No paso mucho tiempo antes de que Dayana se fuera casi corriendo tras Vero, encontrandola en sí habitación, sentada sobre el borde de la cama con la cabeza entre sus manos y los codos apoyados sobre sus piernas.
-Ver...Vero-llamó, plantándose sobre el marco de la puerta-.Escucha, lo siento. No debí decirlo así, eso no...no es así como lo dije.
Seguía sin recibir una respuesta, quedando solo en palabras al aire, así que decidió entrar a la habitación y sentarse a su lado en la cama. Se colocó a modo de que su rostro intentara buscar el contrario, el cual estaba perdido entre su cabello.
-Hey, mírame-le pidió, pasando uno de sus brazos por encima de los hombros de la mayory sacudiendola suavemente para llamar su atención-.De verdad lo siento, reconozco que esta vez me pasé. Tanto con lo que hice, como con lo que dije.
Momentos después, Verónica apartó el brazo que sostenía sus hombros, para después alzar la cabeza, mirando a los ojos a Dayana.
-Deja de intentar joderme la vida-susurró con molestia en cuanto estuvo cara a cara con la menor-.He tenido suficiente de ti en el pasado. Lo único que te pido es que me dejes hacer las cosas a mi manera. Soy adulta y...
-Justamente porque eres adulta, deberías dejar de actuar como lo haces-interrumpió-.Justamente porque eres adulta...y Ana no.
-Entiendo lo que dices, sin embargo, yo nunca he hecho nada para aprovecharme de ella. Jamás le he tocado ni un solo cabello sin que ella lo permita-contesto seriamente-. Y se lo puedes preguntar si quieres. Ella sabe lo que está haciendo.
-Sí, Vero, pero te puedes meter en un lío enorme si alguien llega a saberlo por cualquier motivo. Ya sea alguien del colegio o de su familia-indicó cada punto con sus dedos-. Hay fos maneras en las que esto puede acabar: O te quitan tu licencia como docente, o vas presa de una vez. Y creo que ninguna opción.
Veronica suspiró fuertemente y coloco sus manos tras su cuello, apoyándose aquí para tirar su cabeza hacia atrás y mirar al techo. No contesto de nuevo, teniendo en mente las palabras recién dichas, las cuales ya habían aparecido en sus pensamientos antes.
-Existen tantas personas de tu edad con las que puedes salir, y no puedo creer que, por segunda vez, te involucres con alguien por debajo de los dieciocho-continuó dicie do Dayana.
-Lo sé. Soy consciente de eso, ¿sí? No creas que no lo pienso todos los días-respondió, volviendo a mirar a la menor-. Que tampoco estoy llegando a los cincuenta, nos llevamos veintidós años, pero aún así, comprendo que no está del todo bien.
-Y si a eso le sumas que es tu alumna...
Veronica tomó una profunda respiración, soltando el aire de golpe, bajando sus hombros como si estuviese decaída. Prefirió cambiar el tema a uno que le tenia intrigada también.
-Por cierto, quiero que me digas lo que sabes respecto a que Ana me esta usando a su favor-dijo, haciendo comillas con sus dedos ante las últimas palabras.
-Ah, si, eso...-Dayana apretó sus labios, pensando en como volver a formular esa oración-.Daniela me lo dijo ayer y creí que decírtelo iba a hacer qje me sintiera mejor al verte afectada por eso.
-Eres una idiota-dijo Vero, negando con su cabeza y riendo secamente-.Bueno, ¿pero qué te dijo exactamente?
-Dijo que, debido a que tu eras bastante estricta y amargada para su gusto, y el de todos en la clase, la misma Dani fue quien surgirío la idea a Ana de que se acercara a ti para mantener un tipo de relación que, a fin de cuentas, las beneficiará principalmente a ambas-esperó unos segundos la reacción de la mayor antes de hacer otro comentario que esperaba que relajará medianamente el ambiente-. Un poco innecesario de su parte, si me lo preguntas, pero quien soy yo para juzgar, ¿no?
