Capitulo #57

569 61 26
                                        


Habian pasado cuatro dias exactos en los que Veronica y Ana no habian vuelto a tener contacto entre ellas.

La menor opto por ni siquiera tratar de insistir, pues sentia que ya se habia dejado lo suficientemente expuesta ante su maestra y no valia la pena intentar buscarla si iba a ignorarla o posiblemente tratarla con hostilidad.

No se habian cruzado por los pasillos, no se habian visto fuera de la escuela, ni  al entrar ni al salir, y evidentemente tampoco se habian hablado por mensaje. Practicamente habian desaparecido de una para la otra en cuestion de casi una semana.

Lo que no podria evitar seria la clase de refuerzo a la que debia asistir si o si ese dia para no perder la asignatura, lo que la llevaria a estar en el mismo espacio que su maestra.

Por su parte, Vero habia utilizado ese tiempo para reflexionar mas retrospectivamente la situacion. Necesitaba hacerlo, necesitaba esos dias para, tal vez, reconsiderar la decision que le habia hecho saber a Ana que tomaria.

Realmente no queria lastimar los sentimientos ajenos, pero era la primera vez en mucho tiempo que dejaba que la opinion de alguien mas se mantuviera mucho tiempo en su mente con el fin de intentar mejorar algo de si misma.

Las palabras de Daniela le resonaban en cada momento, la habian hecho meditar minuciosamente sus acciones aunque no quisiera admitirlo. No queria ceder ante la rubia, pero debia aceptar que algo de razonamiento existia.

Sus intenciones con Ana se habian vuelto un poco confusas ahora, pues no estaba tan segura de si aceptar seguir el rollode su jueguito experimental o dejarlo y poner limites de ahora en adelante.

Si, la menor se lo habia pedido, con eso dejandole claro que no buscaba mas que encuentros sexuales con ella para lograr conocerse un poco mejor en el ambito sexual. Entendia eso y no consideraba que estuviera mal quererla, pero lo que creaba conflicto en si misma era el hecho de ser ella quien la ayudara, y no precisamente porque no quisiera hacerlo, sino mas bien porque empezaba a sentirse moralmente culpable de estar a cargo de la sexualidad recien despierta de una adolecente.

Empezaba a creer que no era la indicada para llevar tal responsabilidad, por mas que la chica se lo hubiese pedido directamente. Pensaba que debia dejar eso en manos de alguie de su misma edad ; que ambas estuvieran en la misma situacion, con las mismas dudas y la poca experiencia.

Pero por otro lado, no podia evitar pensar que eso seria estar exponiendola a muy malas experiencias, y aunque ese se supone que fuera el curso natural de las cosas para encontrar su propio camino, no le importaria actuar ligeramente egoista si del bien de la menor se trataba.

Lejos de todo eso, el tema del apego emocional que al parecer habia desarrollado hacia su compañia le preocupaba un poco, ya que no habia podido detenerse antes a analizar la situacion de Ana con respecto al cariño o atencion que no recibia de parte de sus padres, lo cual la convertia en un blanco facil de susceptibilidad.

Ineviatablemente eso tambien generaba un poco de temordimiento a sus acciones, pues recordaba el momento en que la vio  pidiendole que no se alejara y ella de todas maneras lo hizo. Pero en realidad, consideraba que era necesario hacerlo en ese momento y no se arrepentia en absoluto.

Para Veronica tampoco fue precisamente facil dejar de ver y hablar con Ana de la noche a la mañana, tambien se habia acostumbre a su compañia, pero debido a los recientes acontecimientos era la via mas accesible a entender mejor sus pensamientos.

Aunque, ciertamente veia mas cercana la posibilidad de aceptar aquella propuesta.

La taza de cafe que sostenia entre sus manos mantenian la calidez de las mismas en esa fria mañana, mientras su mirada se mantenia atenta a cada uno de los alumnos que se encontraban realizando la actividad que ella habia indicado hace unos minutos.

Todo parecia estar en orden y la clase siguiente transcurrio con normalidad. El silencio ayudaba de gran manera a calmar un poco las ansisas que sentia por la proxima hora, la cual estaria siendo en la que la menor se presentaria a su salon.

Despidio a los alumnos que iban terminando sus actividades mientras cada vez se acercaba mas el momento, por lo que termino su segunda taza de cafe del dia y la coloco vacia a un lado de su escritorio, alejando el impulso de ir por otra.

El timbre para cambio de clases sono, haciendo que los chicos presentes empezaran a guardar sus cosas en sus respectivas mochilas con la intencion de salir en grupos del aula.

-No se olviden de terminar la actividad en casa, la presentaran en la proxima clase y no acepto excusas-ordeno en voz alta para asegurarse de que todos pudieran escucharla.

Todos respondieron afirmativamente y en poco tiempo dejaron el salon vacio, el cual empezo a llenarse nuevamente con los alumnos de la otra seccion.

Espero pacientemente sobre su silla a que todos se ubicaran en sus respectivos lugares, jugando a morder la punta de las varillas de sus lentes mientras miraba con una pierna cruzada sobre la otra hacia la puerta, descartando los rostros que entraban y no eran el de la chica que ya debia estar ahi.

El salon parecia estar casi complet, pero la pelinegra aun no aparecia por aquella puerta, en donde tuvo la intencion de cerrarla al ver que nadie mas llegaria, ademas de que el tiempoo limite para entrar tarde a su clase habia pasado.

Quien llegara en los proximos minutos se quedaria fuera toda la hora.

La puerta estuvo a punto de tocar su contraparte par ser cerrada definitivamente, hasta que una pelinegra  lo impidio empujandola descuidadamente y provocando que volviera abrirse. Su cuerpo sse impulso hacia el frente al hacer aquello, logrando trastabillar ante la entrada y que su peso cayera sobre el unico soporte que tuvo al frente...Su maestra .

Como acto reflejo, sus manos se apresuraron a colocarse sobre su cintura para sostenerla y evitar que cayera. Sus rostros se encontraron demasiado cercanos por unos segundos, a lo que Veronica reacciono de inmediato a aparto a Ana, aun con las manos en su cintura, para estabilizarla sobre el suelo.

Las pequeñas risas y susurros se hicieron presentes, expandiendose rapidamente por casi todos en el salon.

Veronica apreto su mandibula al alejarse de la chica, bajando su rostro antes de cerrar la puerta finalmente. Ana apreto sus ojos y empezo a caminar por el frente de sus compañeros para llegar hasta su pupitre, sintiendo la verguenza e incomodidad de las miradas sobre ella.

-Para la proxima, evite llegar a estas horas o al menos intente andar como un persona civilizada, Guadalupe-surgirio con seriedad la mayor. regrasando hasta su escritorio.

-Si, lo lamento-respondio con un tono bajo y la cabeza gacha.

Genial, su plan de evitar hasta el mas minimo contacto con su maestra en esa clase habia fallado desde el minuto uno.





























Holisssss, me extrañaron lo se 



🖇Amor de High School🖇Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora