nieve y las montañas serian una mejor vista para él.

-si no despiertas rápido, tendré que limpiar las ventanas solo y sabes, no me gusta limpiarlas, además, mientras las limpias, yo podría prepara una rica cena como premio- no era un loco esperanzado en despertar a la bella durmiente, era el científico loco que sacrificaría el mundo por volver a besarlo.

Cuando el día se ocultó detrás de las montañas, era tiempo de ponerse en marcha. Tenia en casa a Colei y sacarosa quienes esperaban detalles de sus trabajos, mientras tomaban chocolate caliente

-¿estas cómoda señorita Colei?- saludo albedo amablemente

-me gusta mucho el lugar, sin duda no me arrepiento de traer todo lo invernal posible como sugirió sacarosa- bromeo la chica, quien estaba acostumbrada a los climas mas calurosos

-pueden ponerse cómodas y usara toda la casa como les plazca, en cuento a, bueno no tengo muchas cosas que decir- suspiro con pesadez -sacarosa ya sabe los parámetros que necesito en la investigación, así como los muestreos, la parte de investigación el resto lo dejo en tus manos colei, sé que eres muy talentosa- sentencio mientras tomaba sus cosas

-descuida albedo, nos encargaremos, ¿puedo saber cuándo volverás?- pregunto sacarosa, sabía que albedo rara vez se alejaba de su proyecto de investigación, mas siendo algo tan personal.

-un mes, tengo que recoger algunas muestras que pedí de la hermana de xiao, no confió si no las tomo personalmente, después me reuniré con algunos colegas en sumeru, además buscare información del bajo mundo. Mandare todo lo que encuentre. No le digas a jean o al resto- sacarosa afirmo

-el resto de mis materiales llegaran mañana, así que comenzare con lo acordado y albedo, ten cuidado-

El viaje que albedo estaba por comenzar, seria uno de los mas importantes de su vida como investigador, aunque su corazón quisiera seguir esperando en la casa rodeada de nieve, si el no caminaba, si no se movía, nadie mas lo aria, nadie mas le demostraría a xiao que era suficiente, que pese a sus errores merecía una segunda oportunidad de ser feliz, fuera a su lado o no. Incluso si se marchara en cuanto sus ojos despertaran, albedo seria feliz con solo verlos de nuevo.

-eres mi maldita perdición- había bromeado mientras tomaba el tren, solo aquel chico lo obligaba a salir de su zona de confort de una y mil maneras, era como la química, jamás quieta, siempre cambiante y si pudiera meter a xiao a una probeta y beberlo, estaba seguro que su sabor seria como las flores quigxin. 

Beautiful MadnessDonde viven las historias. Descúbrelo ahora