1 mes después
Madison sonrió al ver cómo Emma hechizaba al chico de los cafés para que se los diera gratis, la bruja se había convertido en una buena amiga al igual que Kaya, aunque ésta última le diera un poco de escalofríos.
-Si sigue así dejará a los negocios en quiebra- Murmuró divertida.
-Agradece que yo no como ni bebo este tipo de alimentos- Kaya se acomodó los lentes obscuros que traía puesto- Tardo mucho en sentirme satisfecha.
Emma dejó de jugar con el pobre chico y se dirigió hacia la mesa donde se encontraban Kaya y Madison, traía puesto un bonito vestido verde que le llegaba hasta encima de la rodilla, no se amoldaba a su figura porque era completamente suelto.
-Nuestras órdenes estarán listas en unos minutos- Dijo sentándose- Somos prioridad.
-Mmmm, que lindo, ¿qué voy a comer yo?-
-Tranquila, te traje algo- Emma sacó una botella de agua de su bolsa estilo hippie.
Kaya alzó sus cejas con incredulidad, la brujita ya se había vuelto loca.
-El agua se transformará en sangre apenas toque tu lengua- Explicó con suficiencia- Es algo con lo que he estado experimentando.
-Vaya, eso sí será útil- Tomó la botella entre las manos y la llevó hacia su boca, al tragar su rostro se transformó en una máscara de placer.
-Parece que está teniendo un orgasmo- Comentó Madison después de unos segundos.
Kaya no dejó la botella hasta que estaba vacía.
-Es parecido- Emma alargó la mano y escogió un pequeño chocolate blanco.
-Aunque es mejor hacer ambos a la vez- La vampira quería más.
-¿Ambos?- En ocasiones Madison no entendía lo que decían.
-Sí, beber sangre y tener relaciones sexuales a la vez... Es lo más placentero que me puedo imaginar-
-Te envidiamos por eso, Maddie- Cuando al fin terminó su chocolate Emma siguió hablando- Estar con Klaus ha de ser fantástico.
-El príncipe es temible con todos los demás pero contigo cambia- Madison sintió que su corazón se hinchaba de orgullo- Te habla diferente, te mira con una intensidad impresionante y cuando te toca parece que no te fuera a dejar escapar.
-Wow, Kaya, eso fue muy explícito-
-Es la verdad- Kaya le sonrió a Madison- Tienes mucha suerte.
-Jamás encontraremos a un hombre así- Lloriqueó Emma.
-Él me ha salvado del abismo muchas veces- Se sonrojó- Y como bono, es perfecto.
-¡No lo discuto!- Gritó Kaya llamando la atención de todo el local- ¡Es un semental!
Las tres voltearon al escuchar que abrían la puerta de cristal de la tienda, por ella entraron seis adolescentes, sus caras no mostraban nada y eso hizo que Kaya se pusiera alerta.
-Chicas, hay algo que no me gusta en esos humanos- Frunció el ceño- Tal vez sea paranoia.
-Relájate, estamos en otra ciudad, no nos conocen-
-Oigan, eso es verdad, ¿porqué vinimos aquí?- Preguntó Madison- Pudimos haber tomado un café en nuestra ciudad.
-Si, pero resulta que nuestro buen amigo Luke nos invitó a una reunión de vampiros aquí- Emma sonrió con nerviosismo- Vengo a poner la marca de los leales.
