160.GAARA VS BAKUGO 1ªPARTE

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Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—¡YA ME HE CANSADO DE ESTE JUEGO, KATSUKI BAKUGO!—rugió Gaara. Tensó la cola de mapache sobre un árbol y al destensarla de golpe salió disparado como una bala. La velocidad del monstruo era mucho mayor que la de Bakugo.—¡SHINEEEEEEEEEEEEEEEE!—con ambos brazos rodeó el grupo de Bakugo impidiendo que pudieran escapar del mortal ataque

—Hijo de perra ...—a Bakugo se le hinchó una vena en la frente. —¡SHII.....!—Acumuló gran cantidad de chakra en sus pies al instante e hizo una potentísima explosión cuando Gaara estaba a escasos centímetros de ellos mandándolo a volar. —¡....NEEEEEEEEEEEE!—Bakugo paró de correr y bajó a Temari y Kankuro en una gruesa rama. Se giró y señaló a Gaara con el índice de manera acusatoria que estaba a decenas de metros de ellos incrustado en un árbol por la onda expansiva de la explosión —¡NI SE TE OCURRA VOLVER A COPIARTE DE MIS FRASES, JODIDO MAPACHE ENANO DEMONÍACO!—

—No puede ser .... —pensó Temari, con los ojos abiertos como platos por la impresión.—Aunque Gaara no haya despertado del todo al Shukaku, que este chico le derribe así de fácil .... —

Bakugo observó a Gaaara unos segundos. Pero el niño convertido en monstruo estaba parado e incrustado en el árbol. No hacía gestos de querer moverse. Parecía que estaba en estado de shock. Al darse cuenta de esto, Bakugo le dio la espalda para centrarse en Temari.

—¡Y TÚ, COLETITAS!—gritó Bakugo, a pesar que estaban a escasos centímetros de distancia. Ésta interrumpió sus pensamientos por el grito.—¡Si consideras que todos los de Konoha más te vale matarme aquí y ahora mismo!—

—¡Eso es lo que iba a hacer sino hubiera sido por el chucho parlante!—protestó Temari, apretando con fuerza el kunai.

—¡Ey! ¡Muestra más resp ...!—protestó Pakkun pero se paralizó al ver las miradas acusadoras de Temari y Bakugo.

—¡TÚ A CALLAR, CHUCHO!—gritaron ambos rubios a la vez.

—Son tal para cual ... —pensó Pakkun con una gota de sudor en la nuca.—Pues no pienso dejarles tocarles mis almohadillas suaves y mulliditas—

—Pero antes de qué trates de matarme, necesito entender una cosa. Solo se me ocurre a los jodidos psicópatas como Orochimaru o ese mapache del demonio que casi nos devora el ver a toda una villa como su enemigo. —Bakugo señaló con el pulgar hacia atrás dónde se hallaba Gaara.—Eres una perra y estás un poco mal de la cabeza, pero ahí a ser una psicópata hay un mundo. ¿Qué me he perdido?—

—Mocoso del demonio ...—Temari apretó los dientes con fuerza de la ira que sentía por el insulto.—¡Sabía que eras un maleducado y un cretino! ¡Lo que no sabía es que eras tan idiota! ¡Suna y Konoha llevan siendo enemigos desde que existen! ¡En las tres guerras mundiales shinobis nos hemos enfrentado! ¡Yo soy una genin de Suna! ¡No me hace falta ser una psicópata, como tú dices, para tener a toda Konoha como mi enemigo!—

—Así que toda Konoha es tu enemigo, ¿eh?...—Bakugo ignoró los insultos y se puso muy serio.—Durante el examen has recorrido las calles de Konoha ¿me equivoco?—Temari arqueó una ceja, confundida.—. ¿Qué clase de peligro representan para ti o para tu villa los niños del orfanato, o los ancianos que pasan las tardes en el parque, o las mascotas de la gente de la villa, o los comerciantes que no han tocado un kunai en su vida?—el rostro de Bakugo se ensombreció. —Dime, coletitas ¿por qué los consideras enemigos a ellos?—

—Es diferente ...—se defendió Temari.—¡Mis enemigos son ...!—

—Los ninjas de Konoha, claro.—acabó la frase Bakug por ella. Le dio la espalda y se centró otra vez en Gaara al oír los crujidos de un árbol. El arma secreta de Suna estaba incorporándose lentamente.—Y dime, coletitas ¿Eres tan jodidamente ingenua que cree que cuando el monstruo que tiene tu hermano en su interior acabe por despertar solo irá contra los ninjas de Konoha perdonando la vida de los que te he mencionado antes o es que estás de acuerdo con que masacre toda la villa siempre y cuando tú no te manches las manos?—la observó con el rabillo del ojo de manera fulminante.

Katsuki Bakugo en KonohaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora