¿Qué demonios hace un lindo angelito perdido en el infierno?
Nada bondadoso seguramente.
—Mingyu, estás loco... —murmuró la chica observando hacía ambas partes, asegurándose que no hubiera un tercero.
—No estoy loco, Hyejin. Solo estoy pensando en una nueva manera de conseguir dinero. —Respondió con simpleza, como si no fuera un delito.
—¿Cocinar metanfetamina es tu única idea, genio? —Susurró y luego soltó un bufido. Mingyu asintió.
—Se hace mucho dinero de esa forma. Seremos ricos en cuestión de días...
—No, déjame detenerte ahí. Querrás decir harás mucho dinero... yo no pienso apoyarte en ésto. —Hyejin se alejo tres pasos, su mirada se tambaleaba constantemente, con miedo. Mucho miedo.
—Es tarde, ya has aceptado. —Mingyu sonrió, como si eso fuera suficiente.
—Pues ahora me retracto, no quiero ayudarte en ésta locura... no pienso traficar drogas. —Dijo.
—Debiste pensarlo antes de aceptar, querida amiga. —Expresó con sarcasmo entrando al auto.
Hyejin se apresuró a también entrar. Adentró del auto los sonidos permanecían más encerrados, más bajos y con más libertad de tratar con temas delicados como lo era traficar cristales.
—¿Dices que debí pensarlo? ¡Joder Mingyu! Tú me contactaste a qué viniera con el maldito pretexto de tomar un café. ¡Jamás me dijiste algo sobre cocinar y vender metanfetamina! idiota... —La mujer suspiró sintiéndose más exaltada. La idea era simplemente una locura.
—A veces... se debe hablar poco. —Garraspeó mirando por el retrovisor.
Hyejin exhaló con fuerza llevando una mano a su rostro, intentando relajarse y contener las ganas de golpear a su amigo de la escuela. ¿Se le había safado un tornillo? Definitivamente ella no sería parte de eso.
—¿Por qué? —Cuestionó la chica, simplemente ¿Por qué?.
Mingyu guardo silencio por unos segundos pero después aclaró su voz.
—Haremos mucho dinero...
—¿Desde cuándo te interesa convertirte en millonario? —Volvió a cuestionar. Realmente curiosa.
—Hace poco... no lo sé. —Respondió.
—Creí que eras humilde. Además ¿Qué hay de tu vida? Vamos Mingyu, eres un profesor de química ¿Por qué de repente quieres convertirte en un traficante?—Hyejin no podía creerlo, no era algo que pudiera venir de él.
El hombre no respondió. En cambio él solo la miró, con seriedad he indiferencia.
—¿Serás mi socia o no? —Preguntó.
Hyejin abrió los ojos. Que situación tan complicada en la que se encontraba, en otros casos ella se hubiera negado en cuanto escucho la palabra metanfetamina. Pero en cambio, se quedó escuchando el malévolo plan de su antiguo amigo de escuela.
Era... tan irreal que él quisiera eso.
—¿Por qué me pides ayuda a mí? —No lo miró, solo preguntó. Creyendo saber la respuesta.
—Tú conoces como funciona el mercado... Hyejin, tú ya has estado en estas cosas antes. —Murmuró, con ironía.
Era cierto, pero eso había quedado en el pasado.
—Es verdad, pero yo ya no estoy en éstas porquerías, Mingyu. —Bufo.
—Hace no mucho que te retiraste. Además, no te estoy pidiendo que regreses a tus épocas de traficante drogadicta. —Explicó. Hyejin río a carcajadas.
—¿Qué no me pides que regrese? —Rió con sarcasmo. —¿Entonces qué es lo que me estás pidiendo?
—Solo quiero que seas vendedora de mi mercancía. —Suspiró en respuesta.
—¿No es eso volver? —Cuestionó comenzando a sentirse molesta.
Mingyu negó.
—No te estoy pidiendo que caigas de nuevo en las drogas... Una cosa es venderla y otra muy diferente es consumirla. Solo quiero que la ofrezcas y la vendas, eso no es volver. Al menos no completamente. —Dijo con media sonrisa. Hyejin exhaló.
—¿Qué gano yo haciendo ésto?
—Dinero. Así de simple. —Sonrio más grande. —Mucho dinero...
—No necesito dinero. —Interrumpió la mujer cruzándose de brazos. Mingyu se burló.
—¿No necesitas dinero? Hyejin estás en la quiebra total. Con esfuerzos y tienes un lugar donde vivir, y eso estás ahí de contrabando. Vivías de favores cuando estabas en esto de las drogas, ¿ahora qué? tú y yo sabemos que ese dinero lo necesitamos. —Escupió con descaro. Hyejin se negó a mirarlo.
—Maldito... —Susurró.
—Hey, no es como yo nombraria a un amigo. —Rio. —Entonces... ¿Qué dices? ¿Aceptas comenzar un negocio o no?
Hyejin por fin lo miró, pero su mirada no decía nada más que... nada.
—¿Cómo funcionará tu plan, maestro? —Cuestionó, sonríendo de lado.
—Ya te lo dije, yo seré el cocinero y tú el proveedor. —Sonrió de lado también. —Incluso te enseñaré a cocinar la mercancía, pero al menos de que yo no pueda hacerlo, tú solo te dedicaras a vender. Y en cuanto a las ganancias, yo sé que tú sabes que este mercado es un pez gordo así que me atrevo a decirte que todo el dinero que ganemos lo repartiremos en partes iguales... solo somos dos, estaremos llenos de dinero.
Hyejin cerró los ojos, imaginando o quizás pensando.
—Nunca creí que esto saliera de tus labios... podría esperarmelo de mí, pero al parecer hay personas tan malvadas. —Dijo con burla.
—¿Entonces aceptas? no hay más tiempo. —Habló mirando de vuelta en el retrovisor.
—¿Tengo otra opción? está bien, solo porque de verdad necesito el dinero... pero escucha una cosa, Mingyu. —Hyejin tomó por el hombro a su amigo obligándolo a mirarla. —Hacer ésto es como buscar la entrada del infierno, y creeme que ese lugar no es apto para angeles caídos como tú. Asi que, bien, acepto entrar en ésto pero aún estás a tiempo de arrepentirte, o si no tendrás que aceptar la dicha de quemarte en las llamas del infierno. No más cielo.
Hyejin sonrió.
—Lo hago por una buena causa. —Suspiró bajando la mirada. —Ademas, no sería la primer persona "buena" en entrar al infierno.
Sonrió mostrando los colmillos.
—Como dice la canción: "gente buena en el infierno o es que en algo fueron malos". —Su mirada se entrecerró.
—¿Socios? —Mingyu extendió la mano, esperando que Hyejin correspondiera.
La chica pareció dudarlo, quizás aún no estaba del todo convencida pero al final acepto. Estrecho la mano con Mingyu permitiendo que una sonrisa repleta de éxtasis apareciera en sus labios.
—Socios.
¿Traficantes de cristales? La policía tendría mucho trabajo apartir de hoy.

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𝘼𝙏𝙏𝘼𝐂𝐂𝐀: 𝙎𝙀𝙑𝘌𝘕𝙏𝙀𝘌𝘕 𝘐𝘔𝘈𝙂𝙄𝘕𝘈𝘚
Fanfictionㅤㅤㅤㅤ( 𝙁𝙄𝙉𝘼𝙇𝙄𝙕𝘼𝘿𝘼 ) 𝙝𝙩𝙩𝙥𝙨://𝙨𝙫𝙩𝙖𝙩𝙩𝙖𝙘𝙘𝙖.𝙞𝙢𝙖𝙜𝙞𝙣𝙖𝙨.𝙘𝙤𝙢 𔓘𝘼𝙏𝙏𝘼𝘾𝘾𝘼; 𝙚𝙨𝙘𝙚𝙣𝙖𝙧𝙞𝙤𝙨 𝙛𝙞𝙘𝙩𝙞𝙘𝙞𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙣 𝙡𝙤𝙨 𝙢𝙞𝙚𝙢𝙗𝙧𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙎𝙀𝙑𝙀𝙉𝙏𝙀𝙀𝙉. 𔓘𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗹𝗶𝗯𝗿𝗼 𝗡𝗢 𝗖𝗢𝗡𝗧𝗜𝗘𝗡𝗘...