Ciudad de México, Agosto 2016
- Narra Martín -
-Es mi amuleto de la suerte- Dijo Susan, con una sonrisa-.
-Es curioso cómo Villamil dice lo mismo- Sonreí, saliendo de la habitación de Susan, regresando con Moncho-.
Susan se quedó en su habitación, se iba a cambiar de ropa por una más cómoda, así que aproveché para hablar con Simón, una vez que acabó de ordenar la pizza...
-¿Qué le dijo Isa?- Pregunté-.
-Me dijo que esperaba todo, menos que venimos a México. También que le saludara a Susan e intentemos animarla, así como reintegrarla con nosotros. Ya sabes que ellos dos eran mejores amigos y él quiere recuperar eso- Dijo Simón, sentándose en el sofá-.
-¿Y Villamil? ¿Sabe?- Me senté a un lado de él-.
-Sí, también le dije que estamos aquí y me dijo que mientras nosotros estábamos aquí, iba a planear con Isaza algo interesante. No sé qué pero parecía convencido de hacer algo que esté de nuevo con Susu-.
-Ese Papo, esperemos que no falle-.
-Parece que tiene algo en mente- Dijo Simón, cuando en eso llegó Susan, sentándose entre los dos-.
-¿Cómo les ha ido con morat? Me enteré que lanzaron Aprender a Quererte- Habló Susan, estando ya más tranquila-.
-Nos ha ido bien, y sí, Papo dió la idea y la integramos- Respondió Simón -He de admitir que a Villamil le gusta mucho tocarla en vivo-.
-Pues cómo no, si le recuerda a su amor adolescente- Dije-.
-Debo escuchar sus canciones, no lo he hecho-.
-Si Villamil hubiera escuchado eso de usted, ahorita estaría de dramático, ¿sabe?- Reí, recordando lo melodramático que es-.
-Bachi, lo conozco y sé que es cierto, pero los escucharé, me intriga-.
-Yo sí estoy indignado que no nos haya escuchado- Dijo Simón, bromeando-...
- Narra Susan -
Luego de esa pequeña charla con mis hermanos, la pizza llegó y nos dispusimos a cenar, ambos parecían hambrientos por el viaje.
Después de cenar, Simón le llamó a Isaza, puesto que él quería hablar conmigo y con los dos Vargas mayores...
-Isa, perro. ¿Cómo anda?- Dijo Simón, poniendo en altavoz a Isaza-.
-Plantado y abandonado quedé- Rió Isaza -Ustedes, ¿ahorita están con Susan?-.
-Hola Isa- Dije, con la voz en un hilo, sonriendo al escuchar a mi amigo de la infancia-.
-¡Enana! Por fin te capturan y te das un tiempo de hablarnos- Dijo un Isaza con una voz alegre, voz que me alegró mucho más-.
-Me tienen atada, y quieren pedir rescate- Reí, viendo a mis hermanos-.
-¿Y qué piden a cambio?- Preguntó Isaza-.
-Un boleto de regreso a Bogotá para 3- Dijo Martín, bromeando-.
-Como si eso fuera posible Bachi, diviértanse y espero verla pronto Susu, no olvide que es usted mi mejor amiga- Dijo Isaza, a través del teléfono-.
-Ya verá, cuando vengan a México, voy a aprenderme sus canciones para ir a su concierto- Dije, notando la ilusión de mis hermanos en sus ojos-.
-Ansío verla ahí, nos vemos chicos. Suerte- Colgó-.
-¿Así que va a aprenderse nuestras canciones?- Me vio Simón con una sonrisa y un brillo en sus ojos-.
-Obvio, además no dudo que ustedes hagan buena música- Sonreí, abrazando un cojín del sofá-.
-Vamos a ponerte en primera fila, hermanita- Dijo Martín, abrazándome de lado-.
-No es necesario chicos, yo sólo quiero verlos, aunque sea a la distancia-.
-Usted es nuestra hermana, debe ver cómo vamos creciendo, haciendo lo que nos gusta desde chiquitos. Y no acepto un no por respuesta- Respondió Simón, firme-.
-Está bien, ustedes me dicen cuándo y yo estaré ahí-.
Después de estar hablando, estábamos cansados y como yo debía ir a la universidad al día siguiente, nos dirigimos a dormir. Me puse mi pijama y luego ellos. Hice mi rutina de noche, para luego acostarnos los 3 juntos en mi cama. Parecíamos niños chiquitos, y pude recordar cómo si volviéramos a hace unos años...
-¿Recuerdan la noche después de que papá se fue?- Dije de repente, viendo el techo-.
-¿Cómo olvidarla? Dormimos los tres juntos, teníamos miedo del futuro y un dolor enorme- Dijo Simón-.
-¿Creen que esté orgulloso de nosotros?- Preguntó Martín-.
-Sin duda lo está, eso no debemos dudarlo Bachito- Respondió Simón-.
-Lo extraño tanto- Solté de repente-.
-Nosotros también, pero es nuestra luz- Dijo Martín -El ángel que nos cuida y está orgulloso de todo lo que hemos logrado-.
-Por él, empecé a estudiar Diseño Gráfico-.
-Yo igual, la verdad- Siguió Martín-.
-Al menos él ya está descansando niños- Cerró Simón-.
Nos dormimos pasando unos minutos desde esa plática.
A la mañana siguiente, mi despertador sonó cerca de las 5 de la mañana, puesto que tenía clases a las 7.
Me levanté y me bañé, así como preparé un café en mi termo para despertar camino a la facultad. Cuando ya estaba por irme, me sorprendió ver a Simón y Martín despiertos y listos para salir...
-¿A dónde van?- Pregunté-.
-Vamos a acompañarte, queremos ver tu universidad y de paso yo visitar la biblioteca te ahí- Respondió Simón, con una sonrisa-.
-Ustedes me sorprenden, pero está bien. Vamos que se me hace tarde- Dije saliendo del departamento junto a mis hermanos, cerrando el mismo-.
Caminamos hacia la estación para subirnos al metro, en el camino sentí una regresión hacia los 13 años, y sólo sonreí.
Noté su asombro al ver cómo ya no iba distraída como solía pasar cuando estaba chiquita.
En el metro, intenté no dormirme, tomando cuanto café podía. Parecía que tenía un cansancio retrasado y apenas se estaba presentando, sin embargo, no tenía tiempo de averiguarlo. Mi mayor preocupación era encontrarme con Daniel, pero esa preocupación bajaba al saber que estaba con mis hermanos y dudaba mucho que ellos se separaran de mí más cuando estaban informados de lo que sucedió.
Llegamos a la universidad y ellos accedieron a la biblioteca mientras que yo tuve que desviarme a mí clase, despidiéndome de ellos...
- Narra Simón -
Martín y yo fuimos camino a la biblioteca, despidiéndonos de Susan y diciéndole que estaríamos ahí esperando.
Lo más probable es que cuando yo estuviera metido en literatura, Martín se duerma entre las páginas de los libros; aceptable, siempre y cuando no hiciera ruido.
Llegamos y como esperaba, Martín se durmió en recargando su cabeza en una mesa, durmiéndose.
Yo me dispuse a investigar aquellos amplios y enormes pasillos llenos de libros. Metido entre los nombres y mis pensamientos, accidentalmente choqué con una chica...
-Lo siento, ¿te lastimé?- Salí de mi mente, verificando que no hubiera pasado a mayores, viendo el rostro de aquella chica; me resultaba familiar-...
ESTÁS LEYENDO
Querida Vargas menor...
Fiksi PenggemarSusan Mayté Vargas Morales es una persona muy introvertida, tímida pero cariñosa y carismática niña que resulta ser la hermana menor de Martín Vargas Morales y Simón Vargas Morales. A lo largo de la historia se mostrará los retos, experiencias y tra...
