Capítulo 39

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"La Doncella de Gévaudan"

NARRADOR OMNISCIENTE

Norteamérica — Territorio Francés (1760)

"Querida MarieJeanne.

Desearía tener mejores noticias para reportar. Pero incluso con el apoyo de nuestros aliados indios, estamos perdiendo esta guerra contra los británicos. 

Hemos oído noticias de que Montreal ha caído.

Marcel y yo estamos heridos. Lo único que nos mantiene vivos es la esperanza de volver al hogar y verte a ti, mi hermana".

El soldado francés dedico el poco tiempo que le quedaba en escribirle a su hermana menor, ya que no estaba seguro de que en verdad lograrían salir con vida del lugar con su amigo. 

Todo parecía indicar que el peligro de la guerra estaba lejos, pero las heridas era lo que más lo tenía preocupado, más por el estado de Marcel. 

Sebastien Valet no deseaba mentirle a su hermana, así que cada vez que tenía la oportunidad, se dedicaba a escribirle cartas. Algunas iban a ella con mayor facilidad que otras cartas, como la que escribió recién por ejemplo, ya que, como en esa ocasión, estaba escapando y ya no se encontraba con su grupo como para poder tener la chance de enviar correspondencia.

Lo único que podía hacer, era guardarlas y mantener con vida a su amigo.

Marcel se acerca y le toca el hombro para indicarle que ya debían partir. Con rapidez Sebastien guarda sus cosas y se pone de pie para seguir a su compañero. 

Pronto la tormenta los alcanzo y ya Marcel se encontraba débil como para poder seguir andando, pero necesitaban encontrar un lugar seguro, un lugar en donde el enemigo no sea capaz de alcanzarlos. 

Sebastien ayuda a Marcel a que siga avanzando y a unos cuantos metros, ambos divisan entre la lluvia una cabaña y al mirar hacia la ventana, habían dos velas encendidas.

El soldado evalúo sus opciones y miro de reojo a Marcel sabiendo que él necesitaba descansar, así que la mejor opción era entrar y esperar a que nadie estuviese.

Aunque por la guerra, muchos ya se habían marchado.

Al entrar, comprobó de manera rápida que nadie estaba a la vista y suelta a Marcel yendo rápido a apagar las velas. 

Lo que menos deseaba era llamar la atención a esa cabaña.

Ambos soldados sienten su pulso dispararse al escuchar los ladridos de los canes muy cerca y retroceden por inercia.

—No pueden estar aquí.

La voz de la mujer los sorprende a ambos y voltean hacia ella.

—¡Atrás! —advierte Marcel, aunque intento sonar rudo, no lo logro.

Estaba muy lastimado y cansado para eso, pero como era una mujer, fácil podía intimidarla.

—No entienden —responde ella—. Vinieron al lugar equivocado para esconderse.

Los ladridos se seguían escuchando a lo lejos y más cerca.

—Silencio —le pide Marcel en un murmuro bajo mientras se apegaba a la puerta para escuchar que tan cerca estaban.

Marcel da un paso más hacia la mujer.

—Hay algo allá afuera —les dice con los ojos cristalizados ante el miedo—. Algo aparte de los soldados británicos.

—¿Qué quieres decir con "aparte"? —pregunto esta vez Valet, con curiosidad.

—Una criatura de la noche.

Legado Argent (Teen Wolf 5)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora