39. Compañía

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JungKook también se quedó irremediablemente dormido en el sofá de su casa, apoyado en la cabeza de TaeHyung. No supieron cuántas horas estuvieron ahí, sin embargo fueron despertados por un sonido estridente de llamada. TaeHyung pegó un salto perezoso y en cuanto se dió cuenta que era un teléfono suspiró indignado. A JungKook le ocurrió más de lo mismo. Sintió su cuerpo pegar un salto de la impresión y después se levantó, molestando a TaeHyung en el proceso, quién había estado muy a gusto en su brazo.

El oficial, agobiado por el sonido, corrió en busca de su teléfono y lo descolgó cuando éste estaba a punto de terminar de sonar.

—¿Diga? —preguntó con la voz ronca de haber estado durmiendo. Se aclaró la garganta intentando recuperar un poco la consciencia sobre su alrededor.

—JungKook—le llamó la voz del Comisario Kim—, me he enterado que tú y el Inspector Kim salís en las noticias. He hablado con los medios que han usado vuestra imagen y me han negado todo. No he podido hacer nada. —JungKook suspiró molesto. Eran malas noticias—Han alegado que como los Choi son personajes públicos y en ningún momento se ha dicho que la investigación fuese secreta o privada tienen total libertad de usar vuestra imagen. Así que, no puedo hacer que quiten vuestras caras sin recurrir al juzgado. Y aunque les denunciase no creo que llegásemos a nada. —JungKook asintió comprendiendo todo de repente. Los medios ahora jugarían con su imagen como si nada. «Genial...» pensó poniendo los ojos en blanco.

—De acuerdo Comisario. Lo tendremos en cuenta. —comentó después. Estuvo unos segundos en línea en silencio hasta que el Comisario Kim suspiró como si algo le molestase mucho. JungKook quería pensar que no había hecho nada malo, porque esta vez no había hecho nada, ¿No?

—Kook, esto no ocurriría si hubieses tomado mi oferta. —le dijo. JungKook frunció el ceño. —Este caso se está saliendo de control. Es posible que encontréis a más familiares corruptos pero el accidente fue un accidente. —se le escuchó respirar hondo como si estuviese intentando recapacitar con un niño pequeño. Aquello enfadó un poco a JungKook. —Sabes lo peligroso que es que jueguen con la imagen de un agente, ¡De cualquiera! Y encima ahora tengo a dos activos en casi todos los canales de noticias, sin comentar cómo estarán las redes sociales...—JungKook se mantuvo callado y expectante. No quería asumir lo que el Comisario parecía querer decir. No podía obligarle, ¿No?—No me importa realmente si el Inspector Kim arriesga su vida, ya que no es mi jurisdicción, él pertenece a otra Comisaría. Pero sí puedo evitar que uno de mis agentes esté en peligro por no tomar una buena decisión.

—No- —intentó frenarle JungKook.

—Por eso…

—No puede hacer esto. Yo tomé una decisión-

—...Oficial Jeon…

—Esto es injusto-

—...le ordeno que deje el caso Choi y tome el puesto de inspector que le asigné. —JungKook se quedó sin habla y sin aire. No podía negarse a las órdenes de su superior. Si hacía lo contrario podrían quitarle su trabajo.

Pero estaban tan cerca de saber la verdad, de cerrar el caso…

—Espero que con el tiempo entienda mi decisión, Oficial Jeon. —JungKook no contestó y la línea se cortó sin ninguna despedida. JungKook dejó caer la mano que sostenía su móvil y bajó su cabeza, decepcionado.

TaeHyung apareció por un lado de la encimera. Dado que su móvil estaba en su cocina abierta, el chico había oído toda su conversación con el Comisario desde el salón.
JungKook quería hundirse en la miseria. Todo su trabajo al garete, todos sus avances al garete y todo su tiempo invertido al garete también. Tenía lo que quería pero no se había esforzado nada para conseguirlo.

Inspector KimDonde viven las historias. Descúbrelo ahora