Ana se sento de lleno sobre el piso despues de unos segundos, apoyandose en la pared cercana con el rostro ardiendo. Acababan de pasar tantas cosas al mismo tiempo que le costaba ahora mismo mantenerse concentrada en una sola .
No sabia si sentirse avergonzada por lo que habia hecho con la mayor, resultando en una farsa para exponerla, o si sentirse en peligro ahora que la misma habia descubierto sus intensiones.
Mas bien, no sabia que esperar exactamente. Aquello la tomo por sorpresa y ahora estaba perdiendose de su primera clase.
No quiso desperdiciar mas tiempo, asi que se levanto y aliso su falda con sus manos, para luego salir del salon en direccion al que debia ir. Intentaba pretender que nada habia pasado, pero el rojo en sus mejillas era innegable.
De pronto, una mano se poso alrededor de sus hombros, haciendo que se sobresaltara un poco en su lugar y observara a la persona que ahora caminaba a su lado.
-Asi que andas de rebelde saltandote clases, ¿huh?-hablo con tono sugerente mientras sostenia a la pelinegra entre su brazo.
-Miss Adila...-susurro casi con alivio al ver de quien se trataba.-No, yo...me pidieron entregar algo en el salon de profesores y bueno, tarde mas de lo que pense.
-Si, te vi salir desde el otro lado-respondio con una media sonrisa, ambas dejando de caminar al llegar al principio de las escaleras.
-¿Y usted que hace afuera, no deveria estar dando clases?-pregunto Ana con interes, tratando de ocultar su nerviosismo.
-Tu maestra guia aun no llega, asi que bueno, te vi y me escapee un momento para hablarte-dijo, encogiendose de hombros y soltando a la pelinegra-.¿Sabes si debia hacer algo mas despues de salir del salon de profesores?
Ana abrio sus ojos con sorpresa y mas nerviosismo al escuchar aquello, volteando a ver a la mayor de manera nada disimulada, causando que la misma frunciera el ceño por consecuente al notar su reaccion.
La maestra Adila no las habia visto...¿cierto?
-Eh, n-no. Ni idea-respondio, forzando una sonrisa con los labios apretados al final-.Seguramente debe estar por llegar.
-Cierto. Nos vemos luego entonces-Ana asintio-.Tal vez almorzamos juntas hoy, ire a buscarte abajo.
Ana volvio asentir, sintiendo imposible seguir con aquella conversacion sin delatarse frente a su maestra con su lenguaje corporal, por lo que ni siquiera estaba escuchando conscientemente las palabras de la mayor. Solo queria huir.
La pelinegra se quedo un poco extrañada ante ello, pero debia regresar a su salon de inmediato si no queria que su salon fuera un desastre total, asi que solamente dejo una caricia rapida en el brazo de Ana y se fue.
Ni siquiera se habia dado cuenta de la exagerada cantidad de tiempo que habia estado con su cuerpo tenso hasta que aquella despedida hizo que practicamente se relajara antes de comenzar a bajar las escaleras del segundo piso.
Habian pasado quince minutos desde que la clase a la que debia ir habia comenzado. Ni rezando tres veces la dejarian pasar sin ponerle alguna falta en su boleta. Por lo que se dirigio hacia los baños una vez mas.
Necesitaba despejarse y empezar a pensar en lo que haria. Se inclino sobre uno de los lavados, abrio la llave y mojo su rostro con ayuda de sus manos, sintiendo el frio adentrarse en sus poros al instante.
Al terminar, tomo un trozo de papel para secarse cuidadosamente la piel, alzando su mirada hacia el frente. Miro su reflejo en el espejo que tenia por delante, notando como su sonrojo no se esfumaba aun del todo de sus mejillas.
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Horas despues, durante la ultima clase de la mañana, se encontraba golpeando con insistencia la punta de su lapicero contra el centro de su cuaderno abierto.
Llevaba todo el dia pensando en que debia ir a hablar de nuevo con su maestra, esta vez para lo sucedido en la mañana. No podia simplemente dejarlo asi.
El profesor que impartia la clase en ese momento, dio acceso a que los alumnos pudieran salir unos minutos antes de que sonara el timbre para la hora del almuerzo.
Ana se levanto apresuradamente y salio del aula, yendo a esperar a Veronica afuera del salon en el que estaba. Se recosto sobre la pared y se quedo con la mirada fija en sus zapatos, mientras jugaba con las pequeñas cuerdas laterales colgantes de su mochila.
Levanto la mirada cuando el timbre sono luego de unos cinco minutos. Todos los alumnos de ese salon empezaron a salir hacia la cafeteria, dejando el area sola en poco tiempo. Ana no espero mas y decidio entrar, encontrandose a su maestra limpiando el pizarron.
Cerro la puerta detras de si y carraspeo audiblemente despues, llamando la atencion de su maestra inmediatamente, quien la observo por unos segundos antes de terminar lo que estaba haciendo y darse la vuelta para empezar a ordenar su escritorio, ignorando su presencia totalmente a proposito.
-Quisiera hablar con usted-dijo, escuchandose casi como un susurro a oidos de Veronica-.Necesito hacerlo.
-¿Y de que quieres hablar?-pregunto sin mirarla, apilando sus libros sobre la mesa del escritorio.
-Sobre lo que paso hace unas horas.
-Si lo que te preocupa tanto es tu calificacion, puedes estar tranquila, voy a recibirte el ensayo de todas maneras, peros sera partiendo de una nota mas baja-empezo a decir-.Y es la ultima vez que lo hare, ¿queda claro?
Ana asintio temerosamente, negandose a discutir mas sobre ello para no empeorarlo.
-Si, esta bien-contesto en voz baja-.Pero, de hecho, no me referia a eso. Es respecto a lo que sucedio en el salon de profesores, yo... no entendia por que fue eso.
-¿Estas segura de que no lo sabes?-pregunto de la misma manera-.¿Acaso no eres tu la que busca mantener un contacto sexual a cambio de calificaciones?
-Miss, yo no-
-Ni siquiera te molestastes en negarlo-interumpio-.Me lo acabas de demostrar en la mañana.
-N-no, no pretendia negarlo, solo queria decir que yo no pense siquiera que eso fuese a funcionar. Nunca se me habria ocurrido hacer algo asi si no fuera porque alguien lo menciono y pense que seria divetido-se quedo en silencio al notar la expresion de la mayor, quien seguia mirandola de una manera que no le gustaba nada.
-¿Te das cuenta de lo inmaduro y desagradable que es eso, verdad?-Ana asintio, aceptando totalmente la culpa ante ella-.No habia necesidad de llegar a eso.
-Lo se, pero luego empece a disfrutar genuinamente el tiempo con usted y eso habia quedado solo con un... un beneficio de lo que teniamos-entrecerro sus ojos con miedo al decir lo ultimo-.Y si, se que eso sono terrible, pero no se como mas llamarlo.
Veronica inhalo profundamente, desviando su mirada hacia otro lado y procesando lo que acababa de escuchar. Por segunda vez en el dia, estaba comprobando las palabras de Dayana, ahora de manera mucho mas directa y concisa.
Hola, ¡Feliz Navidad!
