Ezequiel...
Después de varias horas estudio tome mi guitarra y me puse a practicar. Adrian estaba acompañandome, recostado a mi mesedora jugaba con mi telefono y con calceto, daniela no me responde.
Escuché varias veces que mi teléfono repicó pero decidí ignorarlo por un momento. Este fin de semana tenemos trabajo y tengo que ensayar mucho.
Lo miraba de reojo, noté que sonreía de forma significativa. Le pregunté quién fue el último que me escribió y me dio un retorcijon en el estómago cuando mencionó el nombre de Juliet. Me sorprendido mi reacción y fruncí las cejas extrañado.
Terminé el acorde ignorando lo que acaba de ocurrirme y la mirada fija de Adrian, me levanté de la cama, coloqué a Molly en su base y le arranque sin previo aviso mi teléfono de las manos metido de Adrián.
Le lancé una mirada asesina cuando ví que estaba leyendo mi chat con la venezolana. Me sonrió malicioso y me preguntó si le iba a contestar el último mensaje que me dejó.
Pasé a la cocina, el tiempo que estuve solo leí su último mensaje.
Juliet ( Venezuela) : zequiiii conseguí trabajo!!! Estoy tan feliz🙈.
Intenté responder pero Adrian apareció y lo dejé para después.
Él no dejaba de mirarme, de sonreírme de manera pendeja mientras sacaba de la nevera lo qué usaría para hacer mi cena.
-¿Que? - ya estaba irritado.
-¿No me vas a contar nada de la venezolana?
-¿Y como que quieres que te diga?
-Bueno no sé, ¿como por qué te has puesto nervioso cuando te la mencioné?
-¿Por qué habría ponerme nervioso? - cerré la puerta de la nevera y lo miré directo a los ojos -, si usas la memoria tengo novia y estoy enamorado de ella.
-Esas cosas pueden cambiar.
-Conmigo no - aseguré y comencé a picar las patatas. Hoy me voy hacer una tortilla española.
-La Venezolana es muy bonita - seguí picando las papas-. ¿O no te parece?
-Si, lo es pero no es mi estilo - sonó duro hablar de esta manera, que no me hizo sentir nada bien. Pero estos idiotas desde que Juliet apareció no han dejado de molestarme y más ahora que mi relación es...abierta.
-Oh, mierda - se llevó una mano a la cien -. Olvidé que estoy hablando con el chico que solo le gustan las mujeres rubias de ojos azules.
Rodé los ojos.
-Yo teniendo esa oportunidad que me ha dado mi propia novia, no perderia la oportunidad de ligarme con cualquier chica, incluso la venezolana - negué con la vista clavada en las patatas-, yo si lo haría sin remordimientos.
-Tu pero yo en cambio respeto a mi novia - dije irritado.
-Sigues creyendo que ella lo hace contigo - volví a blanquear los ojos -. Si ella te pidió que tuvieran una relación abierta despues de casi un año de noviazgo sin problemas ¿No te has puesto a pensar que es porque ya ocurrió algo y para no sentirse culpable, ideo esto? ¿Por qué no lo hizo el año pasado cuando se separaron?
- ¿Y que me sugieres? - dije notablemente molesto -. Que me acueste con quién se me atraviese en el camino así por así. Solo porque nuestra relación es liberal. Porque si ella lo hizo yo también.
-Yo lo que quiero es que dejes de ser tan ciego y veas la realidad. Mientras tú estás aquí cumpliendo como el novio respetable que eres, ella seguramente ya se ha acostado con media universidad y está esperando que tú caigas para después decirte que conoció a alguien.
ESTÁS LEYENDO
Antes de irte| Completa.
Teen FictionJane estaba consciente que su estadía en España seria algo gran desafío pero no tuvo previsto que conocer a Ezequiel durante su estancia, lo cambiaría todo, incluso su idea de marcharse.
