—¿Te importa si te hacemos compañía? — le dijo Simon a Clary.
La pelirroja dio un brinco de sorpresa y rodó sobre el costado para mirar arriba. Simon y Jane estaban de pie observándola.
—Se han acercado sin que me diera cuenta —dijo—. Imagino que no soy gran cosa como cazadora de sombras, ¿eh?
Simon se encogió de hombros.
—Bueno, en tu defensa diré que lo cierto es que me muevo con una silenciosa elegancia de pantera.
Muy a su pesar, Clary sonrió. Se sentó en el suelo, sacudiéndose la tierra de las manos —Adelante, unánse a mí. Ésta fiesta deprimente está abierta a todo el mundo.
Sentándose junto a ella, Jane contempló la ciudad y silbó.
—Bonitas vistas.
—Sí —Clary le miró de soslayo—. ¿Cómo me han encontrado?
—Bueno, necesité unas cuantas horas. — Simon sonrió, un poco picarón—. Luego recordé que cuando discutíamos, en primero, tú subías a enfurruñarte a mi tejado y mi madre tenía que hacerte bajar.
—¿Y?
—Te conozco —dijo—. Cuando te disgustas, huyes a zonas elevadas.
Jane le tendió su abrigo verde, pulcramente doblando. Ella lo tomó y se lo puso; la pobre prenda mostraba ya claras señales de uso. Incluso había un pequeño agujero en el codo lo bastante grande como para meter un dedo por él.
—Gracias, Jane.
Entrelazó las manos alrededor de las rodillas y contempló con fijeza la ciudad. El sol estaba bajo, y las torres habían empezado a resplandecer con un tenue rosa rojizo.
—¿Los ha enviado mi madre aquí arriba a buscarme?
Jane meneó la cabeza.
—Luke, en realidad. Y simplemente nos ha pedido que te dijeramos que tal vez querías regresar antes del crepúsculo. Algo bastante importante va a ocurrir.
—¿El qué?
—Luke dio de plazo a la Clave hasta el crepúsculo para decidir si estaban de acuerdo en ceder escaños a los subterráneos en el Consejo — respondió Simon — Todos los subterráneos van a venir a la Puerta Norte cuando se ponga el sol. Si la Clave acepta, entrarán en Alacante. Si no…
—Se los echará —finalizó Clary—. Y la Clave se rendirá a Valentine.
—Sí.
—Todos estarán de acuerdo —repuso Jane—. Tienen que hacerlo. —Se abrazó las rodillas—. Jamás elegirían a Valentine. Nadie lo haría.
—Me alegro de ver que tu idealismo no ha sufrido daños —dijo Simon.
—Simon —dijo Clary—, tengo una pregunta estúpida.
—¿Cuál?
—¿Has dormido con Isabelle?
Simon emitió un sonido estrangulado. Por alguna razón Jane se ruborizó y sintió la incomodidad más grande sobre la faz de la tierra. A pesar de que ella también se hacía esa pregunta, no tenía el valor para preguntar. Clary se volvió lentamente para mirarle.
—¿Estás bien? —le preguntó.
—Eso creo —dijo él, recuperando el aplomo con aparente esfuerzo—. ¿Hablas en serio?
—Bueno, has estado fuera toda la noche.
Simon permaneció en silencio un largo rato. Por fin dijo:
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Ciudad de Cristal ( III )
FanfictionTras el reciente descubrimiento de sus habilidades, Jane se mantiene a raya, intentando ocultarlo por el mayor tiempo posible. Intentando salvar a la madre de Clary, los chicos emprenden un viaje a la Ciudad de Cristal. Allí Simon ha sido encarcelad...
