Arlette Torricelli, una chica hermosa con una sonrisa angelical, con ese par de ojos peculiares grises y una carita inocente, ocultaria un secreto y un pasado que la atormenta desde que era una pequeña niña.
Frey Stein es un chico callado, reservad...
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Maratón 1/?
-Llevaba tiempo sin hacer esto, solo estaba mantenida en ese maldito sótano.- dice Hayden con una sonrisa.
La Stein estuvo una hora haciendo y deshaciendo con el cuchillo que Arlette le había entregado, Hayden admitiría que por su loca cabeza, pasó escaparse de aquel lugar pero prefirió quedarse y conocer más a su nueva amiga.
Su mirada fue a donde estaba Arlette, quien se quitaba de encima de su víctima, pese a que no sonreía se le notaba lo sastifecha que estaba. Al estar de pie, la castaña miro el cuchillo e su mano pasando su dedo encima levemente encima de la sangre y sonriendo ladina metio su dedo en la boca.
-Joder...- musita Hayden, quien no dejaba de ver a la castaña con una sonrisa ladina, sin pudor alguno con su mirada recorrió el cuerpo de Arlette con una mirada llena de lascivia.
Ahora que la miraba con más detenimiento, podía entender porque su hermano se había sentido tan cautivado desde el primer día que la miro, ya que incluso con sangre en su ropa, se miraba aún más atractiva de lo que ya era.
-Mis ojos no estan allí.- dice Arlette sonriendo divertida al darse cuenta que la Stein mantenía su mirada en los pecho de ella, Hayden sonrió lamiendose los labios y caminó lentamente hacia ella.
-De casualidad, ¿No te atraen las mujeres?- inquiere encogiendose de hombros y sin borrar su sonrisa.- Porque de ser así, puedo asegurarte que podremos divertirnos aún más...- con la punta del cuchillo tomo el mentón de la castaña, Arlette no retrocedió al sentir el arma en su piel, sólo se limito a ver a Hayden con diversión.- Sin necesidad de que Frey se enteré de lo que hacemos a solas.- camino alrededor de ella lentamente.
-Ajá...- musita Arlette suspirando levemente al sentir la mano de Hayden tocar su cintura de manera provocativa.
-¿Acaso no sientes tentación?- susurra en el oído de Arlette para después dar un pequeño mordisco en el lóbulo de la oreja. La ojigris no contestó, sólo sonrió ladina al verla nuevamente frente a ella, notó como las pupilas de diferentes colores de Hayden se dilataban, atraves de ellas podia notar la diversión pero también lascivia.
Hayden se relamio los labios caminando peligrosamente hacia ella quedando demasiado cerca como para que ambas respiraciones se mezclaran entre sí. La castaña sonrió aún más ladina acercando más su rostro al de ella, Hayden se sentía ansiosa de probar esa fruta prohibida, faltaba un simple movimiento para que sus labios se unieran.
-Estoy segura que no me atraen las mujeres.- susurra encima de los labios de Hayden y da un paso atrás con una sonrisa divertida, la Stein bufo rodando los ojos y haciendo una mueca.
-Mierda, sólo me calientas.- habla Hayden viéndola de arriba hacia abajo mientras ella tomaba lonque quedaba de ambrosia, Arlette soltó una risa con diversión.
-Lo sé, es alfo que siempre provocó.- sonríe arrogante mientras la Stein vuelve a rodar los ojos con diversión, Arlette mira hacia el cielo viendo como el sol empezaba a salir, luego su mirada se dirigió al reloj de su muñeca.- De acuerdo, llevamos aproximadamente ocho horas lejos, no sé tú...- la mira ladeando a cabeza.- Pero por mi parte debo regresar. Al menos que quieras aprovechar ahorita para largarte o...