Arlette Torricelli, una chica hermosa con una sonrisa angelical, con ese par de ojos peculiares grises y una carita inocente, ocultaria un secreto y un pasado que la atormenta desde que era una pequeña niña.
Frey Stein es un chico callado, reservad...
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Despues del ataque y que Frey la ayudara a tranquilizarse salieron de la escuela y al no ver por ningún lado a Kaia caminaron hasta llegar a la casa.
En el transcurso de la caminata ninguno había hablado, Arlette pensaba en la declaración que le había hecho a Frey, la mayor de parte estaba tranquila de por haberse sacado eso de encima y aclarar ese punto con el azabache... pero una pequeña parte de ella, se sentía culpable en no haber cumplido la promesa que le hizo a Nicolás.
-Gracias otra vez...- habla estando frente a la casa.- Nos vemos mañana en la escuela, o si no más tarde.
Frey cuando escucho rápidamente entrelazo su mano con la de Arlette deteniendola al instante, para luego abrazarla y esconder su cabeza en el cuello de la azabache.
-No...- dice rápidamente el Stein.
-¿Perdon?- habla confundida.
-Dije que no.- repite con tono frío.
-Pero tengo que hacer mis tareas.- responde algo que le impresionó escuchar de su boca esa frase.
Desde cuando te preocupan las tareas
Floja pero responsable
-Yo las hago pero quédate conmigo.- susurro aunque ella logró escucharlo.
-No quiero causarte más problemas.- le dice mientras que le acaricia la cabeza delicadamente.
-Para mi no eres un problema linda.
Arlette sonrío ante eso, no le toco de otra que aceptar ir con Frey, suspiro tomando su celular y le aviso a los chicos que no estaría en la casa durante el día. Guardo nuevamente el teléfono en su bolsillo y miro que aún seguía abrazada por Frey.
-Ya está resuelto solo tengo que ir a mi habitación para tomar algo de ropa y algunos materiales.- dice y Frey la suelta no sin antes gruñir.
Tan tierno que se mira haciendo berrinche.
-Bien, pero voy contigo.- responde y la azabache se limita a asentir con algo de diversión.
Agarro la mano de Frey y entraron a la casa de Arlette, para luego subir rápido a la habitación y agarrar algunas cosas.
-En mi mochila esta todo lo de la escuela asi que tú lleva eso, mientras que yo buscaré mi ropa- dijo Arlette mientras entraba al armario para tomar lo primero que vio junto con otras cosas más.
-Vamos...- dice Frey desesperado.
Arlette cerró su habitación con llave y antes de irse a la casa de los Stein, colocó la contraseña de la alarma que estaba instalada, algo que Frey vio recordando el código, Arlette se dio cuenta y únicamente sonrió ladina. Finalmente ya estaban en la habitación del chico y tomó su ropa.