Arlette Torricelli, una chica hermosa con una sonrisa angelical, con ese par de ojos peculiares grises y una carita inocente, ocultaria un secreto y un pasado que la atormenta desde que era una pequeña niña.
Frey Stein es un chico callado, reservad...
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-¡Arlett!- gritan entrando a la casa.
La mencionada al escuchar su nombre sale de la habitación con el ceño fruncido, al llegar a la sala mira a Nicolás pero no estaba sólo, si no junto a la manada del chico, como la de ella y... Aegan.
-¿Qué hacen ustedes juntos?- cuestiona confundida.- No me digan que nuevamente se pelearon...
-Te encontraron.- le dice Aegan viendo a su hermana serio y ese hizo que ella se tambaleara un poco.
-¿Qué?- murmuro.
-No tenemos tiempo.- habla Poe viendo a la ventana.- Ya vienen para acá.
-Debes salir mientras nosotros los detenemos.- dice Nicolás sin mirarla.
-¿Nosotros?- cuestiona desconcertada.- ¿A quién te refieres con nosotros?
-Escucha Arlette...- dice con tono severo.- Tiene que irte ahora mismo con ellos...- señala a Archie y un integrante de la manada de él.- Nosotros nos quedaremos a distraerlos, dándote tiempo a que te saquen de Asfil.
-No.- ella niega sintiendo un nudo en la garganta y sus ojos se acumularon de lágrimas.- Si tú no vienes conmigo, no voy a ningún lado. O nos vamos todos o ninguno se va...
-No seas terca.- le dice Nicolás y ella niega nuevamente.
Nicolás suspira pesadamente viendo al resto, no podía perderla ni ponerla en riesgo. Era consciente de lo que estaba a punto de hacer, ya que nada les aseguraba que fueran a salir vivos de esa situación, pero necesitaba que se fuera. La tomó suavemente de los hombros alejandola del resto y besos sus manos.
-No voy a irme.- dice firme evitando sollozar.
-Debes hacerlo mi pequeña Arti.- la mira con dulzura.- Vete con ellos, prometo que iré detrás de ti...- Arlette lo miro dudosa.- En cinco minutos te voy a alcanzar, pero debes irte ahora mismo ¿Si?
-Las promesas son sagradas.- dice Arlett con un nudo en la garganta.- ¿Prometes que lo vas hacer?- él la miro con pesar.
-Sí.- asiente.- Voy a ir detrás de ti y cuando estemos seguros... nos iremos muy lejos tu y yo, empezaremos de cero en Italia como querías.
-Esta bien.- asiente besandolo profundamente.- Me iré con ellos.
-No olvides que si no es contigo no es con nadie.- junta su frente con la de ella.