Luego de haber realizado esa transmisión, Ruby se giró para depositar a Flannery en el lomo de Rayquaza. Sin embargo, en ese momento dos enormes pokemon aparecieron a lo lejos, junto con un sol abrasador y una lluvia torrencial. Los presentes miraron atónitos a la lejanía, y encontraron a Steven Stone dirigiéndose a ellos a toda velocidad sobre su Metagross. Detrás de él se encontraban Groudon y Kyogre, siguiéndolo como obedientes esclavos.
—¡Ruby!— clamó Brainy.
—¡Lo sé! ¡Rayquaza, nos vamos ahora! ¡Todos, a sus pokebolas!
Pokemon Gijinka obedeció las órdenes de su líder sin rechistar, y regresaron a sus cápsulas en un chasquido. Ruby se subió sobre Rayquaza inmediatamente, y echó a volar.
—¡Espera!— exclamó el chiquillo, segundos después de partir— ¡Tenemos que sacar de ahí a Sunny! ¡Sunny debió haber llegado ya!
—¡Sunny ya se fue, Ruby!— le indicó Brainy en su mente— No lo siento por ningún lado, ni a ninguno de sus compañeros.
—Pero...
—Seguro que habrá visto la transmisión— le espetó ella— ¡Ahora no podemos perder tiempo! ¡Tenemos que partir! ¡Pero ya!
Ruby necesitó de unos momentos para sacudirse los nervios, pero al final se calmó.
—Tienes razón— observó— ¡Rayquaza, continúa!
—Justo a tiempo— alegó este.
Y así, el señor del cielo escapó de lo que quedaba de Arrecípolis, eludiendo Hiperrayos, Llamaradas y Rayos de hielo de parte de Steven Stone y sus leales pokemon. Tuvo que realizar maniobras evasivas que retorcían su cuerpo, pero logró esquivar finalmente todos los proyectiles.
[...]
De pronto sobrepasaron las nubes. Los ataques contra ellos cesaron y el silbido del viento apaciguó las orejas plagadas de ruido de los terroristas. En ese momento de paz, Ruby sintió que algo lo llamaba desde lejos.
—Ruuuuuubyyyyyyyyyyyyyyy...— se oía, muy bajo.
El muchacho miró hacia todos lados, esperando encontrarse con un enemigo que lo estuviera persiguiendo por el aire, pero no había nadie.
—¡Ruuuuuuuubyyyyyyyyyyyyyyyyy!...— escuchó de nuevo.
—¿Qué es eso?— se preguntó el chiquillo.
—Puede que sea Zafiro— comentó Brainy, en su mente.
—¿Zafiro? ¿Nos está siguiendo?
—Más o menos— contestó la Gardevoir.
Entonces Ruby se dio la vuelta, y notó a una asustada Zafiro aferrándose con todas sus fuerzas a la cola de Rayquaza.
—¡Ayúdame, maldito infeliz!— bramó.
—¡Zafiro!— exclamó él— ¡Rayquaza, tráela hacia mí!
—¿Ah? Ah, claro.
La cola del dragón se movió por encima de su lomo, cosa que Zafiro pudiera caer segura junto a la espalda del muchacho.
—¿Qué haces tú aquí?— se extrañó él.
—¡Oh, maldición!— bramó ella— ¡Brainy! ¡¿Por qué no le avisaste antes que yo estaba ahí abajo?! ¡Me dieron como siete infar...
Pero de un momento a otro la muchacha se desmayó. Ruby se asustó al principio, pero luego se fijó en sus heridas y sus ropas harapientas. Parecía haber participado en una batalla enorme.
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Esclavos de Hoenn
Fanfiction*AU donde los pokemon tienen forma humanoide y pueden hablar. Al momento de mudarse, Ruby cree que los pokemon no deberían tener que hacer lo que sus amos humanos les dicen, así que decide cambiarlo. Esta es una versión alternativa de los eventos en...
