El insistente vibrador del celular sobre la mesa de noche fue el causante de que, una pelinegra se encontraba placidamente durmida, abriendo sus ojos por primera vez en el dia.
La habitacion, aun estando a oscuras debido a las cortinas abajo, hizo que pensara que todavia era de madrugada, pero en cuanto tomo su celular a ciegas y luego vio la hora, racciono e intento incorporarse sobre la cama, lo cual fue impedido por una mano que abrazaba su cintura y otra que se habia quedado bajo su cabeza.
Ni siquiera era consciente de aquello hasta que sintio el agarre sobre su cuerpo al tratar de levantarse. Giro su cabeza un poco hacia atras y ahi vio como su maestra estaba aun dormida, con la nariz pegada a su nuca y una de sus piernas pasando por encima de su cadera.
La noche anterior habian visto la pelicula completa y al terminar se quedaron comentando sobre ella por un par de minutos. Luego, empezaron a contar cosas de si mismas que eran del interes de la otra, hasta que en un momento en que Veronica fue al baño, se encontro con la menor, se habia quedado profundamente dormida bajo las sabanas.
Fue ahi cuando decidio apagar la tv y las luces para recostarse a descansar con Ana, y con el pasar de las horas en la madrugada, sus cuerpos se fueron uniendo hasta quedar en esa posicion en la cual cada una disfrutaba del calor de la otra.
El celular continuo vibrando, ahora en una llamada entrante de parte de Dayana. Ana no queria contestar con su maestra ahi presente por mas dormida que estuviera, asi que, con toda la delicadeza del mundo, tomo el brazo que se ataba a su cintura y lo aleho muy lentamente hacia atras, para despues hacer lo mismo con la pierna.
Logró salir de ahi sin despertarla, colo causando que se moviera en busca de lo que estuvo sosteniendo por mucho tiempo, pero se soluciono con una lamohada que coloco en reemplazo de su cuerpo.
corrio en puntitas hacia el cuarto de baño y se sento sobre la base firme de marmol del lavamanos. Devolvio la llamada a Dayana y en cuanto hubo contestado la escucho un poco mas calmada que ayer.
-Hola, Ana ¿como estas?-pregunto al otro lado.-¿como te la pasaste ayer?
-Hey, Dayana. Pues, si omitimos la parte donde casi despiertan a la mitad de mis vecinos con sus gritos, se podria decir que bastante bien.-respondio, soltando una rida al final.
-De verdad lo siento por eso, no me comporte de la mejor manera.
-Ya, dejalo. Podemos hablarlo mejor hoy a la noche, si quieres, Dani lo sabe de todas fromas.- Ana empezo a jugar con sus pies colgantes.
-Ah, si, respecto a eso...-se escucho un tono dudoso en su voz antes de continuar.-¿te parece si lo posponemos?
Ana fruncio el ceño en confusion y por un momento penso que Dayana queria evitarla por lo de ayer.
-¿Es por lo de ayer? porque si es por eso yo-
-No, Ana, tranquila, no es eso. Solo me salio un imprevisto y no creo poder estar disponible para estar con ustedes toda la noche. Por eso es mejor si lo pasamos para otro dia, ¿si?
-¿Estas segura?
-Si, te lo prometo. Avisale tu a Dani, por favor. Hablamos luego de lo de ayer, ¿estas bien?
Algo no cuadraba en la cabeza de Ana, todo esto a estaba confundiendo, pero realmente no sabia que, solamente la actitud de Dayana se sentia un poco rara y le costaba creer eso de su "imprevisto".
-Claro, no te preocupes, yo le escribo en otro momento. Pero oye...Estamos bien, ¿no?
Veronica aparecio por la puerta del baño de repente, con una expresion que dejaba ver su rostro medio dormido aun y haciendose un moño suelto en lo alto de su cabeza.
-Claro, me interesa que estes bien, es todo.
Ana le sonrio a la mayor y, al verla acercarse, señalo con su indice el celular y formulo con sus labios un "Es Dayana". Para que Vero pudiera leerlos.
-Gracias. Y esta bien, nos ponemos de acuerdo otro dia. Bye.
Su maestra se coloco entre meduo de las piernas semi abiertas de Ana y pego su oreja cerca del altavoz por donde se escuchaba solo un poco la voz de la otra chica.
-Vale, linda. Nos vemos.-luego de eso, la llamada finalizo.
-Vili, lindi. Nis vimis.-repitio con voz burlesca la mayor.
Se aparto del celular, pero mantuvo su puesto en medio de las piernas contrarias y reposo sus manos sobre sus muslos cubiertos por la tela del pants que aun llevaba puesto.
Ana rio y luego le dio un suave empujoncito en su hombro a modo de reproche.-Basta.-dijo.
-¿Que queria ahora tu amiguita?-pregunto, queriendo molestar un poco a la menor.
Como respuesta, rodo los ojos e intento apartar a Vero de sus piernas, a lo que esta afirmo mas su agarre y no la dejo quitarla, con una sonrisa retadora en sus labios.
-Queria cancelar la pijamada que habiamos planeado para hoy.-respondio, ubicando sus manos sobre sus hombros.
-¿Por lo de ayer?-pregunto.
-Pienso lo mismo, pero ella dice que es por otro compromiso y que no se podra quedar con nosotras toda la noche.
-Hmm, yo creo que seguramente aun sigue resentida con esto.-dijo mientras se alzaba de hombros.-Pero quien sabe.
Ana no contesto, solo lo evaluo en su mente y se resigno a quedarse con la duda. La mayor noto esto y decidio dejar el tema. Le robo un beso a la castaña y ubico sus manos sobre su cintura.
-¿Dormiste bien?-pregunto, acariciando sobre el sueter.
-Si, estaba muy cansada y no pude evitar dormirme, perofue lindo despertar asi.-respondio con una sonrisa, jugando a devolver las caricias sobre el costado del cuello de la mayor.
Su mano bajo hasta el elastico de los pants para despues escabullirla por la parte de la espalda baja. Ana se irguio un poco ante las cosquillas que eso le provoco y le sonrio a su maestra antes de que esta bajara mas hasta llegar a su trasero. Su expresion fue tomada como un permiso para continuar con lo que hacian sus manos, por lo que su maestra se abrio mas espacio entre sus piernas y dejo un beso rapido sobre su cuello.
Las manos ubicadas sobre su trasero comenzaron a apretarlo con delicadeza a medida que sus besos pasaban hacia los labios de la menor. Se mantuvo ahi por unos segundos, antes de alejar sus manos para apretar las caderas de la menor, intentando hacer que se bajara de la base del lavamanos.
-Ven, vamos a darnos un baño.-susurro con una sonrisa, mientrad apartaba el cabello de los hombros de Ana.
La menor sonrio y procedio a bajarse de donde estaba sentada luego de que su maestra le dejara espacio suficiente para hacerlo.
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Holaaaa. Ya volvi
