Janeet
La idea de viajar a otro estado no estuvo en mis planes. En realidad muchas cosas nunca lo estuvieron. La idea que tuve desde un principio resultó todo lo contrario y me siento afortunada, demasiado bendecida porque encontré lo que nunca busqué y eso es algo, maravilloso.
Porque a los chicos no los esperaba y hacerme novia de un chico tampoco. Por mi actitud, mi forma de ser creí que me quedaría sola por el resto de mi vida - ya que a la mayoría de los chicos le gustan las mujeres sociales - y no las chicas más hogareñas.
Mi abuela me decía que algún día encontraría esa persona que amaría las chicas como yo. No lo creía por tantos ejemplos a mi alrededor hasta que un chico llamado ezequiel, el chico de los sueteres, el chico más engreído pero el más dulce que haya conocido apareció en mi camino para demostrarme lo contrario.
Es muy lindo lo que estoy viviendo. Jamás había tenido la experiencia que un hombre se interesara por mi, ese que te me mira fijamente con brillo en los ojos, que se le nota la felicidad al verte. Que te besa con todas las fuerzas de sus sentimientos y te hace sentir deseada cuando se está en la intimidad, que te susurra lo hermosa que eres sin importar los miles de defectos que tengas. Que se preocupe por ti y te ayude cuando estás en momentos de desesperación, que te entienda y te de su apoyo incondicional.
Jamás había vivido algo así y es hermoso, no puedo explicar cómo se siente realmente pero puedo decir que... inverosímil.
—¿Estamos todos listos? —preguntó Zequi mirando a todos —. ¿Edu tienes todo?
—Si, por supuesto —dice seguro y el chico de los suéteres lo miró con los ojos entrecerrados —. Vámonos ya.
Zequi lo miró cuando se dirigía a la puerta con los brazos cruzados como esperando algo.
—¡Joder! ¡mi pasaporte! —exclamó Edu y Zequi rodó los ojos. Reí viendo su expresión y me acerqué hasta quedar pecho con pecho.
Su cabeza estaba inclinada hacia atrás sobre el marco de la puerta y la bajó para sonreírme.
—¿Emocionada pichón? — preguntó burlón enredando mis rizos entre sus dedos.
—Tengo un diario que se muere por las siguientes aventuras —dije como respuesta —. ¡Iré a Madrid! — exclamé bajito cargada de emoción.
—¿Incrédula?
—Muchísimo -mis ojos se cristalizaron — No sé que decir. Esto un poco irreal ¿sabes?— digo extrañada y al mismo tiempo emotiva, asustada.
—Todo ha sido tan lindo que temo que un día se dañe —mencionó pensativo.
—¿Por qué piensas que se va a dañar?
—Siempre que me pasa algo bueno, dura muy poco.
—¿Lo dices por el viaje?
Se quedó callado.
—Zequi...
—Existe mucha más posibilidades que tú me dejes a mi que yo a ti— lo negué en el acto, mi corazón se sintió abatido— . Me romperás el corazón antes que yo rompa el tuyo.
—¡Por supuesto que no! —refuté indignada, me sonrió con amargura —. ¿Por quién me tomas?
—Somos ajenos al futuro Jul.
—¡Deja de hablar así! —protesté — .¡Yo nunca te traicionaría!
—Tomaremos caminos diferentes —me dice — . Conocerás otras personas. Es posible que te enamores...
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Antes de irte| Completa.
JugendliteraturJane estaba consciente que su estadía en España seria algo gran desafío pero no tuvo previsto que conocer a Ezequiel durante su estancia, lo cambiaría todo, incluso su idea de marcharse.
